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Filipenses 1:27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio,

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miércoles, 31 de octubre de 2018

Las 95 Tesis (Martin Lutero 1517)

Martín Lutero clavando sus noventa y cinco tesis en una puerta de la iglesia de Todos los Santos de Wittenberg, según una reproducción pictórica de 1872 (Luthers Thesenanschlag, por Ferdinand Pauwels).

Las 95 Tesis de Martín Lutero

La Reforma:

La Reforma comenzó en la víspera del “Día de todos los santos”, el 31 de octubre de 1517. Ese día, Martín Lutero (1483-1546), profesor de estudios bíblicos de la recién fundada Universidad de Wittenberg en Alemania, anunció un desacuerdo y disputa sobre las indulgencias, basando sus argumentos en 95 tesis. Pensando que eran altamente académicos y modernizados en el tono, las noticias de ellas se extendieron como un incendio en toda Europa. A los quince días las universidades y centros religiosos estaban emocionados y entusiasmos. Todos se maravillaban de que un monje oscuro de una universidad desconocida hubiera sacudido toda Europa.

Las protestas de Lutero:

Pero las tesis 95 no eran un medio destinado a llamar a la Reforma, eran simplemente la propuesta de un serio profesor universitario para discutir la teología de las indulgencias, a la luz de los errores y abusos que crecieron a lo largo de los siglos. Los tratos en las indulgencias (el “comercio Santo” como se llamaba sin temor), se habían convertido en escándalo.

Lutero no se oponía a las indulgencias en su verdadero y original sentido, como la liberación misericordiosa del pecador penitente de una penitencia impuesta por un sacerdote, Lutero se oponía a las adiciones y perversiones de las indulgencias, que eran perjudiciales para la salvación humana e infectaban la práctica cotidiana de la iglesia.

La gente medieval tenía un temor muy real del período del castigo en el purgatorio que fue retratado detalladamente por la iglesia. Ellos no tenían gran temor al infierno, porque creían que, si morían perdonados y bendecidos por el sacerdote, se les garantizaba el acceso a través de las puertas del cielo, cuya llave estaba en manos de la iglesia.

Pero temían el dolor del purgatorio, porque la iglesia enseñó que antes de llegar al cielo tenían que ser limpiado cada pecado cometido en la vida mortal.

Una vez que la penitencia se hizo un sacramento, la persona ordinaria creyó (como lo creyó Dante) que una indulgencia aseguraba el acortamiento de los castigos que debían soportar después de la muerte en el purgatorio. Las reliquias de la Iglesia del Castillo, en cuya puerta Lutero clavó sus 95 tesis, fueron contadas para ganar una remisión para los peregrinos de ¡1.902. 202 años y 270 días!

Lutero vio que el comercio de indulgencias era totalmente injustificado por la Escritura, la razón o la tradición, esto alentaba a las personas en su pecado y apartaba su mente de Cristo y del perdón de Dios. Fue en ese punto que la teología de Lutero se vio fuertemente relacionada con la de la iglesia. El Papa reclamó la autoridad “para cerrar las puertas del infierno y abrir la puerta del paraíso”. Un monje obscuro desafió esa autoridad. Sus contemporáneos supieron de inmediato que Lutero había tocado el nervio expuesto tanto de la jerarquía de la iglesia como de la práctica diaria de la Cristiandad.

La Europa cristiana nunca más fue la misma

"Por amor a la verdad y en el afán de sacarla a luz,
se discutirán en Wittenberg las siguientes proposiciones bajo la presidencia del R. P. Martín Lutero, Maestro en Artes y en Sagrada Escritura y Profesor Ordinario de esta última disciplina en esa localidad. Por tal razón, ruega que los que no puedan estar presentes y debatir oralmente con nosotros, lo hagan, aunque ausentes, por escrito."

En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén

1. Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo: “Haced penitencia…”, ha querido que toda la vida de los creyentes fuera penitencia.

2. Este término no puede entenderse en el sentido de la penitencia sacramental (es decir, de aquella relacionada con la confesión y satisfacción) que se celebra por el ministerio de los sacerdotes.

3. Sin embargo, el vocablo no apunta solamente a una penitencia interior; antes bien, una penitencia interna es nula si no obra exteriormente diversas mortificaciones de la carne.

4. En consecuencia, subsiste la pena mientras perdura el odio al propio yo (es decir, la verdadera penitencia interior), lo que significa que ella continúa hasta la entrada en el reino de los cielos.

5. El Papa no quiere ni puede remitir culpa alguna, salvo aquella que él ha impuesto, sea por su arbitrio, sea por conformidad a los cánones.

6. El Papa no puede remitir culpa alguna, sino declarando y testimoniando que ha sido remitida por Dios, o remitiéndola con certeza en los casos que se ha reservado. Si éstos fuesen menospreciados, la culpa subsistirá íntegramente.

7. De ningún modo Dios remite la culpa a nadie, sin que al mismo tiempo lo humille y lo someta en todas las cosas al sacerdote, su vicario.

8. Los cánones penitenciales han sido impuestos únicamente a los vivientes y nada debe ser impuesto a los moribundos basándose en los cánones.

9. Por ello, el Espíritu Santo nos beneficia en la persona del Papa, quien en sus decretos siempre hace una excepción en caso de muerte y de necesidad.

10. Mal y torpemente proceden los sacerdotes que reservan a los moribundos penas canónicas en el purgatorio.

11. Esta cizaña, cual la de transformar la pena canónica en pena para el purgatorio, parece por cierto haber sido sembrada mientras los obispos dormían.

12. Antiguamente las penas canónicas no se imponían después sino antes de la absolución, como prueba de la verdadera contrición.

13. Los moribundos son absueltos de todas sus culpas a causa de la muerte y ya son muertos para las leyes canónicas, quedando de derecho exentos de ellas.

14. Una pureza o caridad imperfectas traen consigo para el moribundo, necesariamente, gran miedo; el cual es tanto mayor cuanto menor sean aquéllas.

15. Este temor y horror son suficientes por sí solos (por no hablar de otras cosas) para constituir la pena del purgatorio, puesto que están muy cerca del horror de la desesperación.

16. Al parecer, el infierno, el purgatorio y el cielo difieren entre sí como la desesperación, la cuasi desesperación y al seguridad de la salvación.

17. Parece necesario para las almas del purgatorio que a medida que disminuya el horror, aumente la caridad.

18. Y no parece probado, sea por la razón o por las Escrituras, que estas almas estén excluidas del estado de mérito o del crecimiento en la caridad.

19. Y tampoco parece probado que las almas en el purgatorio, al menos en su totalidad, tengan plena certeza de su bienaventuranza ni aún en el caso de que nosotros podamos estar completamente seguros de ello.

20. Por tanto, cuando el Papa habla de remisión plenaria de todas las penas, significa simplemente el perdón de todas ellas, sino solamente el de aquellas que él mismo impuso.

21. En consecuencia, yerran aquellos predicadores de indulgencias que afirman que el hombre es absuelto a la vez que salvo de toda pena, a causa de las indulgencias del Papa.

22. De modo que el Papa no remite pena alguna a las almas del purgatorio que, según los cánones, ellas debían haber pagado en esta vida.

23. Si a alguien se le puede conceder en todo sentido una remisión de todas las penas, es seguro que ello solamente puede otorgarse a los más perfectos, es decir, muy pocos.

24. Por esta razón, la mayor parte de la gente es necesariamente engañada por esa indiscriminada y jactanciosa promesa de la liberación de las penas.

25. El poder que el Papa tiene universalmente sobre el purgatorio, cualquier obispo o cura lo posee en particular sobre su diócesis o parroquia.

26. Muy bien procede el Papa al dar la remisión a las almas del purgatorio, no en virtud del poder de las llaves (que no posee), sino por vía de la intercesión.

27. Mera doctrina humana predican aquellos que aseveran que tan pronto suena la moneda que se echa en la caja, el alma sale volando.

28. Cierto es que, cuando al tintinear, la moneda cae en la caja, el lucro y la avaricia pueden ir en aumento, más la intercesión de la Iglesia depende sólo de la voluntad de Dios.

29. ¿Quién sabe, acaso, si todas las almas del purgatorio desean ser redimidas? Hay que recordar lo que, según la leyenda, aconteció con San Severino y San Pascual.

30. Nadie está seguro de la sinceridad de su propia contrición y mucho menos de que haya obtenido la remisión plenaria.

31. Cuán raro es el hombre verdaderamente penitente, tan raro como el que en verdad adquiere indulgencias; es decir, que el tal es rarísimo.

