Apologetica-Teologia-Ciencias Biblicas

Filipenses 1:27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio,

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domingo, 24 de diciembre de 2017

Los Concilios Ecumenicos I

Jacobo el Justo, cuyo juicio fue aprobado en el Decreto Apostólico de Hechos 15:19-29, c. 50 d. C.: «(...) yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre (...)».

Concilio ecuménico
asamblea de los obispos católicos
Un concilio ecuménico, también llamado concilio general, es un sínodo o reunión solemne al que están convocados todos los obispos cristianos (y en ocasiones también están presentes, generalmente sin voto deliberativo, otros dignatarios eclesiásticos y teólogos expertos) para definir temas controvertidos de doctrina, indicar pautas generales de moralidad y tomar decisiones sobre asuntos de política eclesiástica, judiciales o disciplinarios.

Características
El término concilio proviene del latín concilium, que significa «asamblea». La palabra ecuménico deriva del latín tardío oecumenicus, que significa «general» o «universal». Fue tomada del griego: οἰκουμενικός, que significa «del mundo entero habitado».

Los diversos cismas que sufrió la Iglesia cristiana llevaron a que el concepto de universalidad de la convocatoria se restrinja para incluir solo a los obispos de una fracción del cristianismo. Es por esta razón o por el repudio de algún concilio realizado por fracciones derrotadas que participaron en él, que no existe un reconocimiento unánime sobre el número y la identidad de los concilios ecuménicos, incluso dentro de algunas Iglesias. Por lo general la autoridad de los concilios ecuménicos es aceptada por las Iglesias que tienen obispos que reconocen la sucesión apostólica y rechazada por algunas ramas del cristianismo surgidas del protestantismo.

Los criterios de aceptación de los concilios ecuménicos no tienen en cuenta el número de obispos participantes en relación con todos lo obispos convocados, ni la representatividad que aquellos tenían sobre las Iglesias locales de las que provenían. Es así que los primeros concilios ecuménicos tuvieron un escaso número de participantes, los cuales eran en su gran mayoría del Oriente. En la Iglesia ortodoxa se considera que un concilio fue ecuménico cuando ha sido aceptado posteriormente, generalmente expresamente por otro concilio ecuménico, y sus decisiones gozan de reconocimiento universal. En la Iglesia católica el reconocimiento es potestad exclusiva del papa.

El teólogo católico alemán Ludwig Ott afirmó: El episcopado en pleno es infalible cuando, reunido en concilio universal o disperso por el orbe de la tierra, enseña y propone una verdad de fe o costumbres para que todos los fieles la sostengan. [...]

Los obispos ejercen de forma extraordinaria su magisterio infalible en el concilio universal o ecuménico. En las decisiones del concilio universal es donde se manifiesta de forma más notoria la actividad docente de todo el cuerpo magisterial instituido por Cristo. En la Iglesia estuvo siempre viva la convicción de que las decisiones del concilio universal eran infalibles. San Atanasio dice del decreto de fe emanado del concilio de Nicea: “La palabra del Señor pronunciada por medio del concilio universal de Nicea permanece para siempre” (Ep. ad afros. 2). San Gregorio Magno reconoce y venera los cuatro primeros concilios universales como los cuatro Evangelios; el quinto lo equipara a los otros (Ep. I 25).

La doctrina de la infalibilidad de los concilios ecuménicos establece que sus definiciones solemnes que se refieren a la fe o la moral, y a las que debe adherirse toda la Iglesia, son infalibles. Tales decretos a menudo se etiquetan como 'cánones' y en ocasiones tienen un anatema adjunto, una pena de excomunión contra aquellos que se niegan a creer en la enseñanza del canon. Esta doctrina es considerada válida en la Iglesia católica si las definiciones solemnes de un concilio ecuménico son confirmadas o aceptadas por el papa, mientras que las Iglesias ortodoxas sostienen que un concilio ecuménico es en sí mismo infalible cuando se pronuncia sobre un asunto específico, aunque las Iglesias ortodoxas eslavas suelen requerir además la aceptación general de los fieles. Las Iglesias protestantes generalmente ven a los concilios ecuménicos como instituciones humanas falibles que no tienen más que una autoridad derivada en la medida en que exponen correctamente las escrituras y cuando aceptan la infalibilidad la restringen a las declaraciones cristológicas de los primeros concilios.​

El desacuerdo entre las denominaciones cristianas suele ocurrir también en la interpretación de lo resuelto en un canon específico y en la validez de las traducciones o copias de las actas conciliares, que en algunos se han perdido, dando lugar a que algunos textos sean considerados por algunas Iglesias como agregados posteriores. Existen también cánones que han sido rechazados por el papado, sin embargo de lo cual son considerados válidos en la Iglesia ortodoxa.

Concilios pre-nicenos (no ecuménicos)
Los concilios o sínodos prenicenos fueron reuniones de naturaleza regional, no destinadas a reunir a todos los obispos de la Iglesia. A pesar de eso, estos concilios tuvieron cierta importancia porque sirvieron para clarificar varios aspectos doctrinales. En (49 d. C.) hubo una reunión de apóstoles y presbíteros en Jerusalén que ha sido llamada «Concilio de Jerusalén» , que acordó el ingreso en las comunidades cristianas de los gentiles (no-judíos) sin el requisito de la circuncisión.

Localización y designación
Año de celebración del
Concilio
Temas principales
JerusalénOtoño de 51Los convertidos del paganismo (nuevos cristianos) exentos de ciertas prácticas de la ley mosaica, como la circuncisión. Véase controversia de la circuncisión
Concilio (Sínodo) de Roma197Examina la cuestión de la fecha de la Pascua, que se celebra de manera diferente en Oriente y Occidente.
Concilio (Sínodo) de Cartago256Cipriano, obispo de Cartago, reúne 87 obispos africanos. Discuten el Cisma novaciano.
Concilio (Sínodo) de Elvira306Reúne 19 obispos; las decisiones son de los obispos (universi episcopi dixerunt), pero participaron también 26 presbíteros y estaban presentes los diáconos y el pueblo en general (astantibus diaconis et omni plebe).​ Decretan el celibato del clero.
Concilio (Sínodo) de Galia314Constantino el Grande convoca en Arlés, 33 obispos africanos, intentado evitar el cisma donatista.