32. Serán eternamente condenados junto con sus maestros, aquellos que crean estar seguros de su salvación mediante una carta de indulgencias.

33. Hemos de cuidarnos mucho de aquellos que afirman que las indulgencias del Papa son el inestimable don divino por el cual el hombre es reconciliado con Dios.

34. Pues aquellas gracias de perdón sólo se refieren a las penas de la satisfacción sacramental, las cuales han sido establecidas por los hombres.

35. Predican una doctrina anticristiana aquellos que enseñan que no es necesaria la contrición para los que rescatan almas o confessionalia.

36. Cualquier cristiano verdaderamente arrepentido tiene derecho a la remisión plenaria de pena y culpa, aun sin carta de indulgencias.

37. Cualquier cristiano verdadero, sea que esté vivo o muerto, tiene participación en todos lo bienes de Cristo y de la Iglesia; esta participación le ha sido concedida por Dios, aun sin cartas de indulgencias.

38. No obstante, la remisión y la participación otorgadas por el Papa no han de menospreciarse en manera alguna, porque, como ya he dicho, constituyen un anuncio de la remisión divina.

39. Es dificilísimo hasta para los teólogos más brillantes, ensalzar al mismo tiempo, ante el pueblo. La prodigalidad de las indulgencias y la verdad de la contrición.

40. La verdadera contrición busca y ama las penas, pero la profusión de las indulgencias relaja y hace que las penas sean odiadas; por lo menos, da ocasión para ello.

41. Las indulgencias apostólicas deben predicarse con cautela para que el pueblo no crea equivocadamente que deban ser preferidas a las demás buenas obras de caridad.

42. Debe enseñarse a los cristianos que no es la intención del Papa, en manera alguna, que la compra de indulgencias se compare con las obras de misericordia.

43. Hay que instruir a los cristianos que aquel que socorre al pobre o ayuda al indigente, realizauna obra mayor que si comprase indulgencias.

44. Porque la caridad crece por la obra de caridad y el hombre llega a ser mejor; en cambio, no lo es por las indulgencias, sino a lo mas, liberado de la pena.

45. Debe enseñarse a los cristianos que el que ve a un indigente y, sin prestarle atención, da su dinero para comprar indulgencias, lo que obtiene en verdad no son las indulgencias papales, sino la indignación de Dios.

46. Debe enseñarse a los cristianos que, si no son colmados de bienes superfluos, están obligados a retener lo necesario para su casa y de ningún modo derrocharlo en indulgencias.

47. Debe enseñarse a los cristianos que la compra de indulgencias queda librada a la propia voluntad y no constituye obligación.

48. Se debe enseñar a los cristianos que, al otorgar indulgencias, el Papa tanto más necesita cuanto desea una oración ferviente por su persona, antes que dinero en efectivo.

49. Hay que enseñar a los cristianos que las indulgencias papales son útiles si en ellas no ponen su confianza, pero muy nocivas si, a causa de ellas, pierden el temor de Dios.

50. Debe enseñarse a los cristianos que si el Papa conociera las exacciones de los predicadores de indulgencias, preferiría que la basílica de San Pedro se redujese a cenizas antes que construirla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas.

51. Debe enseñarse a los cristianos que el Papa estaría dispuesto, como es su deber, a dar de su peculio a muchísimos de aquellos a los cuales los pregoneros de indulgencias sonsacaron el dinero aun cuando para ello tuviera que vender la basílica de San Pedro, si fuera menester.

52. Vana es la confianza en la salvación por medio de una carta de indulgencias, aunque el comisario y hasta el mismo Papa pusieran su misma alma como prenda.

53. Son enemigos de Cristo y del Papa los que, para predicar indulgencias, ordenan suspender por completo la predicación de la palabra de Dios en otras iglesias.

54. Oféndese a la palabra de Dios, cuando en un mismo sermón se dedica tanto o más tiempo a las indulgencias que a ella.

55. Ha de ser la intención del Papa que si las indulgencias (que muy poco significan) se celebran con una campana, una procesión y una ceremonia, el evangelio (que es lo más importante) deba predicarse con cien campanas, cien procesiones y cien ceremonias.

56. Los tesoros de la iglesia, de donde el Papa distribuye las indulgencias, no son ni suficientemente mencionados ni conocidos entre el pueblo de Dios.

57. Que en todo caso no son temporales resulta evidente por el hecho de que muchos de los pregoneros no los derrochan, sino más bien los atesoran.

58. Tampoco son los méritos de Cristo y de los santos, porque éstos siempre obran, sin la intervención del Papa, la gracia del hombre interior y la cruz, la muerte y el infierno del hombre exterior.

59. San Lorenzo dijo que los tesoros de la iglesia eran los pobres, mas hablaba usando el término en el sentido de su época.

60. No hablamos exageradamente si afirmamos que las llaves de la iglesia (donadas por el mérito de Cristo) constituyen ese tesoro.

61. Esta claro, pues, que para la remisión de las penas y de los casos reservados, basta con la sola potestad del Papa.

62. El verdadero tesoro de la iglesia es el sacrosanto evangelio de la gloria y de la gracia de Dios.

63. Empero este tesoro es, con razón, muy odiado, puesto que hace que los primeros sean postreros.
64. En cambio, el tesoro de las indulgencias, con razón, es sumamente grato, porque hace que los postreros sean primeros.

65. Por ello, los tesoros del evangelio son redes con las cuales en otros tiempos se pescaban a hombres poseedores de bienes.

66. Los tesoros de las indulgencias son redes con las cuales ahora se pescan las riquezas de los hombres.

67. Respecto a las indulgencias que los predicadores pregonan con gracias máximas, se entiende que efectivamente lo son en cuanto proporcionan ganancias.

68. No obstante, son las gracias más pequeñas en comparación con la gracia de Dios y la piedad de la cruz.

69. Los obispos y curas están obligados a admitir con toda reverencia a los comisarios de las indulgencias apostólicas.

70. Pero tienen el deber aún más de vigilar con todos sus ojos y escuchar con todos sus oídos, para que esos hombres no prediquen sus propios ensueños en lugar de lo que el Papa les ha encomendado.

71. Quién habla contra la verdad de las indulgencias apostólicas, sea anatema y maldito.

72. Mas quien se preocupa por los excesos y demasías verbales de los predicadores de indulgencias, sea bendito.

73. Así como el Papa justamente fulmina excomunión contra los que maquinan algo, con cualquier artimaña de venta en perjuicio de las indulgencias.

74. Tanto más trata de condenar a los que bajo el pretexto de las indulgencias, intrigan en perjuicio de la caridad y la verdad.

75. Es un disparate pensar que las indulgencias del Papa sean tan eficaces como para que puedan absolver, para hablar de algo imposible, a un hombre que haya violado a la madre de Dios.

76. Decimos por el contrario, que las indulgencias papales no pueden borrar el más leve de los pecados veniales, en concierne a la culpa.

77. Afirmar que si San Pedro fuese Papa hoy, no podría conceder mayores gracias, constituye una blasfemia contra San Pedro y el Papa.

78. Sostenemos, por el contrario, que el actual Papa, como cualquier otro, dispone de mayores gracias, saber: el evangelio, las virtudes espirituales, los dones de sanidad, etc., como se dice en 1a de Corintios 12.

79. Es blasfemia aseverar que la cruz con las armas papales llamativamente erecta, equivale a la cruz de Cristo.

80. Tendrán que rendir cuenta los obispos, curas y teólogos, al permitir que charlas tales se propongan al pueblo.

81. Esta arbitraria predicación de indulgencias hace que ni siquiera, aun para personas cultas, resulte fácil salvar el respeto que se debe al Papa, frente a las calumnias o preguntas indudablemente sutiles de los laicos.

82. Por ejemplo: ¿Por qué el Papa no vacía el purgatorio a causa de la santísima caridad y la muy apremiante necesidad de las almas, lo cual sería la más justa de todas las razones si él redime un número infinito de almas a causa del muy miserable dinero para la construcción de la basílica, lo cual es un motivo completamente insignificante?

83. Del mismo modo: ¿Por qué subsisten las misas y aniversarios por los difuntos y por qué el  Papa no devuelve o permite retirar las fundaciones instituidas en beneficio de ellos, puesto que ya no es justo orar por los redimidos?