Concilios ecuménicos
Los siete concilios reconocidos como ecuménicos por las principales iglesias cristianas actuales (la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa, la Iglesia luterana y la Iglesia anglicana) son los siguientes:

Convocado por
Localización y designación
Fecha de celebración del
Concilio
Temas principales
1.ºEmperador romano Constantino INicea I20 de mayo a 25 de julio de 325Condenó el arrianismo como herejía y proclamó la igualdad de naturaleza (homooúsios) entre el Padre y el Hijo. Redactó el primer Credo.
2.ºEmperador romano Teodosio IConstantinopla IMayo a julio de 381Volvió a condenar el arrianismo y afirmó que el Espíritu Santo también era de la misma naturaleza que el Padre y el Hijo (homooúsios). Reformuló el Credo de Nicea (Símbolo niceno-constantinopolitano).
3.ºEmperador romano Teodosio IIÉfeso22 de junio a 17 de julio de 431Condenó el nestorianismo como herejía y proclamó que María es theotókos, «madre de Dios».
La Iglesia Asiria del Oriente no reconoce este concilio ni ninguno de los posteriores.
4.ºEmperador romano MarcianoCalcedonia8 de octubre a 1 de noviembre de 451Condenó el monofisismo y afirmó la unidad de las dos naturalezas, humana y divina, de Jesucristo.
Las Iglesias ortodoxas orientales no reconocen este concilio ni ninguno de los posteriores.
5.ºEmperador bizantino JustinianoConstantinopla II5 de mayo a 2 de junio de 553Condenó las enseñanzas de Orígenes y ordenó la destrucción de sus obras. Condenó los documentos nestorianos designados como Los Tres Capítulos.
6.ºEmperador bizantino Constantino IVConstantinopla III7 de noviembre de 680 a 16 de septiembre de 681Dogmatiza las dos naturalezas de Cristo. Condena el monotelismo.
7.ºEmperatriz bizantina IreneNicea II24 de septiembre a 23 de octubre de 787Condenó a los iconoclastas y restableció la veneración de imágenes.
Nicea I
Del 20 de mayo al 25 de julio de 325, convocado por el emperador romano Constantino I con el papa Silvestre I y presidido por el mismo emperador y el obispo Osio de Córdoba, que actuó en representación del papa. Formuló la primera versión del Credo Niceno, definió la divinidad de Cristo, condenando el arrianismo, y ordenó la celebración de la Pascua en una determinada fecha.

Constantinopla I
Entre mayo y julio de 381, convocado por el emperador romano Teodosio I y presidido sucesivamente por el patriarca de Alejandría Timoteo, el patriarca de Antioquía Melecio, el patriarca de Constantinopla Gregorio Nacianceno, su sucesor el patriarca de Constantinopla Nectario. En él no participó ningún exponente de la Iglesia occidental. Formuló la versión definitiva del Símbolo niceno-constantinopolitano, definiendo la divinidad del Espíritu Santo. Condenó a los seguidores de Macedonio I de Constantinopla, por negar la divinidad del Espíritu Santo (macedonianismo).

Éfeso
Del 22 de junio al 17 de julio de 431, convocado por el emperador Teodosio II, y presidido por el patriarca Cirilo de Alejandría. El papa mandó como legados a los obispos Felipe, Arcadio y Proyecto. Denunció como erróneas las enseñanzas de Nestorio (nestorianismo, una forma de difisismo), decretando que Jesús era una persona y no dos personas distintas. Se establece que María es Madre de Dios.

Este concilio y los posteriores no son reconocidos por la Iglesia asiria del Oriente y la Antigua Iglesia del Oriente, herederas de la Iglesia del Oriente, que se involucró con el nestorianismo.

Calcedonia
Del 8 de octubre al 1 de noviembre de 451, convocado por el emperador romano de oriente Marciano, y presidido por el patriarca de Constantinopla Anatolio. El papa mandó como sus representantes personales a los obispos Pascasino y Juliano y a los presbíteros Bonifacio y Basilio. Proclamó a Jesucristo como totalmente divino y totalmente humano, dos naturalezas en una persona. Rechazó la doctrina contraria sostenida por Eutiques (monofisismo). Rechazan este concilio y los siguientes las Iglesias ortodoxas orientales como la Iglesia copta ortodoxa, la Iglesia apostólica armenia, la Iglesia ortodoxa siríaca y la Iglesia ortodoxa de Malankara en la India.

Constantinopla II
Del 5 de mayo al 2 de junio de 553, convocado por el emperador Justiniano I, y presidido por el patriarca de Constantinopla Eutiquio. Acudió en persona el papa Vigilio. Confirmó las doctrinas de la Santa Trinidad y la persona de Jesucristo. Condenó los errores de seguidores de Orígenes y varios escritos de Teodoreto; al obispo Teodoro de Mopsuestia y al obispo de Edesa, Ibas. Repudió a los Tres Capítulos por considerarlos nestorianos.

Constantinopla III
Del 7 de noviembre de 680 al 16 de septiembre de 681, convocado por el emperador Constantino IV, y presidido por él en persona. Definió dos voluntades en Cristo: divina y humana, como dos principios operativos, condenando así el monotelismo.

Los ortodoxos reconocen al Concilio Quinisexto, también llamado Concilio en Trullo (692), como continuación de los concilios segundo y tercero de Constantinopla y no como un concilio ecuménico aparte. Trató asuntos de disciplina. El estatus ecuménico de este concilio fue repudiado por las Iglesias occidentales.

Nicea II
Del 24 de septiembre al 23 de octubre de 787, convocado por Irene, regente del emperador romano de oriente, Constantino VI, y presidido por el patriarca de Constantinopla, Tarasio. Fue ratificado por el papa Adriano I. Restauró la veneración de los iconos, condenados en el Concilio de Hieria en 754, como genuina expresión de la fe cristiana, regulando la veneración de las imágenes sagradas.

Concilios de reconocimiento discutido

Constantinopla IV
Celebrado en 869-870. Para la Iglesia católica, el octavo concilio ecuménico, Constantinopla IV, es aquel que, convocado por el emperador bizantino Basilio I, depuso y excomulgó al patriarca Focio de Constantinopla y rehabilitó a Ignacio de Constantinopla. No es aceptado por la Iglesia ortodoxa, que lo revocó en otro concilio que también llama Concilio de Constantinopla IV.

El Concilio de Constantinopla de 879–880, convocado por el mismo emperador bizantino Basilio I. No es aceptado por la Iglesia católica. Es llamado Cuarto concilio de Constantinopla por algunos teólogos de la Iglesia ortodoxa. Rehabilitó a Focio, y condenó la adición al Credo Niceno de la Cláusula Filioque.

Constantinopla V
El quinto concilio de Constantinopla, de 1341 hasta 1351, postulado por algunos ortodoxos para ecuménico. No es aceptado por la Iglesia católica ni por la Iglesia ortodoxa en general. En él se resolvieron cuestiones con respecto al hesicasmo y la disputa sobre la "luz increada" entre el teólogo bizantino Gregorio Palamás y el latino Barlaam de Seminara.

Concilios ecuménicos de la Iglesia católica
Los concilios ecuménicos reconocidos por la Iglesia católica se dividen en dos grupos: griegos y latinos, según el idioma de los documentos oficiales. Los griegos son los siete concilios ecuménicos reconocidos también por la Iglesia ortodoxa y que tuvieran lugar en Oriente, convocados todos ellos por los emperadores romanos o bizantinos. Sin embargo, algunos concilios del mismo período, considerados por sí mismos y algunos otros como ecuménicos carecen del reconocimiento de la Iglesia católica como el Concilio de Sárdica (343), el Segundo Concilio de Éfeso (449) y el Concilio de Hieria (754).

Los concilios latinos, reunidos en Occidente, fueron convocados por los papas, quienes los presidían o enviaban un legado para hacerlo. En ellos habrá de estar representada una mayoría de los obispos de las provincias eclesiásticas. Para la validez de sus acuerdos era preciso, como condición sine qua non, la sanción del mismo papa.

Los concilios latinos de la Iglesia católica son los siguientes (la numeración corresponde a la oficial de la Iglesia católica):
Convocado por
Localización y designación
Fecha de celebración del
Concilio
Temas principales
9.ºPapa Calixto IILetrán I18 de marzo a 6 de abril de 1123Encierra la Querella de las Investiduras. Independencia de la Iglesia por delante del poder temporal.
10.ºPapa Inocencio IILetrán IIAbril de 1139Vuelve obligatorio el celibato para el clero en la Iglesia Occidental. Fin del cisma del Antipapa Anacleto II
11.ºPapa Alejandro IIILetrán IIIMarzo de 1179Normas para la elección del papa (mayoría de 2/3) y de la designación de obispos (edad mínima de 30 años). Se excomulgan los barones que, en Francia, apoyaban los Cátaros.
12.ºPapa Inocencio IIILetrán IV11 de noviembre a 30 de noviembre de 1215Determina que todo cristiano, llegado al uso de la razón, está obligado a recibir la Confesión y la Eucaristía en la Pascua. Condenación de los Albigenses, Maniqueístas y Valdenses. Definición de transubstanciación.
13.ºPapa Inocencio IVLyon I28 de junio a 17 de julio de 1245Deposición de Federico II.
14.ºPapa Gregorio XLyon II7 de mayo a 17 de julio de 1274Intento de reconciliación con la Iglesia ortodoxa. Reglamento del cónclave para la elección papal. Cruzada para liberar Jerusalén. Se establece el concepto de Purgatorio.
15.ºPapa Clemente VVienne16 de octubre de 1311 a 6 de mayo de 1312Supresión de los Templarios. Se discute la cuestión de los burdeles de Roma y el nombramiento de un arzobispo en Pekín, en China.
16.ºPapa Gregorio XII y papa Martín VConstanza5 de octubre de 1414 a 22 de abril de 1418Extingue el Gran Cisma de Occidente. Condenación de John Wycliffe y de Jan Hus. Decreta la supremacía del concilio sobre el papa (posteriormente ab-rogado). Elección del papa Martín V
17.ºPapa Eugenio IVBasilea1431-1432Sanciona el canon católico (relación oficial de los libros de la Biblia), intenta nueva unión con las Iglesias orientales ortodoxas. Reconocimiento en el romano pontífice de poderes sobre la Iglesia Universal. Ratifica la figura del Purgatorio.
18.ºPapa Julio II y papa León XLetrán V10 de mayo de 1512 a 16 de marzo de 1517Condenación del concilio cismático de Pisa (1409-1411) y del conciliarismo. Reforma de la Iglesia.
19.ºPapa Paulo III, papa Julio III, papa Marcelo II, papa Paulo IV y papa Pío IVTrento13 de diciembre de 1545 a 4 de diciembre de 1563Reforma general de la Iglesia, sobre todo por causa del protestantismo. Confirmación de la doctrina acerca de los siete sacramentos y de los dogmas eucarísticos. Decreta la versión de la Vulgata como auténtica.
20.ºPapa Pío IXVaticano I8 de diciembre de 1869 a 18 de julio de 1870Refuerza la ortodoxia establecida en el Concilio de Trento. Condena el Racionalismo, el Naturalismo y el Modernismo. Dogmas sobre la Primacía del papa y de la infalibilidad papal en la definición expresa de doctrinas de fe y de costumbres.
21.ºPapa Juan XXIII y papa Pablo VIVaticano II11 de octubre de 1962 a 8 de diciembre de 1965Apertura al mundo moderno. Reforma de la Liturgia. Constitución y pastoral de la Iglesia, Revelación divina, libertad religiosa, como muestra la Encíclica Mortalium Animos, de Pío XI, apostolado de los laicos. Este Concilio genera muchas polémicas.

Letrán I 
Fue convocado por el papa Calixto II en diciembre de 1122, inmediatamente después del Concordato de Worms que puso fin a la querella de las investiduras; abolió el derecho, que reclamaban los príncipes, a investir dignidades y tener beneficios eclesiásticos. Finalizó en 1123.

Letrán II
Fue convocado por Inocencio II en 1139, y entre otras cosas emitió varios decretos disciplinarios sobre la vida de los clérigos. En particular declaró no solo prohibidos sino inválidos los matrimonios contraídos por ellos después de la ordenación.

Letrán III
Convocado bajo el papa Alejandro III en 1179, para condenar a los albigenses y valdenses, y de nuevo la simonía. Dictó muchas disposiciones para la reforma moral de los miembros de la Iglesia.

Letrán IV
Fue convocado bajo la autoridad del papa Inocencio III en 1215, para condenar varias herejías: de los albigenses, de los valdenses, del abad Joaquín de Fiori, y otras. Elaboró un credo más extenso, contra los albigenses.

Lyon I
Convocado en 1245, y presidido por Inocencio IV; abordó problemas morales y disciplinares de la Iglesia. Excomulgó y depuso al emperador Federico II y convocó una cruzada encabezada por el rey Luis IX de Francia (San Luis), que asistió al concilio.

Lyon II
Fue convocado por Gregorio X en 1274 y consiguió una breve unión con la Iglesia ortodoxa, que estaba separada de Roma desde el llamado Cisma de Oriente. Promulgó normas para la elección del papa.

Vienne
Convocado por Clemente V (1311-1312), el primer papa residente en Aviñón. Trató de errores de los Templarios, Fraticelli, Beguardos y Beguinas, de Pedro Juan Olivi. Abolió la orden de los Templarios. Dictó normas para reformar al clero.

Constanza
Convocado por Juan XXIII, antipapa (1414-1418). Condenó las afirmaciones de Juan Hus, Wicleff y otros. También se ocupó de las divisiones en la Iglesia provocadas por el Cisma de Occidente. Es considerado concilio ecuménico solo en sus últimas sesiones (XLII-XLV), cuando lo legitimó Gregorio XII al convocarlo formalmente, al ser antipapa quien lo convocó (Juan XXIII).

Basilea
Convocado por Eugenio IV (1431-1445) para buscar la pacificación religiosa de Bohemia. Se celebró en Basilea, Ferrara y Florencia. Intentó la unidad con los ortodoxos, sin resultados, y la de los armenios y jacobitas con la Iglesia de Roma.