84. Del mismo modo: ¿Qué es esta nueva piedad de Dios y del Papa, según la cual conceden al impío y enemigo de Dios, por medio del dinero, redimir un alma pía y amiga de Dios, y por que no la redimen más bien, a causa de la necesidad, por gratuita caridad hacia esa misma alma pía y amada?

85. Del mismo modo: ¿Por qué los cánones penitenciales que de hecho y por el desuso desde hace tiempo están abrogados y muertos como tales, se satisfacen no obstante hasta hoy por la concesión de indulgencias, como si estuviesen en plena vigencia?

86. Del mismo modo: ¿Por qué el Papa, cuya fortuna es hoy más abundante que la de los más opulentos ricos, no construye tan sólo una basílica de San Pedro de su propio dinero, en lugar de hacerlo con el de los pobres creyentes?

87. Del mismo modo: ¿Qué es lo que remite el Papa y qué participación concede a los que por una perfecta contrición tienen ya derecho a una remisión y participación plenarias?

88. Del mismo modo: ¿Que bien mayor podría hacerse a la iglesia si el Papa, como lo hace ahora una vez, concediese estas remisiones y participaciones cien veces por día a cualquiera de los creyentes?

89. Dado que el Papa, por medio de sus indulgencias, busca más la salvación de las almas que el dinero, ¿por qué suspende las cartas e indulgencias ya anteriormente concedidas, si son igualmente eficaces?

90. Reprimir estos sagaces argumentos de los laicos sólo por la fuerza, sin desvirtuarlos con razones, significa exponer a la Iglesia y al Papa a la burla de sus enemigos y contribuir a la desdicha de los cristianos.

91. Por tanto, si las indulgencias se predicasen según el espíritu y la intención del Papa, todas esas objeciones se resolverían con facilidad o más bien no existirían.

92. Que se vayan, pues todos aquellos profetas que dicen al pueblo de Cristo: “Paz, paz”; y no hay paz.
93. Que prosperen todos aquellos profetas que dicen al pueblo: “Cruz, cruz” y no hay cruz.

94. Es menester exhortar a los cristianos que se esfuercen por seguir a Cristo, su cabeza, a través de penas, muertes e infierno.

95. Y a confiar en que entrarán al cielo a través de muchas tribulaciones, antes que por la ilusoria seguridad de paz.

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miércoles, 24 de octubre de 2018

La Reforma Protestante II


Estatuas de William Farel , Juan Calvino, Teodoro Beza y John Knox, teólogos influyentes en el desarrollo de la fe reformada, en el Muro de la Reforma en Ginebra

Cristianismo reformado
El cristianismo reformado, también llamado calvinismo, es una rama importante del protestantismo que comenzó durante la Reforma protestante del siglo XVI . En la actualidad, está representado en gran medida por las tradiciones reformada continental , presbiteriana y congregacionalista , así como por partes de las tradiciones anglicana (conocida como "episcopal" en algunas regiones) y bautista .

La teología reformada enfatiza la autoridad de la Biblia y la soberanía de Dios , así como la teología del pacto, un marco para entender la Biblia basado en los pactos de Dios con las personas. Las iglesias reformadas han enfatizado la simplicidad en la adoración. Varias formas de política eclesiástica son ejercidas por las iglesias reformadas, incluyendo la presbiteriana , la congregacional y algunas episcopales . Articulada por Juan Calvino , la fe reformada sostiene una presencia espiritual (pneumática) de Cristo en la Cena del Señor .

La tradición reformada, que surgió en el siglo XVI, se desarrolló a lo largo de varias generaciones, especialmente en Suiza, Escocia y los Países Bajos. En el siglo XVII, Jacobus Arminius y los Remonstrantes fueron expulsados ​​de la Iglesia Reformada Holandesa por disputas sobre la predestinación y la salvación, y desde entonces los arminianos suelen considerarse una tradición distinta de la reformada. Esta disputa produjo los Cánones de Dort, la base de las "doctrinas de la gracia" también conocidas como los "cinco puntos" del calvinismo.

Contenido
Definición y terminología
El cristianismo reformado se denomina a menudo calvinismo en honor a Juan Calvino (nacido como Jehan Cauvin), influyente reformador de Ginebra. El término fue utilizado por primera vez por los luteranos opositores en la década de 1550. Calvino no aprobó el uso de este término, y los estudiosos han argumentado que su uso es engañoso, inexacto, inútil, e "inherentemente distorsionador".

Los académicos discuten las definiciones y los límites de los términos cristianismo reformado y calvinismo. Como movimiento histórico, el cristianismo reformado comenzó durante la Reforma con Ulrico Zuinglio en Zúrich, Suiza. Tras el fracaso del Coloquio de Marburgo entre los seguidores de Zuinglio y los de Martín Lutero en 1529 para mediar en las disputas sobre la presencia real de Cristo en la Cena del Señor, los protestantes reformados se definieron por su oposición a los luteranos. Los reformados también se opusieron a los radicales anabaptistas, permaneciendo así dentro de la Reforma Magisterial. Durante la Controversia Arminiana del siglo XVII, los seguidores de Jacobus Arminius fueron expulsados ​​a la fuerza de la Iglesia Reformada Holandesa por sus opiniones sobre la predestinación y la salvación, y desde entonces los arminianos serían considerados fuera de los límites de la ortodoxia reformada, aunque algunos usan el término reformado para incluir a los arminianos mientras que usan el término calvinista para excluirlos.

El cristianismo reformado también tiene una relación complicada con el anglicanismo , la rama del cristianismo que se originó en la Iglesia de Inglaterra . Las confesiones anglicanas se consideran protestantes y, más específicamente, reformadas, y los líderes de la Reforma inglesa fueron influenciados por teólogos calvinistas en lugar de luteranos. Aún así, la Iglesia de Inglaterra conservó elementos del catolicismo, como obispos y vestimentas, a diferencia de las iglesias reformadas continentales, y por eso a veces se la llamó "pero medio reformada". A principios del siglo XVII, el anglicanismo se amplió hasta el punto de que la teología reformada ya no es dominante en el anglicanismo. Algunos eruditos sostienen que los bautistas reformados, que sostienen muchas de las mismas creencias que los cristianos reformados pero no el bautismo infantil, deberían considerarse parte del cristianismo reformado, aunque esta no habría sido la opinión de los primeros teólogos reformados modernos. Otros no están de acuerdo y afirman que los bautistas deberían considerarse una tradición religiosa separada.

Historia
La primera ola de teólogos reformados incluyó a Zwinglio, Martín Bucero, Wolfgang Capito, Juan Ecolampadio y Guillermo Farel. Si bien provenían de diferentes trasfondos académicos, su trabajo ya contenía temas clave dentro de la teología reformada, especialmente la prioridad de las Escrituras como fuente de autoridad. Las Escrituras también se consideraban un todo unificado, lo que condujo a una teología del pacto de los sacramentos del bautismo y la Cena del Señor como signos visibles del pacto de gracia. Otra perspectiva compartida era su negación de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Cada uno entendía que la salvación era solo por gracia y afirmaba una doctrina de elección incondicional, la enseñanza de que algunas personas son elegidas por Dios para ser salvadas. Lutero y su sucesor Philipp Melanchthon fueron influencias significativas en estos teólogos y, en mayor medida, en los que los siguieron. La doctrina de la justificación solo por la fe, también conocida como sola fide fue una herencia directa de Lutero.