Letrán V
Convocado en 1511 (comenzó en 1512) por el papa Julio II y clausurado por León X en 1517. Su tema central fue la reforma de la Iglesia, decretándose disposiciones disciplinarias. Se propuso una cruzada contra los turcos, que no llegó a realizarse.

Trento
Convocado por Paulo III (1545-1563) para tratar el tema de la escisión de la Iglesia por la reforma protestante. También se ocupó de muchos temas doctrinales, morales, y disciplinares. Decretó sobre la Justificación, los Sacramentos, la Eucaristía, el Canon de la Sagradas Escrituras y otros temas, con variadas disposiciones disciplinares. Condenó ciertas ideas de Lutero y otros reformadores. Fue el concilio más largo y en el que se promulgaron más decretos dogmáticos.

Vaticano I
Convocado por Pío IX en 1869, tuvo que interrumpirse el 20 de septiembre, por la toma de Roma por el Reino de Italia (1861-1946). Trató temas de la fe y constitución de la Iglesia. Definió la potestad del romano pontífice y su infalibilidad cuando habla ex cathedra en temas de fe y moral.

Vaticano II
Convocado por Juan XXIII (1962-1965) que presidió la primera etapa, hasta otoño de 1962; las tres sesiones siguientes fueron convocadas y presididas por Pablo VI, su sucesor. Fue un concilio pastoral, no dogmático.

Legislación canónica católica sobre los concilios
Según los cánones 337 y 341 del Código de Derecho Canónico, un concilio ecuménico (ecuménico: universal, o sea, toda la Iglesia católica) es una reunión de todos los obispos de la Iglesia para reflexionar sobre puntos de doctrina y de disciplina que precisan ser esclarecidos, promulgar dogmas, corregir errores pastorales, condenar herejías y, en suma, resolver sobre todas las cuestiones de interés para la Iglesia universal. "Compete exclusivamente al Romano Pontífice convocar el Concilio Ecuménico, presidirlo personalmente o por medio de otros, trasladarlo, suspenderlo o disolverlo, y aprobar sus decretos". Así no es necesario que el papa esté presente para celebrar un concilio, pero para que sea válido es necesaria su confirmación.

Según los cálculos de los teólogos católicos, son hasta ahora 21 los concilios ecuménicos, entendiendo "ecuménico", aquí, en el sentido de "universal", con la participación de todos los obispos católicos del mundo. No existe ninguna manifestación del magisterio de la Iglesia católica que indique que son estos los concilios que han de llamarse ecuménicos. En realidad, la lista, al menos hasta el Concilio de Letrán V fue fijada por Roberto Bellarmino. La misma potestad ejercida por los obispos de modo solemne en un concilio ecuménico se ejerce también "mediante la acción conjunta de los obispos dispersos por el mundo, promovida o libremente aceptada como tal por el Romano Pontífice, de modo que se convierta en un acto verdaderamente colegial". Mientras el Obispo de Roma (el papa) tiene potestad "plena, inmediata y universal en la Iglesia", "el Colegio Episcopal, cuya cabeza es el Sumo Pontífice y del cual son miembros los Obispos en virtud de la consagración sacramental y de la comunión jerárquica con la cabeza y miembros del Colegio, y en el que continuamente persevera el cuerpo apostólico, es también, en unión con su cabeza y nunca sin esa cabeza, sujeto de la potestad suprema y plena sobre toda la Iglesia".

Concilios ecuménicos aceptados por la Iglesia ortodoxa

La Iglesia ortodoxa reconoce los siete primeros concilios ecuménicos, que son los siguientes:

I. Concilio de Nicea I, convocado en el año 325,
II. Concilio de Constantinopla I, del año 381,
III. Concilio de Éfeso, del año 431,
IV. Concilio de Calcedonia, del año 451,
V. Concilio de Constantinopla II, del año 553,
VI. Concilio de Constantinopla III, del año 680,
Concilio Quinisexto, o Segundo Concilio Trullano, del año 692 (considerado complemento de los dos anteriores, no un concilio ecuménico distinto),
VII. Concilio de Nicea II, convocado en el año 787.
También son considerados por algunos teólogos ortodoxos como octavo y noveno concilios ecuménicos:​
VIII. El Concilio de Constantinopla de 879-880, convocado por el Patriarca de Constantinopla Focio.
IX. El Concilio de Constantinopla sobre hesicasmo, celebrado en 1341 o en 1351.
Concilios ecuménicos aceptados por otras iglesias

Por la Iglesia del Oriente
La Iglesia asiria del Oriente y la Antigua Iglesia del Oriente solo aceptan los dos primeros concilios ecuménicos.

Por de las Iglesias ortodoxas orientales
Las Iglesias ortodoxas orientales solo aceptan como concilios ecuménicos los tres primeros. Estas iglesias son: la Iglesia copta ortodoxa, la Iglesia ortodoxa de Etiopía, la Iglesia ortodoxa de Eritrea, la Iglesia ortodoxa siríaca, la Iglesia ortodoxa de Malankara y la Iglesia apostólica armenia.

Por la Iglesia presbiteriana ortodoxa
La Iglesia presbiteriana ortodoxa admite los seis primeros.

Concilios ecuménicos según la Iglesia anglicana
La Iglesia anglicana atribuye cierta importancia a los siete primeros concilios ecuménicos, sobre todo a los cuatro primeros. Pero declara oficialmente en sus Treinta y nueve artículos de la fe anglicana que los concilios ecuménicos a veces se han equivocado incluso en relación con Dios.

Concilio de Nicea I
I concilio ecuménico (325)
El concilio de Nicea I (o Primer concilio de Nicea) fue un sínodo de obispos cristianos, considerado como el primer concilio ecuménico de la Iglesia católica que tuvo lugar entre el 20 de mayo y el 19 de junio de 325 en la ciudad de Nicea de Bitinia en el Imperio romano y el primero de los siete primeros concilios ecuménicos. El concilio fue convocado por el emperador romano Constantino I, o más bien fue convocado por el obispo Osio de Córdoba y luego apoyado por Constantino.​ Es considerado el primer concilio ecuménico. Se supone que fue presidido por el obispo Osio de Córdoba, de quien se cree que era uno de los legados del papa.

Sus principales logros fueron el arreglo de la cuestión cristológica de la naturaleza del Hijo de Dios y su relación con Dios Padre,[3]​ la construcción de la primera parte del Símbolo niceno (primera doctrina cristiana uniforme), el establecimiento del cumplimiento uniforme de la fecha de la Pascua,[4]​ y la promulgación del primer derecho canónico.[5]​

Convocatoria
El emperador Constantino I, convertido al cristianismo, acordó en 313 con el otro emperador Licinio en el «Edicto de Milán» completar el Edicto de tolerancia de Serdica del emperador Galerio de dos años antes, que puso fin a las persecuciones a los cristianos en el Imperio romano, y así asegurar a los cristianos la libertad para reunirse y practicar su culto. Años después se enfrentó a Licinio, que dominaba la parte oriental del Imperio, y lo derrotó en 323. Constantino era consciente de las numerosas divisiones que existían en el seno del cristianismo, por lo que, siguiendo la recomendación de un sínodo dirigido por Osio de Córdoba en ese mismo año, decidió convocar un concilio ecuménico de obispos en la ciudad de Nicea, donde se encontraba el palacio imperial de verano. Esta ciudad hoy es llamada en turco İznik y forma parte de la provincia de Bursa en Turquía. El propósito de este concilio era establecer la paz religiosa y construir la unidad de la Iglesia. Teodoreto de Ciro, lo narra así en su Historia eclesiástica, que continúa la obra homónima de Eusebio de Cesarea: El Emperador, que era un príncipe lleno de sabiduría, no se enteró pronto de estos cambios y trató de detenerlos en su nacimiento. Con este propósito envió a Alejandría a un hombre de rara prudencia en las letras, para que apaciguara las disputas y uniera a la gente; pero, no habiendo tenido este viaje el éxito que esperaba, convocó el tan célebre Concilio de Nicea y permitió que los obispos marcharan allí en públicos caballos y mulas. Cuando todos los que pudieron soportar la fatiga del viaje lograron llegar, el Emperador mismo fue allí, tanto para ver una gran asamblea de prelados como para restablecer la inteligencia perfecta entre ellos. Ordenó que se les proveyera de todo lo necesario y se encontraron en número de trescientos dieciocho obispos. El de Roma no estaba allí, por su gran edad. Eran muchos los que habían recibido de Dios los mismos dones que los Apóstoles, y muchos los que, como el divino Pablo, llevaban impresas en el cuerpo las marcas del Señor. Santiago, obispo de Antioquía de Migdonia, a quien los sirios y asirios llaman Nisibis, resucitó a los muertos y realizó otros muchos milagros, que creo inútil relatar en esta Historia, porque ya la he contado en otra que se titula Philothea. Pablo, obispo de Neocesárea, baluarte cercano al Éufrates, había sentido los efectos de la furia de Licinio perdiendo el uso de sus manos, porque los nervios que les dan movimiento habían sido quemados con un hierro candente. Había otros a los que les habían arrancado el ojo derecho, y otros a los que les habían cortado el corvejón. Pafnucio de Egipto fue uno de los primeros. En fin, fue esta una asamblea de mártires. Pero esta asamblea, tan famosa, no dejó de llenarse de varias personas divididas entre sí por diferentes sentimientos. Había un número muy reducido de ellos que no eran menos peligrosos que los arrecifes escondidos bajo el mar, y que secretamente favorecían los errores de Arrio... Teodoreto de Ciro

Uno de los propósitos del concilio fue resolver los desacuerdos surgidos dentro de la Iglesia de Alejandría sobre la naturaleza del Hijo en su relación con el Padre: en particular, si el Hijo había sido "engendrado" por el Padre desde su propio ser, y por lo tanto no tenía principio, o bien creado de la nada, y por lo tanto tenía un principio. Alejandro de Alejandría y su discípulo y sucesor Atanasio de Alejandría tomaron la primera posición, mientras que el popular presbítero Arrio, de quien procede el término arrianismo, tomó la segunda. En aquellos momentos esa era la cuestión principal que dividía a los cristianos. Alejandro y Atanasio defendían que Jesús tenía una doble naturaleza, humana y divina, y que por tanto Cristo era verdadero Dios y verdadero hombre; en cambio, Arrio y el obispo Eusebio de Nicomedia afirmaban que Cristo había sido la primera creación de Dios antes del inicio de los tiempos, pero que, habiendo sido creado, no era Dios mismo.

Asistentes
Este fue el primer concilio ecuménico de la historia de la Iglesia si no se tiene en cuenta como concilio el llamado concilio de Jerusalén del siglo I, que había reunido a Pablo de Tarso y sus colaboradores más allegados con los apóstoles de Jerusalén encabezados por Pedro y Santiago el Justo.

Constantino invitó a unos 1800 obispos cuyas sedes estaban dentro del Imperio romano (cerca de 1000 en el Oriente y 800 en la parte occidental del Imperio), pero solo un pequeño y desconocido número de ellos asistió.​ Tres obispos que estuvieron en el concilio dejaron estimaciones distintas: Eusebio de Cesarea contó más de 250, Atanasio de Alejandría contó 318 y Eustacio de Antioquía los estimó en cerca de 270. Posteriormente, Sócrates de Constantinopla registró más de 300, y Evagrio de Antioquía, Hilario de Poitiers,​ Jerónimo,​ Dionisio el Exiguo,​ y Rufino de Aquilea​ registraron 318. Este número es preservado en las liturgias de las Iglesias ortodoxas y de la Iglesia ortodoxa copta. La mayoría de los obispos eran orientales, si bien participaron también dos representantes del papa Silvestre I. También estuvo presente Arrio y algunos pocos defensores de sus posiciones teológicas. La posición contraria a Arrio fue defendida, entre otros, por Alejandro de Alejandría y su joven colaborador, Atanasio de Alejandría. Para llegar a Nicea —y retornar luego a su sede— se dio a cada obispo libre y gratuita circulación y alojamiento. Cada uno recibió permiso de concurrir con dos sacerdotes y tres diáconos.

Los obispos orientales formaban la gran mayoría; entre ellos estaban Macario I de Jerusalén y muchos de los padres congregados, por ejemplo, Pafnucio de Tebaida, Potamon de Heraclea, Pablo de Neocaesarea, Eusebio de Nicomedia, Eusebio de Cesarea, Aristakes de Armenia, Leoncio de Cesarea, Jacobo de Nísibe, Hipacio de Gangra, Protogenes de Sárdica, Melicio de Sebastopolis, Aquilo de Larisa y Espiridón de Tremitunte. Desde fuera del Imperio romano asistieron: Juan de Persia e India, el obispo godo Teófilo y Stratophilus de Pitsunda de Georgia.
Desde la parte occidental del Imperio romano asistieron al menos 5: Marcos de Calabria, Caecilianus de Cartago, Osio de Córdoba, Nicasio de Dijón y Domnus de Estridón. Entre los partidarios iniciales de Arrio estaban Segundo de Ptolemaida, Theong de Marmarica, Zphyrio, Dathes, Eusebio de Nicomedia, Paulino de Tiro, Actio de Lydda, Menophanto de Éfeso y Theognis de Nicea.

Constantino estuvo presente durante los debates y escuchó atentamente los argumentos, pero no podía votar y en su papel de emperador le tocaba ratificar las decisiones del clero, ya fueran en favor de los trinitarios o arrianos.