La segunda generación incluyó a Juan Calvino, Heinrich Bullinger, Thomas Cranmer, Wolfgang Musculus, Peter Martyr Vermigli, Andreas Hyperius y John à Lasco. Escrita entre 1536 y 1539, la Institución de la religión cristiana de Calvino fue una de las obras más influyentes de la época. Hacia mediados del siglo XVI, estas creencias se formaron en un credo consistente que daría forma a la futura definición de la fe reformada. El Consensus Tigurinus de 1549 unificó la teología memorialista de la Eucaristía de Zwinglio y Bullinger, que enseñaba que era simplemente un recordatorio de la muerte de Cristo, con la visión de Calvino de ella como un medio de gracia con Cristo realmente presente, aunque espiritualmente en lugar de corporalmente como en la doctrina católica. El documento demuestra la diversidad, así como la unidad, de la teología reformada primitiva, lo que le dio una estabilidad que le permitió difundirse rápidamente por toda Europa. Esto contrasta marcadamente con la amarga controversia que experimentaron los luteranos antes de la Fórmula de la Concordia de 1579. Gracias a la labor misionera de Calvino en Francia, su programa de reforma llegó finalmente a las provincias francófonas de los Países Bajos. El calvinismo fue adoptado en el Electorado del Palatinado bajo el reinado de Federico III, lo que condujo a la formulación del Catecismo de Heidelberg en 1563. Este y la Confesión Belga fueron adoptados como normas confesionales en el primer sínodo de la Iglesia Reformada Holandesa en 1571. En 1573 Guillermo el Taciturno se unió a la Iglesia calvinista. El calvinismo fue declarado religión oficial del Reino de Navarra por la reina Juana de Albret después de su conversión en 1560. Los principales teólogos, ya fueran calvinistas o simpatizantes del calvinismo, se establecieron en Inglaterra, incluidos Bucer, Martyr y John Łaski, al igual que John Knox en Escocia. Durante la Primera Guerra Civil Inglesa, los presbiterianos ingleses y escoceses produjeron la Confesión de Westminster, que se convirtió en el estándar confesional para los presbiterianos en el mundo de habla inglesa. Habiéndose establecido en Europa, el movimiento continuó extendiéndose a áreas como América del Norte, Sudáfrica y Corea. Si bien Calvino no vivió para ver cómo los cimientos de su obra se convertían en un movimiento internacional, su muerte permitió que sus ideas se extendieran mucho más allá de su ciudad de origen y sus fronteras y establecieran su propio carácter distintivo.
 
Expansión
Aunque gran parte de la obra de Calvino se desarrolló en Ginebra, sus publicaciones difundieron sus ideas de una iglesia correctamente reformada en muchas partes de Europa. En Suiza, algunos cantones aún son reformados y otros son católicos. El calvinismo se convirtió en la doctrina dominante dentro de la Iglesia de Escocia, la República Holandesa, algunas comunidades en Flandes y partes de Alemania, especialmente las adyacentes a los Países Bajos en el Palatinado, Kassel y Lippe, difundidas por Caspar Olevian y Zacharias Ursinus entre otros. Protegido por la nobleza local, el calvinismo se convirtió en una religión importante en el este de Hungría y las áreas de habla húngara de Transilvania. En 2007, había alrededor de 3,5 millones de húngaros reformados en todo el mundo. El calvinismo fue influyente en Francia, Lituania y Polonia antes de ser casi borrado durante la Contrarreforma. Uno de los teólogos reformados polacos más importantes fue Łaski, quien también participó en la organización de iglesias en Frisia Oriental y la Iglesia de los Extranjeros en Londres. Más tarde, una facción llamada los Hermanos Polacos se separó del calvinismo el 22 de enero de 1556, cuando Pedro de Goniądz, un estudiante polaco, se pronunció en contra de la doctrina de la Trinidad durante el sínodo general de las iglesias reformadas de Polonia celebrado en el pueblo de Secemin. El calvinismo ganó cierta popularidad en Escandinavia , especialmente en Suecia, pero fue rechazado a favor del luteranismo después del Sínodo de Uppsala en 1593. Muchos de los colonos europeos del siglo XVII que se establecieron en las Trece Colonias de la América británica eran calvinistas, que emigraron debido a disputas sobre la estructura de la iglesia, incluidos los Padres Peregrinos. Otros se vieron obligados a exiliarse, incluidos los hugonotes franceses. Los colonos calvinistas holandeses y franceses también estuvieron entre los primeros colonizadores europeos de Sudáfrica, a partir del siglo XVII, que llegaron a ser conocidos como bóers o afrikáners. Sierra Leona fue colonizada en gran parte por colonos calvinistas de Nueva Escocia, muchos de los cuales eran leales negros que lucharon por el Imperio Británico durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. John Marrant había organizado una congregación allí bajo los auspicios de la Conexión Huntingdon. Algunas de las comuniones calvinistas más grandes fueron iniciadas por misioneros de los siglos XIX y XX. Especialmente grandes son las de Indonesia, Corea y Nigeria. En Corea del Sur hay 20.000 congregaciones presbiterianas con alrededor de 9-10 millones de miembros de la iglesia, dispersos en más de 100 denominaciones presbiterianas. En Corea del Sur, el presbiterianismo es la denominación cristiana más grande.

Demografía
Un informe de 2011 del Pew Forum on Religious and Public Life estima que los miembros de las iglesias presbiterianas o reformadas representan el 7% de los aproximadamente 801 millones de protestantes que hay en el mundo, o aproximadamente 56 millones de personas. Aunque la fe reformada, definida en términos generales, es mucho más numerosa, ya que comprende a los congregacionalistas (0,5%), la mayoría de las iglesias unidas y en proceso de unión (uniones de diferentes denominaciones) (7,2%) y, muy probablemente, algunas de las otras denominaciones protestantes (38,2%). Las tres son categorías distintas de la presbiteriana o reformada (7%) en este informe. La familia de iglesias reformadas es una de las denominaciones cristianas más grandes, y representa a 75 millones de creyentes en todo el mundo. Según Global Christianity: A Guide to the World's Largest Religion from Afghanistan to Zimbabwe, en 2020, los cristianos presbiterianos y reformados sumaban alrededor de 65.446.000 personas, o el 0,8% de la población mundial. Los congregacionalistas figuraban en 4.986.000, con el 0,1% de la población mundial. Por lo tanto, las tres ramas del cristianismo reformado sumaban un total de 70.432.000 personas, o el 0,9% de la población mundial. La encuesta también enumeró 77.792.000 miembros (1% de la población mundial) en Iglesias Unidas, la mayoría de las cuales están formadas por la fusión de iglesias de la Tradición Reformada con iglesias de otras ramas del Protestantismo.

Comuniones mundiales
La Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (CMIR), que incluye algunas Iglesias Unidas , tiene 80 millones de creyentes. La CMIR es la cuarta comunión cristiana más grande del mundo, después de la Iglesia Católica Romana, las Iglesias Ortodoxas Orientales y la Comunión Anglicana. Muchas iglesias reformadas conservadoras que son fuertemente calvinistas formaron la Comunidad Reformada Mundial que tiene alrededor de 70 denominaciones miembros. La mayoría no son parte de la CMIR debido a su atuendo ecuménico. La Conferencia Internacional de Iglesias Reformadas es otra asociación conservadora.

Teología
Revelación y escritura
Los teólogos reformados creen que Dios comunica el conocimiento de sí mismo a las personas a través de la Palabra de Dios. Las personas no pueden saber nada acerca de Dios excepto a través de esta autorrevelación. (Con la excepción de la revelación general de Dios: "Sus atributos invisibles, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles, siendo entendidos por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Romanos 1:20).) La especulación sobre algo que Dios no ha revelado a través de su Palabra no está justificada. El conocimiento que las personas tienen de Dios es diferente del que tienen de cualquier otra cosa porque Dios es infinito, y las personas finitas son incapaces de comprender a un ser infinito. Si bien el conocimiento revelado por Dios a las personas nunca es incorrecto, tampoco es exhaustivo. Según los teólogos reformados, la autorrevelación de Dios se produce siempre a través de su hijo Jesucristo, porque Cristo es el único mediador entre Dios y el hombre. La revelación de Dios a través de Cristo se produce a través de dos canales básicos. El primero es la creación y la providencia , que es la creación y la continuación de la obra de Dios en el mundo. Esta acción de Dios da a todos conocimiento sobre Dios, pero este conocimiento sólo es suficiente para hacer a la gente culpable de su pecado; no incluye el conocimiento del evangelio. El segundo canal a través del cual Dios se revela es la redención, que es el evangelio de la salvación de la condenación, que es el castigo por el pecado. En la teología reformada, la Palabra de Dios adopta varias formas. Jesucristo es la Palabra encarnada. Las profecías acerca de él que se dice que se encuentran en el Antiguo Testamento y el ministerio de los apóstoles que lo vieron y comunicaron su mensaje también son la Palabra de Dios. Además, la predicación de los ministros acerca de Dios es la Palabra misma de Dios porque se considera que Dios habla a través de ellos. Dios también habla a través de escritores humanos en la Biblia , que está compuesta de textos apartados por Dios para la autorrevelación. Los teólogos reformados enfatizan la Biblia como un medio de importancia única por el cual Dios se comunica con las personas. Las personas obtienen conocimiento de Dios a partir de la Biblia, que no se puede obtener de ninguna otra manera. Los teólogos reformados afirman que la Biblia es verdadera, pero surgen diferencias entre ellos sobre el significado y el alcance de su veracidad. Los seguidores conservadores de los teólogos de Princeton adoptan la opinión de que la Biblia es verdadera e inerrante , o incapaz de error o falsedad, en todo lugar. Esta visión es similar a la de la ortodoxia católica , así como al evangelicalismo moderno. Otra visión, influenciada por la enseñanza de Karl Barth y la neo-ortodoxia , se encuentra en la Confesión de 1967 de la Iglesia Presbiteriana (EE. UU.). Aquellos que adoptan esta visión creen que la Biblia es la fuente principal de nuestro conocimiento de Dios, pero también que algunas partes de la Biblia pueden ser falsas, no testigos de Cristo y no normativas para la iglesia. En esta visión, Cristo es la revelación de Dios, y las Escrituras dan testimonio de esta revelación en lugar de ser la revelación misma.

Teología del pacto
Los teólogos reformados utilizan el concepto de pacto para describir la manera en que Dios entra en comunión con las personas en la historia. El concepto de pacto es tan prominente en la teología reformada que a la teología reformada en su conjunto a veces se la llama "teología del pacto". Sin embargo, los teólogos de los siglos XVI y XVII desarrollaron un sistema teológico particular llamado "teología del pacto " o "teología federal" que muchas iglesias reformadas conservadoras continúan afirmando. Este marco ordena la vida de Dios con las personas principalmente en dos pactos: el pacto de obras y el pacto de gracia.

El pacto de obras se hace con Adán y Eva en el Jardín del Edén. Los términos del pacto son que Dios proporciona una vida bendita en el jardín con la condición de que Adán y Eva obedezcan la ley de Dios a la perfección. Debido a que Adán y Eva rompieron el pacto al comer el fruto prohibido, quedaron sujetos a la muerte y fueron desterrados del jardín. Este pecado se transmitió a toda la humanidad porque se dice que todas las personas están en Adán como cabeza del pacto o "federal". Los teólogos federales generalmente insinúan que Adán y Eva habrían obtenido la inmortalidad si hubieran obedecido perfectamente. Se dice que inmediatamente después del pecado de Adán y Eva se hizo un segundo pacto, llamado el pacto de gracia. En él, Dios ofrece generosamente la salvación de la muerte a condición de que se tenga fe en Dios. Este pacto se administra de diferentes maneras a lo largo del Antiguo y el Nuevo Testamento, pero conserva la esencia de estar libre del requisito de una obediencia perfecta. Por influencia de Karl Barth, muchos teólogos reformados contemporáneos han descartado el pacto de obras, junto con otros conceptos de la teología federal. Barth vio el pacto de obras como desconectado de Cristo y el evangelio, y rechazó la idea de que Dios trabaja con las personas de esta manera. En cambio, Barth argumentó que Dios siempre interactúa con las personas bajo el pacto de gracia, y que el pacto de gracia está libre de toda condición. La teología de Barth y la que le sigue se ha llamado "mono-pactal" en oposición al esquema "bi-pactal" de la teología federal clásica. Los teólogos reformados contemporáneos conservadores, como John Murray, también han rechazado la idea de pactos basados ​​en la ley en lugar de la gracia. Michael Horton, sin embargo, ha defendido el pacto de obras como una combinación de principios de ley y amor.

Dios
En su mayor parte, la tradición reformada no modificó el consenso medieval sobre la doctrina de Dios. El carácter de Dios se describe principalmente utilizando tres adjetivos: eterno, infinito e inmutable. Teólogos reformados como Shirley Guthrie han propuesto que en lugar de concebir a Dios en términos de sus atributos y libertad para hacer lo que le plazca, la doctrina de Dios debe basarse en la obra de Dios en la historia y su libertad para vivir con la gente y empoderarla.

Los teólogos reformados también han seguido tradicionalmente la tradición medieval que se remonta a antes de los concilios de la iglesia primitiva de Nicea y Calcedonia sobre la doctrina de la Trinidad. Se afirma que Dios es un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Se sostiene que el Hijo (Cristo) es engendrado eternamente por el Padre y el Espíritu Santo procede eternamente del Padre y el Hijo. Sin embargo, los teólogos contemporáneos también han criticado aspectos de las opiniones occidentales en este sentido. Basándose en la tradición oriental, estos teólogos reformados han propuesto un "trinitarismo social" donde las personas de la Trinidad solo existen en su vida juntos como personas en relación. Las confesiones reformadas contemporáneas como la Confesión de Barmen y la Breve Declaración de Fe de la Iglesia Presbiteriana (EE. UU.) han evitado el lenguaje sobre los atributos de Dios y han enfatizado su obra de reconciliación y empoderamiento de las personas. La teóloga feminista Letty Russell utilizó la imagen de la asociación para las personas de la Trinidad. Según Russell, pensar de esta manera alienta a los cristianos a interactuar en términos de compañerismo en lugar de reciprocidad. Sin embargo, el teólogo conservador reformado Michael Horton ha argumentado que el trinitarismo social es insostenible porque abandona la unidad esencial de Dios en favor de una comunidad de seres separados.

Cristo y la expiación
Los teólogos reformados afirman la creencia cristiana histórica de que Cristo es eternamente una persona con una naturaleza divina y una humana . Los cristianos reformados han enfatizado especialmente que Cristo verdaderamente se hizo humano para que la gente pudiera ser salvada. La ​​naturaleza humana de Cristo ha sido un punto de discordia entre la cristología reformada y luterana . De acuerdo con la creencia de que los humanos finitos no pueden comprender la divinidad infinita, los teólogos reformados sostienen que el cuerpo humano de Cristo no puede estar en múltiples lugares al mismo tiempo. Debido a que los luteranos creen que Cristo está corporalmente presente en la Eucaristía , sostienen que Cristo está corporalmente presente en muchos lugares simultáneamente. Para los cristianos reformados, tal creencia niega que Cristo realmente se haya hecho humano. Algunos teólogos reformados contemporáneos se han alejado del lenguaje tradicional de una persona en dos naturalezas, viéndolo como ininteligible para la gente contemporánea. En cambio, los teólogos tienden a enfatizar el contexto y la particularidad de Jesús como judío del primer siglo.

Juan Calvino y muchos teólogos reformados que lo siguieron describen la obra redentora de Cristo en términos de tres oficios : profeta , sacerdote y rey . Se dice que Cristo es profeta porque enseña una doctrina perfecta, sacerdote porque intercede ante el Padre en nombre de los creyentes y se ofrece a sí mismo como sacrificio por el pecado, y rey ​​porque gobierna la iglesia y lucha en nombre de los creyentes. El triple oficio vincula la obra de Cristo con la obra de Dios en el antiguo Israel. Muchos teólogos reformados, pero no todos, siguen haciendo uso del triple oficio como marco debido a su énfasis en la conexión de la obra de Cristo con Israel. Sin embargo, a menudo han reinterpretado el significado de cada uno de los oficios. Por ejemplo, Karl Barth interpretó el oficio profético de Cristo en términos de compromiso político en favor de los pobres. Los cristianos creen que la muerte y resurrección de Jesús hacen posible que los creyentes reciban perdón por los pecados y la reconciliación con Dios a través de la expiación . Los protestantes reformados generalmente suscriben una visión particular de la expiación llamada expiación penal sustitutiva , que explica la muerte de Cristo como un pago sacrificial por el pecado. Se cree que Cristo murió en lugar del creyente, quien es considerado justo como resultado de este pago sacrificial.

Pecado
En la teología cristiana, las personas son creadas buenas y a imagen de Dios , pero han sido corrompidas por el pecado , lo que las hace imperfectas y excesivamente egoístas. Los cristianos reformados, siguiendo la tradición de Agustín de Hipona , creen que esta corrupción de la naturaleza humana fue provocada por el primer pecado de Adán y Eva, una doctrina llamada pecado original. Aunque los autores cristianos anteriores enseñaron los elementos de la muerte física, la debilidad moral y la propensión al pecado dentro del pecado original, Agustín fue el primer cristiano en agregar el concepto de culpa heredada ( reatus ) de Adán por el cual cada niño nace eternamente condenado y los humanos carecen de cualquier capacidad residual para responder a Dios. Los teólogos reformados enfatizan que esta pecaminosidad afecta toda la naturaleza de una persona, incluida su voluntad. Esta visión, de que el pecado domina tanto a las personas que son incapaces de evitar el pecado, se ha llamado depravación total. Como consecuencia, cada uno de sus descendientes heredó una mancha de corrupción y depravación. Esta condición, innata a todos los humanos, se conoce en la teología cristiana como pecado original.