Resoluciones
A pesar de su simpatía por Arrio, Eusebio de Cesarea se adhirió a las decisiones del concilio, aceptando todo el credo. El número inicial de obispos que apoyaban a Arrio era pequeño. Después de un mes de discusión, el 19 de junio, solamente quedaban dos: Theonas de Marmárica en Libia y Segundo de Ptolemais. Maris de Calcedonia, que inicialmente apoyó el arrianismo, aceptó el credo completo. Del mismo modo que Eusebio de Nicomedia, Theognis de Niza también estuvo de acuerdo, excepto por ciertas afirmaciones. El concilio se pronunció entonces contra los arrianos por abrumadora mayoría, pues solo Theonas y Segundo rechazaron firmar el símbolo niceno y fueron —junto con Arrio— desterrados a Iliria y excomulgados.

Otro resultado del concilio fue un acuerdo sobre cuándo celebrar la Pascua, la fiesta más importante del calendario eclesiástico, decretada en una epístola a la Iglesia de Alejandría en la que se afirma simplemente:
También os enviamos las buenas nuevas del arreglo concerniente a la santa Pascua, es decir, que en respuesta a vuestras oraciones esta pregunta también ha sido resuelta. Todos los hermanos del Oriente que han seguido hasta ahora la práctica judía observarán desde ahora la costumbre de los romanos y de vosotros mismos y de todos los que desde la antigüedad hemos celebrado la Pascua con vosotros.

La supresión del cisma meleciano fue otra cuestión importante que se presentó ante el concilio de Nicea. Se resolvió que Melecio de Licópolis permaneciera en su propia ciudad de Licópolis en Egipto, pero sin ejercer la autoridad o el poder para ordenar nuevo clero. Se le prohibió entrar en los alrededores de la ciudad o entrar en otra diócesis con el propósito de ordenar. Melecio conservó su título episcopal, pero los eclesiásticos ordenados por él debían recibir nuevamente la imposición de manos, ya que sus ordenaciones fueron consideradas como inválidas. Los melecianos se unieron a los arrianos y causaron más disensiones hasta que se extinguieron a mediados del siglo V. Entre otras decisiones, se procedió a organizar jerárquicamente la Iglesia en regiones y diócesis, guardando la superioridad de las sedes de Roma, Alejandría y Antioquía, cuyos titulares recibieron el nombre de obispos metropolitanos o arzobispos junto con el de Jerusalén.

Cánones
El concilio promulgó veinte nuevas leyes de la Iglesia, llamadas "cánones" (aunque el número exacto está sujeto a debate), es decir, reglas de disciplina inmutables:

Canon 1: Sobre la admisión, apoyo o la expulsión de clérigos castrados por elección o por violencia (prohibición de la autocastración).
Canon 2: Reglas que deben observarse para la ordenación de catecúmenos conversos evitando la prisa excesiva, y la deposición de los culpables de una falta grave.
Canon 3: Prohibición a todos los miembros del clero de morar con cualquier mujer, excepto una madre, hermana o tía.
Canon 4: Respecto de las elecciones episcopales la ordenación de un obispo debe realizarse por todos los obispos de la provincia, pero en caso de urgencia por al menos tres obispos. La confirmación debe ser por el obispo metropolitano.
Canon 5: Respecto a la excomunión.
Canon 6: Prevalecimiento de las antiguas costumbres de la jurisdicción del obispo de Alejandría en Egipto, Libia y Pentápolis, lo mismo que las del obispo de Roma, el de Antioquía y los de las demás provincias. No se deben nombrar obispos sin el consentimiento del metropolitano.
Canon 7: Confirmación del derecho de los obispos de Jerusalén a disfrutar de ciertos honores, reconociéndole el segundo lugar en su provincia después del de Cesarea.
Canon 8: Respecto a la readmisión de novacianos.
Canon 9: Quienquiera que sea ordenado sin examen, será depuesto si se descubre después que había sido culpable.
Canon 10: Los lapsis que han sido ordenados a sabiendas o subrepticiamente deben ser excluidos tan pronto como se conozca su irregularidad.
Canon 11: Penitencia a imponer a los apóstatas de la persecución de Licinio.
Canon 12: Penitencia que se impondrá a aquellos que apoyaron a Licinio en su guerra contra los cristianos.
Canon 13: Indulgencia a conceder a las personas excomulgadas en peligro de muerte.
Canon 14: Penitencia a los catecúmenos que apostataron bajo persecución.
Canon 15: Los obispos, sacerdotes y diáconos no deben pasar de una Iglesia a otra y deben ser devueltos si lo intentan.
Canon 16: A todos los clérigos se les prohíbe salir de su iglesia. Prohibición formal para los obispos de ordenar para su diócesis a un clérigo perteneciente a otra diócesis.
Canon 17: A los clérigos se les prohíbe prestar a interés.
Canon 18: Recuerda a los diáconos su posición subordinada con respecto a los sacerdotes. No administrarán la Eucaristía a presbíteros, ni la tocarán delante de ellos, ni se sentarán entre los presbíteros.
Canon 19: Los paulianistas (partidarios de Pablo de Samósata) deben ser rebautizados y las diaconisas contadas entre los laicos.
Canon 20: Los domingos y en Pentecostés todos deben orar de pie y no arrodillados.

El papel de Constantino en el concilio
Constantino, tras haber derrotado a Licinio y haber restablecido la unidad del Imperio bajo Cristo, se propone restaurar la unidad de la verdadera fe reuniendo un concilio que supondrá, escribe, «la renovación (ananneôsis) del mundo». Constantino esperó ante la puerta todavía cerrada de la iglesia donde iba a celebrarse el concilio y le pidió a los obispos, «mis muy queridos hermanos», que le permitieran participar exponiéndoles sus motivos (según Paul Veyne, muestra el convencimiento de haber cambiado la suerte de la humanidad): Desde ese momento en que esos dos seres, creados en origen, no observaron el Decreto (protagma) santo y divino tan escrupulosamente como habría convenido, la (mala) hierba (de la ignorancia de Dios) que acabo de mencionar nació; se ha mantenido, se ha multiplicado desde que la pareja que he mencionado fue expulsada por orden de Dios. [...] Pero el Decreto (divino) también comporta, santa e inmortal, la infatigable conmiseración de Dios todopoderoso. En efecto, mientras que a lo largo de todos los años, de todos los días pasados, masas innumerables de pueblos habían sido reducidas a la esclavitud, Dios los liberó de ese fardo a través de mí, su servidor, y los llevará al resplandor completo de la luz eterna. Ésa es la razón, mis muy queridos hermanos, por la que creo (pepoitha), con una confianza muy pura (pistis) en Dios, ser desde ahora distinguido (episêmoteros, en comparativo) por una decisión especial (oikeiotera, también en comparativo) de la Providencia y por los favores clamorosos de nuestro Dios eterno.
La visión que presenta Eusebio de Cesarea en su obra Vida de Constantino es la del emperador participando e influyendo activamente en el desarrollo del concilio, y poniendo orden ante las disensiones que iban apareciendo en la asamblea. Sin embargo, el autor J. M. Sansterre, en su obra Eusebio de Cesarea y el nacimiento de la teoría cesaropapista, ha cuestionado esta posición, señalando que la actuación de Constantino fue respetuosa de los temas que eran de estricta competencia de los padres conciliares. Esto se ve reforzado por los artículos de la Enciclopedia Católica, que sostiene que Constantino I nunca pudo influir sobre los temas teologales, ya que su formación a este respecto era prácticamente nula. Por el contrario, sostiene la misma fuente, Constantino I se encargó de dar el marco físico y político al concilio, con el fin de evitar que los disensos dogmáticos (herejías) pudiesen desembocar de hecho en una fractura política del Imperio.