Calvino pensaba que el pecado original era “una corrupción y depravación hereditaria de nuestra naturaleza, que se extendía a todas las partes del alma”. Calvino afirmaba que las personas estaban tan deformadas por el pecado original que “todo lo que nuestra mente concibe, medita, planea y resuelve, es siempre malo”. La condición depravada de cada ser humano no es el resultado de los pecados que las personas cometen durante sus vidas. En cambio, antes de nacer, mientras estamos en el vientre de nuestra madre, “estamos contaminados y manchados a los ojos de Dios”. Calvino pensaba que las personas estaban condenadas justamente al infierno porque su estado corrupto es “naturalmente odioso para Dios”.  En el inglés coloquial, el término "depravación total" puede malinterpretarse fácilmente como que las personas carecen de toda bondad o son incapaces de hacer el bien. Sin embargo, la enseñanza reformada es en realidad que, si bien las personas continúan llevando la imagen de Dios y pueden hacer cosas que parecen buenas en apariencia, sus intenciones pecaminosas afectan toda su naturaleza y acciones, de modo que no agradan a Dios. En el inglés coloquial, el término "depravación total" puede malinterpretarse fácilmente como que las personas carecen de toda bondad o son incapaces de hacer el bien. Sin embargo, la enseñanza reformada es en realidad que, si bien las personas continúan llevando la imagen de Dios y pueden hacer cosas que parecen buenas en apariencia, sus intenciones pecaminosas afectan toda su naturaleza y acciones, de modo que no agradan a Dios.

Salvación
Los teólogos reformados, junto con otros protestantes, creen que la salvación del castigo por el pecado debe darse a todos aquellos que tienen fe en Cristo. La fe no es puramente intelectual, sino que implica confianza en la promesa de Dios de salvar. Los protestantes no sostienen que haya ningún otro requisito para la salvación, sino que la fe sola es suficiente. Sin embargo, esta fe en el Señor Jesús se entiende como una que produce obediencia. En un comentario sobre Ezequiel 18, Calvino afirmó: "la fe no puede justificar cuando es sin obras, porque está muerta y es una mera ficción... Por lo tanto, la fe no puede estar más separada de las obras que el sol de su calor".

La justificación es la parte de la salvación por la cual Dios perdona el pecado de quienes creen en Cristo. Históricamente, los protestantes la consideran el artículo más importante de la fe cristiana, aunque más recientemente se le ha dado menos importancia debido a preocupaciones ecuménicas. Las personas no son capaces por sí mismas de arrepentirse completamente de su pecado o prepararse para arrepentirse debido a su pecaminosidad. Por lo tanto, se sostiene que la justificación surge únicamente del acto libre y misericordioso de Dios.

La santificación es la parte de la salvación en la que Dios hace santos a los creyentes, capacitándolos para ejercer un mayor amor hacia Dios y hacia otras personas. Las buenas obras realizadas por los creyentes al ser santificados se consideran la consecuencia necesaria de la salvación del creyente, aunque no causan que el creyente sea salvo. La santificación, como la justificación, es por fe, porque hacer buenas obras es simplemente vivir como el hijo de Dios en el que uno se ha convertido.

Diez Mandamientos
Sobre esta base, muchos calvinistas primitivos también evitaron los instrumentos musicales y abogaron por la salmodia exclusivamente a capela en el culto, aunque el propio Calvino permitió otros cantos bíblicos además de los salmos, y esta práctica tipificó el culto presbiteriano y el culto de otras iglesias reformadas durante algún tiempo. El servicio original del Domingo del Señor diseñado por Juan Calvino era un servicio altamente litúrgico con el Credo, las Limosnas, la Confesión y la Absolución, la Cena del Señor, Doxologías, oraciones, cantos de Salmos, canto del Padre Nuestro y Bendiciones. Sin embargo, desde el siglo XIX, algunas de las iglesias reformadas han modificado su comprensión del principio regulador y hacen uso de instrumentos musicales, creyendo que Calvino y sus primeros seguidores fueron más allá de los requisitos bíblicos y que tales cosas son circunstancias de adoración que requieren sabiduría bíblicamente arraigada, en lugar de un mandato explícito. A pesar de las protestas de quienes sostienen una visión estricta del principio regulador, hoy en día los himnos y los instrumentos musicales son de uso común, al igual que los estilos de música de adoración contemporánea con elementos como las bandas de adoración.

Sacramentos
La Confesión de Fe de Westminster limita los sacramentos al bautismo y la Cena del Señor. Los sacramentos se denominan "signos y sellos del pacto de gracia". Westminster habla de "una relación sacramental, o una unión sacramental, entre el signo y la cosa significada; de donde sucede que los nombres y efectos de uno se atribuyen al otro". El bautismo es para los niños pequeños de los creyentes, así como para los creyentes, como lo es para todos los reformados excepto los bautistas y algunos congregacionalistas. El bautismo admite al bautizado en la iglesia visible , y en él se ofrecen todos los beneficios de Cristo al bautizado. En cuanto a la Cena del Señor, la Confesión de Westminster toma una posición entre la unión sacramental luterana y el memorialismo zwingliano: "la Cena del Señor realmente y de hecho, pero no carnal y corporalmente, sino espiritualmente, recibe y se alimenta de Cristo crucificado, y de todos los beneficios de su muerte: el cuerpo y la sangre de Cristo no están entonces corporal o carnalmente en, con o bajo el pan y el vino; sin embargo, tan real, pero espiritualmente, presentes a la fe de los creyentes en esa ordenanza como los elementos mismos lo están a sus sentidos externos".

La Confesión de Fe Bautista de Londres de 1689 no utiliza el término sacramento, pero describe el bautismo y la cena del Señor como ordenanzas, como lo hacen la mayoría de los bautistas, calvinistas o no. El bautismo es sólo para aquellos que "realmente profesan arrepentimiento hacia Dios", y no para los hijos de los creyentes. Los bautistas también insisten en la inmersión, en contraposición a otros cristianos reformados. La Confesión Bautista describe la cena del Señor como "el cuerpo y la sangre de Cristo estando entonces no corporal o carnalmente, sino espiritualmente presentes a la fe de los creyentes en esa ordenanza", de manera similar a la Confesión de Westminster. Hay una latitud significativa en las congregaciones bautistas con respecto a la cena del Señor, y muchas sostienen la visión de Zwinglio.

Orden lógico del decreto de Dios
Existen dos escuelas de pensamiento en cuanto al orden lógico del decreto de Dios para ordenar la caída del hombre: el supralapsarianismo (del latín supra , «encima», que aquí significa «antes» + lapsus , «caída») y el infralapsarianismo (del latín infra , «debajo», que aquí significa «después» + lapsus , «caída»). La primera perspectiva, a veces llamada «alto calvinismo», sostiene que la Caída ocurrió en parte para facilitar el propósito de Dios de elegir a algunos individuos para la salvación y a otros para la condenación. El infralapsarianismo, a veces llamado «bajo calvinismo», es la postura que sostiene que, si bien la Caída fue en verdad planificada, no fue planificada con referencia a quién sería salvado.

El supralapsarianismo se basa en la creencia de que Dios eligió a qué individuos salvar de manera lógica antes de la decisión de permitir que la raza humana cayera y que la Caída sirve como medio de realización de esa decisión previa de enviar a algunos individuos al infierno y a otros al cielo (es decir, proporciona las bases de la condenación en los réprobos y la necesidad de salvación en los elegidos). En contraste, los infralapsarianos sostienen que Dios planeó que la raza humana cayera de manera lógica antes de la decisión de salvar o condenar a cualquier individuo porque, se argumenta, para ser "salvado", uno primero debe necesitar ser salvado de algo y, por lo tanto, el decreto de la Caída debe preceder a la predestinación a la salvación o la condenación.

Estas dos posturas compitieron entre sí en el Sínodo de Dort, un organismo internacional que representa a las iglesias cristianas calvinistas de toda Europa, y los juicios que surgieron de ese concilio se pusieron del lado del infralapsarianismo (Cánones de Dort, Primer Punto de Doctrina, Artículo 7). La Confesión de Fe de Westminster también enseña (en palabras de Hodge, "claramente implica") la postura infralapsariana. Pero es sensible a quienes sostienen el supralapsarianismo. La controversia lapsariana tiene algunos defensores vocales de cada lado hoy en día, pero en general no recibe mucha atención entre los calvinistas modernos.

Sucursales
La tradición reformada está representada históricamente por las familias denominacionales continental, presbiteriana, anglicana reformada, congregacionalista y bautista reformada.

Las iglesias reformadas practican varias formas de gobierno eclesiástico , principalmente la presbiteriana y la congregacional , pero algunas se adhieren a la política episcopal. La asociación interdenominacional más grande es la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas con más de 100 millones de miembros en 211 denominaciones miembro en todo el mundo. Las asociaciones reformadas más pequeñas y conservadoras incluyen la Comunidad Reformada Mundial y la Conferencia Internacional de Iglesias Reformadas.

Continental
Las iglesias reformadas "continentales" tienen su origen en la Europa continental , término utilizado por los angloparlantes para distinguirlas de las tradiciones de las Islas Británicas . Muchas de ellas defienden las Confesiones Helvéticas y el Catecismo de Heidelberg , que fueron adoptados en Zúrich y Heidelberg, respectivamente. En los Estados Unidos, los inmigrantes pertenecientes a las iglesias reformadas continentales se unieron allí a la Iglesia Reformada Holandesa , así como a la Iglesia Anglicana.

presbiteriano
Las iglesias presbiterianas reciben su nombre por su sistema de gobierno, compuesto por asambleas de ancianos o presbíteros . Están especialmente influenciadas por John Knox , quien trajo la teología y la política reformadas a la Iglesia de Escocia después de pasar un tiempo en el continente en la Ginebra de Calvino . Los presbiterianos históricamente defienden la Confesión de Fe de Westminster .

Congregacional
El congregacionalismo se origina en el puritanismo , un movimiento del siglo XVI para reformar la Iglesia de Inglaterra. A diferencia de los presbiterianos, los congregacionalistas consideran que la iglesia local es legítimamente autogobernada por sus propios oficiales, no por tribunales eclesiásticos superiores. La Declaración de Saboya, una revisión de Westminster, es la confesión principal del congregacionalismo histórico. Los congregacionalistas evangélicos están representados internacionalmente por la Comunidad Congregacional Evangélica Mundial. Las denominaciones cristianas en la tradición congregacionalista incluyen la Iglesia Unida de Cristo, la Asociación Nacional de Iglesias Cristianas Congregacionales y la Conferencia Cristiana Congregacional Conservadora en los Estados Unidos, la Iglesia Congregacional Evangélica en Argentina y la Comunidad Evangélica de Iglesias Congregacionales en el Reino Unido, entre otras.

anglicano
Aunque hoy en día el anglicanismo suele describirse como una rama separada de la Reforma, el anglicanismo histórico es parte de la tradición reformada más amplia. Los documentos fundacionales de la iglesia anglicana "expresan una teología en consonancia con la teología reformada de la Reforma suiza y del sur de Alemania". El reverendísimo Peter Robinson, obispo presidente de la Iglesia Episcopal Unida de Norteamérica, escribe: El camino personal de fe de Cranmer dejó su marca en la Iglesia de Inglaterra en la forma de una liturgia que hasta el día de hoy sigue estando más estrechamente relacionada con la práctica luterana, pero esa liturgia está asociada a una postura doctrinal que es amplia, pero decididamente reformada. ... Los 42 Artículos de 1552 y los 39 Artículos de 1563, ambos comprometen a la Iglesia de Inglaterra con los fundamentos de la fe reformada. Ambos conjuntos de Artículos afirman la centralidad de la Escritura y adoptan una posición monergista sobre la Justificación. Ambos conjuntos de Artículos afirman que la Iglesia de Inglaterra acepta la doctrina de la predestinación y la elección como un "consuelo para los fieles", pero advierten contra el exceso de especulación con respecto a esa doctrina. De hecho, una lectura superficial de la Confesión de Wurtemberg de 1551, la Segunda Confesión Helvética, la Confesión Escocesa de 1560 y los XXXIX Artículos de Religión revela que están hechos del mismo material.

Bautista
Los bautistas reformados o calvinistas, a diferencia de otras tradiciones reformadas, practican exclusivamente el bautismo de los creyentes . Observan la política congregacionalista como los congregacionalistas. Su confesión principal es la Confesión de Fe Bautista de 1689 , una revisión de la Declaración de Savoy de la Iglesia Congregacionalista, pero también se utilizan otras Confesiones Bautistas. No todos los bautistas son reformados. Algunos bautistas reformados aceptan la teología reformada, especialmente la soteriología , pero no se adhieren a una confesión específica ni a la teología del pacto.

Variantes en la teología reformada
Amiraldismo
El amiraldismo (o a veces amiraldianismo, también conocido como la Escuela de Saumur, universalismo hipotético, postredencionismo, calvinismo moderado, o calvinismo de cuatro puntos) es la creencia de que Dios , antes de su decreto de elección, decretó la expiación de Cristo para todos por igual si creen, pero viendo que nadie creería por sí mismo, eligió entonces a aquellos a quienes traerá a la fe en Cristo , preservando así la doctrina calvinista de la elección incondicional. La eficacia de la expiación sigue limitada a los que creen. Esta doctrina, que debe su nombre a su creador, Moisés Amyraut , todavía se considera una variedad del calvinismo, ya que mantiene la particularidad de la gracia soberana en la aplicación de la expiación. Sin embargo, detractores como BB Warfield la han calificado de "una forma inconsistente y, por lo tanto, inestable del calvinismo".

Hipercalvinismo
El término hipercalvinismo se refiere por primera vez a una visión que apareció entre los primeros bautistas particulares ingleses en el siglo XVIII. Su sistema negaba que el llamado del evangelio a " arrepentirse y creer" estuviera dirigido a cada persona y que fuera el deber de cada persona confiar en Cristo para la salvación. El término también aparece ocasionalmente en contextos teológicos y seculares controvertidos, donde generalmente connota una opinión negativa sobre alguna variedad de determinismo teológico , predestinación o una versión del cristianismo evangélico o calvinismo que el crítico considera poco ilustrada, dura o extrema.

La Confesión de Fe de Westminster dice que el evangelio debe ser ofrecido libremente a los pecadores, y el Catecismo Mayor deja claro que el evangelio se ofrece a los no elegidos.

Neocalvinismo
El neocalvinismo, una forma de calvinismo holandés, es un movimiento iniciado en la década de 1880 por el teólogo y más tarde primer ministro holandés Abraham Kuyper . James Bratt ha identificado varios tipos diferentes de calvinismo holandés: los secesionistas, divididos en la Iglesia reformada "occidental" y los confesionalistas; y los neocalvinistas, los calvinistas positivos y los antitéticos. Los secesionistas eran en gran medida infralapsarios y los neocalvinistas, por lo general, supralapsarios.

Kuyper quería despertar a la Iglesia de lo que consideraba un letargo pietista. Declaró: Ningún fragmento de nuestro mundo mental debe ser aislado del resto y no hay un centímetro cuadrado en todo el dominio de la existencia humana sobre el cual Cristo, que es soberano sobre todo, no grite: “¡Mío!”.

Este estribillo se ha convertido en una especie de llamada de atención para los neocalvinistas.

Reconstruccionismo cristiano
El Reconstruccionismo Cristiano es un movimiento teonómico calvinista fundamentalista que ha permanecido bastante oscuro. Fundado por RJ Rushdoony, el movimiento ha tenido una influencia importante en la Derecha Cristiana en los Estados Unidos. El movimiento alcanzó su apogeo en la década de 1990. Sin embargo, sigue vivo en pequeñas denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada en los Estados Unidos y como una posición minoritaria en otras denominaciones. Los Reconstruccionistas Cristianos son generalmente posmilenialistas y seguidores de la apologética presuposicional de Cornelius Van Til. Tienden a apoyar un orden político descentralizado que resulte en un capitalismo de laissez-faire.

Nuevo Calvinismo
El Nuevo Calvinismo es una perspectiva creciente dentro del evangelicalismo conservador que adopta los fundamentos del calvinismo del siglo XVI mientras que también intenta ser relevante en el mundo actual. En marzo de 2009, la revista Time describió al Nuevo Calvinismo como una de las "10 ideas que están cambiando el mundo". Algunas de las principales figuras que han sido asociadas con el Nuevo Calvinismo son John Piper, Mark Driscoll, Al Mohler, Mark Dever, CJ Mahaney y Tim Keller. Los Nuevos Calvinistas han sido criticados por mezclar la soteriología calvinista con posiciones evangélicas populares sobre los sacramentos y el continuacionismo y por rechazar principios vistos como cruciales para la fe reformada como el confesionalismo y la teología del pacto.