El emperador, a modo de presidente honorario del concilio, pronunció un discurso de bienvenida a los asistentes tras el cual dio la palabra a quienes lo presidieron.​ Gelasio nos ha transmitido la sorpresa de Constantino porque los obispos no llegasen a un acuerdo en cuestiones de fe y propuso que lo resolvieran acudiendo a «los testimonios de los escritos divinamente inspirados».​ Posteriormente declaró que todo el que se negara a endosar el credo sería exiliado. Ordenó además que las obras de Arrio fueran confiscadas y quemadas, mientras que sus partidarios fueron considerados como "enemigos del cristianismo". Sin embargo, la controversia continuó en varias partes del imperio.

Consecuencias
Después de Nicea los debates sobre la controversia cristológica siguieron por décadas y el propio Constantino I y sus sucesores fueron alternando su apoyo entre los arrianos y los partidarios de las resoluciones de Nicea. Finalmente, el emperador Teodosio estableció el credo del concilio de Nicea como la norma para su dominio y convocó el Concilio de Constantinopla en 381 para aclarar la fórmula. Aquel concilio acordó que el Espíritu Santo era consustancial (de la misma sustancia) con Dios Padre y Dios Hijo y empezó a perfilarse la doctrina trinitaria.

Los únicos libros declarados heréticos por el concilio de Nicea fueron los escritos doctrinales arrianos, cuyos ejemplares fueron quemados tras el concilio. El emperador decretó pena capital para quien conservara dichos libros, pero no existe constancia de que se produjeran gran cantidad de muertes por ello. El propio Constantino suavizó sus órdenes solo tres meses después del concilio y acabó incluso simpatizando con los arrianos y atacando a los obispos nicenos. Arrio fue excomulgado por la Iglesia y exiliado por el emperador, pero no ejecutado, y años más tarde sería readmitido según las presiones que recibía el emperador. Tras su muerte, Arrio fue anatemizado de nuevo y declarado hereje otra vez en el Primer Concilio de Constantinopla de 381.

Los regímenes políticos sucesivos vacilarían entre apoyar el arrianismo y el cristianismo niceno, lo que contribuiría a que el debate se prolongara durante varias décadas. Sin embargo, ciertos teólogos ganarían influencia en oriente reduciendo el arrianismo, que se mantuvo entre los pueblos germánicos propagado por el obispo Ufilias en el siglo IV, quienes lo trajeron de vuelta al invadir el sur de Europa hasta que el rey visigodo Recaredo se convirtió al catolicismo en el siglo VI, siendo el rey lombardo Grimoaldo de Lombardía el último rey arriano en Europa, aún en el siglo VII. Entre los exponentes más ilustres de la fe trinitaria (después del concilio de Nicea) se encuentran: San Atanasio, San Basilio Magno, San Gregorio el teólogo, San Gregorio de Nisa, San Ambrosio y San Hilario de Poitiers.

La bofetada de San Nicolás a Arrio en Nicea
escrito por Editor mdc

Cuenta la tradición que en el concilio de Nicea San Nicolás, nada más encontrarse con Arrio, le abofeteó en el rostro por haber adulterado la doctrina católica.
En el año 320 d.C, el obispo de Alejandría convocó una reunión de los obispos de Egipto y alrededores en la que la mayoría de los asistentes coincidió en excomulgar a Arrio por su doctrina errónea que negaba la verdadera divinidad de Jesucristo. Arrio decidió entonces huir a Egipto, donde encontró asilo y comenzó a buscar apoyos entre los obispos de varias ciudades y siguió transmitiendo sus ideas a las masas.

En el año 325, la situación con que se encontró Constantino hizo que encargara al obispo hispano Osio examinar la controversia y convocar una asamblea de obispos en Nicea. Aunque no se sabe con certeza cuántos obispos asistieron a este primer concilio ecuménico, el número acabó fijándose simbólicamente en 318, tantos como los criados de Abraham que acudieron armados al rescate de su familia, según señala el doctor en teología y especialista en información religiosa Marcellino D’Ambrosio en su libro Cuando la Iglesia era joven: Las voces de los Primeros Padres, de la editorial Palabra.

En aquel encuentro se encontraban Arrio y algunos de sus partidarios, así como el obispo de Alejandría que había excomulgado a Arrio por atentar contra la regla de la fe cristiana. Entre los obispos que asistieron al Concilio de Nicea, la tradición señala que también estaba presente Nicolás de Mira, confesor de la fe durante la persecución. Según se relata en el libro Cuando la Iglesia era joven, la tradición cuenta que el jovial anciano san Nicolás, nada más encontrarse con Arrio en el concilio, le abofeteó en el rostro. D’ Ambrosio señala que aunque esta anécdota bien puede tratarse de una leyenda, ilustra lo que comentó un cardenal de la curia cuando Roma preparaba el Vaticano II: «Un concilio no es una reunión de boy scouts«.

En Nicea, los obispos plasmaron su enseñanza redactando un Credo que todos estaban obligados a aceptar y promover como principios universales de la verdadera fe cristiana. D’ Ambrosio subraya en su libro que, hasta el Concilio de Nicea, los credos se empleaban casi exclusivamente para la instrucción y el bautismo de nuevos cristianos y su expresión literal variaba ligeramente de unas ciudades a otras. Los obispos del Concilio de Nicea tomaron un credo bautismal local y lo corrigieron para que las palabras definieran con nitidez la divinidad de Cristo, excluyendo la doctrina de Arrio. En este concilio se condenaron las enseñanzas de Arrio, incompatibles con la auténtica fe cristiana y quienes mantuvieran esas opiniones con contumacia quedarían excomulgados o anatematizados. Todos los obispos, a excepción de Arrio y dos de sus partidarios, suscribieron el Credo.

Fuente: Infovaticana.com


jueves, 7 de diciembre de 2017

La Biblia no se Contradice V

Jesus es Dios, Antonio Arias Fernandez 1647

#56 ¿Si Jesús era la “luz para los Gentiles”… por qué Él los consideró seres inferiores (Mateo 15:26)? ¿Por qué Él niega haber sido enviado a ELLOS? (ibid. 24) y ¿por qué Él prohibió a sus discípulos que se acerquen a ellos (Mateo 10: 5-6)? 