Influencias sociales y económicas
Calvino se expresó sobre la usura en una carta de 1545 a un amigo, Claude de Sachin, en la que criticaba el uso de ciertos pasajes de las Escrituras invocados por personas que se oponían al cobro de intereses. Reinterpretó algunos de estos pasajes y sugirió que otros de ellos habían perdido relevancia debido al cambio de las condiciones. También descartó el argumento (basado en los escritos de Aristóteles) de que es incorrecto cobrar intereses por el dinero porque el dinero en sí es estéril. Dijo que las paredes y el techo de una casa también son estériles, pero es permisible cobrar a alguien por permitirle usarlos. De la misma manera, el dinero puede volverse fructífero. Sin embargo, matizó su punto de vista diciendo que se debería prestar dinero a personas con extrema necesidad sin esperanza de recibir intereses, mientras que se debería permitir una tasa de interés modesta del 5% en relación con otros prestatarios. En La ética protestante y el espíritu del capitalismo, Max Weber escribió que el capitalismo en el norte de Europa evolucionó cuando la ética protestante (particularmente la calvinista) influyó en un gran número de personas para que trabajaran en el mundo secular, desarrollaran sus propias empresas y se dedicaran al comercio y a la acumulación de riqueza para la inversión. En otras palabras, la ética del trabajo protestante fue una fuerza importante detrás del surgimiento no planificado y descoordinado del capitalismo moderno.

Investigadores y autores expertos se han referido a los Estados Unidos como una "nación protestante" o "fundada sobre principios protestantes", enfatizando específicamente su herencia calvinista.

Política y sociedad
Los conceptos de Calvino sobre Dios y el hombre dieron lugar a ideas que se pusieron en práctica gradualmente después de su muerte, en particular en los campos de la política y la sociedad. Después de su lucha por la independencia de España (1579), los Países Bajos, bajo el liderazgo calvinista, otorgaron asilo a las minorías religiosas, incluidos los hugonotes franceses, los independientes ingleses (congregacionalistas) y los judíos de España y Portugal. Los antepasados ​​del filósofo Baruch Spinoza eran judíos portugueses. Consciente del proceso contra Galileo, René Descartes vivió en los Países Bajos, fuera del alcance de la Inquisición, de 1628 a 1649. Pierre Bayle, un francés reformado, también se sintió más seguro en los Países Bajos que en su país natal. Fue el primer filósofo destacado que exigió tolerancia para los ateos. Hugo Grocio (1583-1645) pudo publicar una interpretación bastante liberal de la Biblia y sus ideas sobre la ley natural en los Países Bajos. Además, las autoridades calvinistas holandesas permitieron la impresión de libros que no podían publicarse en otro lugar, como los Discorsi de Galileo (1638). Junto con el desarrollo liberal de los Países Bajos se produjo el surgimiento de la democracia moderna en Inglaterra y América del Norte. En la Edad Media, el Estado y la Iglesia habían estado estrechamente conectados. La doctrina de Martín Lutero de los dos reinos separó en principio el Estado y la Iglesia. Su doctrina del sacerdocio de todos los creyentes elevó a los laicos al mismo nivel que el clero. Yendo un paso más allá, Calvino incluyó a los laicos elegidos (ancianos de la iglesia, presbíteros) en su concepto de gobierno de la iglesia. Los hugonotes añadieron sínodos cuyos miembros también eran elegidos por las congregaciones. Las otras iglesias reformadas adoptaron este sistema de autogobierno de la iglesia, que era esencialmente una democracia representativa. Los bautistas , los cuáqueros y los metodistas están organizados de forma similar. Estas denominaciones y la Iglesia anglicana fueron influenciadas por la teología de Calvino en diversos grados.

 En otro factor en el surgimiento de la democracia en el mundo angloamericano, Calvino favoreció una mezcla de democracia y aristocracia como la mejor forma de gobierno (gobierno mixto). Apreciaba las ventajas de la democracia. Su pensamiento político apuntaba a salvaguardar los derechos y libertades de los hombres y mujeres comunes. Para minimizar el mal uso del poder político, sugirió dividirlo entre varias instituciones en un sistema de controles y equilibrios ( separación de poderes ). [ cita requerida ] Finalmente, Calvino enseñó que si los gobernantes mundanos se levantan contra Dios deben ser derrocados. De esta manera, él y sus seguidores se mantuvieron a la vanguardia de la resistencia al absolutismo político y promovieron la causa de la democracia. Los congregacionalistas que fundaron la Colonia de Plymouth (1620) y la Colonia de la Bahía de Massachusetts (1628) estaban convencidos de que la forma democrática de gobierno era la voluntad de Dios. Disfrutando del autogobierno, practicaban la separación de poderes. Rhode Island, Connecticut y Pensilvania , fundadas por Roger Williams, Thomas Hooker y William Penn, respectivamente, combinaron un gobierno democrático con una limitada libertad de religión que no se extendía a los católicos (el congregacionalismo era la religión establecida y financiada por impuestos en Connecticut). Estas colonias se convirtieron en refugios seguros para las minorías religiosas perseguidas, incluidos los judíos. En Inglaterra , los baptistas Thomas Helwys (c. 1575– c. 1616) y John Smyth (c. 1554– c.  1612) influyeron en el pensamiento político liberal del poeta y político presbiteriano John Milton (1608–1674) y del filósofo John Locke (1632–1704), quienes a su vez tuvieron un fuerte impacto en el desarrollo político de su país natal (Guerra Civil Inglesa de 1642–1651, Revolución Gloriosa de 1688) así como en América del Norte. La base ideológica de la Revolución Americana fue proporcionada en gran medida por los whigs radicales, que se habían inspirado en Milton, Locke, James Harrington (1611–1677), Algernon Sidney (1623–1683) y otros pensadores. Las "percepciones de la política de los Whigs atrajeron un amplio apoyo en Estados Unidos porque revivieron las preocupaciones tradicionales de un protestantismo que siempre había estado al borde del puritanismo ". La Declaración de Independencia de los Estados Unidos, la Constitución de los Estados Unidos y la Carta de Derechos (estadounidense) iniciaron una tradición de derechos humanos y civiles que continuó en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de Francia y las constituciones de numerosos países de todo el mundo, por ejemplo, América Latina, Japón, India, Alemania y otros países europeos. También se refleja en la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

En el siglo XIX, las iglesias basadas en la teología de Calvino o influenciadas por ella se involucraron profundamente en reformas sociales, por ejemplo, la abolición de la esclavitud (William Wilberforce, Harriet Beecher Stowe, Abraham Lincoln y otros), el sufragio femenino y las reformas penitenciarias. Los miembros de estas iglesias formaron cooperativas para ayudar a las masas empobrecidas. Los fundadores del Movimiento de la Cruz Roja, incluido Henry Dunant, eran cristianos reformados. Su movimiento también inició las Convenciones de Ginebra.

Otros consideran que la influencia calvinista no siempre fue únicamente positiva. Los calvinistas bóers y afrikáneres combinaron ideas del calvinismo y la teología kuyperiana para justificar el apartheid en Sudáfrica. Incluso en 1974, la mayoría de la Iglesia Reformada Holandesa en Sudáfrica estaba convencida de que sus posturas teológicas (incluida la historia de la Torre de Babel) podían justificar el apartheid. En 1990, el documento de la Iglesia Reformada Holandesa Iglesia y Sociedad sostenía que, aunque estaban cambiando su postura sobre el apartheid, creían que dentro del apartheid y bajo la guía soberana de Dios, "... nada carecía de importancia, sino que estaba al servicio del Reino de Dios". Estas opiniones no eran universales y fueron condenadas por muchos calvinistas fuera de Sudáfrica. La presión tanto desde fuera como desde dentro de la Iglesia Reformada Holandesa calvinista ayudó a revertir el apartheid en Sudáfrica.

En todo el mundo, las iglesias reformadas operan hospitales, hogares para discapacitados o ancianos e instituciones educativas en todos los niveles. Por ejemplo, los congregacionalistas estadounidenses fundaron la Universidad de Harvard (1636), la Universidad de Yale (1701) y alrededor de una docena de otras universidades. Una corriente particular de influencia del calvinismo se refiere al arte. El arte visual cimentó la sociedad en el primer estado nacional moderno, los Países Bajos, y también el neocalvinismo le dio mucho peso a este aspecto de la vida. Hans Rookmaaker es el ejemplo más prolífico. En literatura, se puede pensar en Marilynne Robinson . En su no ficción, demuestra poderosamente la modernidad del pensamiento de Calvino, llamándolo un erudito humanista (p. 174, La muerte de Adán).