Mateo 15:24-26 “24 El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! 26 Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.”
Mateo 10:5-6 “5 A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” 

Hay un orden; el evangelio debía ser predicado PRIMERO A LOS JUDÍOS; y luego a los gentiles. Por eso ahora la mayor parte de creyentes SON GENTILES. 

Romanos 11:11 “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.”

Sin embargo sí sanó a la hija de la cananea (Mateo 15:28) y también se juntó con samaritanos (Juan 4); es una cuestión de orden fue a los suyos y los suyos no le recibieron (Juan 1:11), y llegó a ser luz de los gentiles. 

#57 ¿Es Jesús el unigénito de Dios sin semejante a él?

-Mateo 16:16 dice que sí, mientras que, aparentemente,
-Hebreos 7:3 dice que no.

Mateo 16:16 Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Hebreos 7:3 Sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, mas hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

Al decir que Melquisedec "no tiene padre, ni madre, ni antepasados", el escritor simplemente quiere decir que se desconoce su linaje: Melquisedec es agenealogētos. Este cambio de frase indica que era una persona de quien no se sabía su lugar de nacimiento, y no había mucha información sobre él. Melquisedec sirve como un tipo de Cristo, una prefiguración que nos ayuda a entender la plenitud de la identidad y la obra de Jesús. Su sacerdocio misterioso y eterno apunta al sacerdocio supremo de Jesús, quien intercede por nosotros para siempre

#58 ¿Cómo supo Simón Pedro que Jesús era el Cristo?

-Por medio de una revelación de los cielos. (Mateo 16:17). Lo cual implica que a Pedro le hablo Dios ¿directamente?.
-Su hermano Andrés le dijo. (Juan 1:41).

Kefa (Pedro) sabía que él era el ungido (griego: Cristos, en hebreo: Mashiaj), pero luego una revelación de los cielos le dijo que ése ungido era el Mashiaj prometido hijo del Dios viviente. Sin embargo, Andrés hermano de Pedro le dijo: “Hemos hallado al Mesías que traducido al griego es Cristo” (Juan 1:41). Aquí nos queda claro que no fue Dios quién se lo reveló a Pedro? si no que Andrés. En Juan 1:41 el hecho que Andrés le dice a su hermano que habían encontrado a Cristo y se reunieran con él, no quiere decir forzosamente que Pedro allá puesto fe inmediatamente en Jesús. En Juan 1:41 Andrés supo por el testimonio de Juan el Bautista que Jesús era el Cristo: “Éste halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). ”Andrés entendió hasta ese momento que Jesús era el Cristo aunque Juan el Bautista había ya comprendido por revelación Divina que Jesús es el Hijo de Dios “33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo (Juan el Bautista) le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.” Juan 1:33-34.

Sin embargo Andrés sólo le comunica a su hermano que habían hallado al MESÍAS. Vemos que la revelación fue dada por Dios. Para llegar a entender que Cristo es Dios hecho hombre, el HIJO DE DIOS es necesario que Dios ilumine a la persona, no es suficiente el escucharlo de alguna persona. En Mateo 16:17 Analizando el contexto, Cristo hace alusión a que solamente el Padre da entendimiento y discernimiento por medio del Espíritu Santo para entender asuntos divinos. La revelación no consistió sólo en saber que era el Cristo, el ungido, sino “EL HIJO DEL DIOS VIVIENTE”, esto es que era Dios hecho hombre. Mateo 16:16-17 “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.”

Tanto Andrés como Pedro tenían conocimientos de Jesús a través del testimonio que venia dando Juan el Bautista. Ver Juan 1:19-31 y Mateo 10:2 A ellos no les cabía duda de quien era la persona de Jesus. En Mateo 4:18 y 10:2 ya conocían a Jesús. Aunque hubieron quienes aun presenciando los milagros de Jesús rehusaban a creer. Como algunos maestros de la ley y fariseos y otras personas. Y aun así hoy en día. Note lo que se consideraba… la identidad del “Hijo del hombre.” Pedro identificó a Jesús correctamente como “el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” Porque el Padre le había revelado esto a Pedro, evidentemente por medio del Espíritu Santo.

#59 ¿Que dice Jesus sobre Pedro?

-Funda sobre el la iglesia. Mateo 16:18.
-Lo llamo Satanás. Mateo 16:23.

- Jesús funda su iglesia sobre Pedro. Mateo 16:18. Y yo también te digo, que tú eres Pedro,y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
- Jesús llama a Pedro "Satanás" y un estorbo. Mateo 16:23. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

Las aparentes contradicciones en estos versículos se pueden entender al considerar el contexto completo de la conversación entre Jesús y Pedro:

Mateo 16:18 (Jesús funda su iglesia sobre Pedro): En este versículo, Jesús declara que Pedro es una "piedra" sobre la cual edificará su iglesia. Esta declaración se hace en respuesta a la confesión de fe de Pedro, donde reconoce a Jesús como el Cristo, el Hijo del Dios viviente. La palabra griega utilizada para "Pedro" aquí es "petros", que significa "piedra" o "roca pequeña".
Mateo 16:23 (Jesús llama a Pedro "Satanás" y un estorbo): En este versículo, Jesús reprende a Pedro por su reacción negativa a la idea de que Jesús debía sufrir y ser crucificado. Jesús utiliza un tono fuerte y firme para corregir la falta de comprensión de Pedro en ese momento, llamándolo "Satanás" en el sentido de que su actitud estaba siendo influenciada por pensamientos terrenales y no por los planes divinos.

Es importante notar que en Mateo 16:18, Jesús no está fundando su iglesia exclusivamente sobre Pedro como individuo, sino sobre la confesión de fe que Pedro hizo en Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios. La palabra griega utilizada para "roca" en este versículo es "petra", que significa "roca grande" o "peñasco". Jesús es la "roca" fundamental sobre la cual se construye la iglesia, mientras que Pedro, como uno de los apóstoles y líderes de la iglesia primitiva, desempeñó un papel importante en su fundación y expansión, pero no como la única base de la iglesia.


#60 ¿Se puede perdonar?

-Setenta veces siete. Mateo 18:22.
-No es posible por el pecado renovado. Hebreos 6:4-6.

- Perdona setenta veces siete. Mateo. 18:22. Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.
- El perdón no es posible por el pecado renovado. Hebreos 6:4-6. 4 Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6 y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

Estos versículos pueden parecer contradictorios a primera vista, pero al considerar el contexto y la enseñanza general de la Biblia sobre el perdón y la apostasía, se puede resolver la aparente contradicción de la siguiente manera:

Mateo 18:22 (Perdona setenta veces siete): En este versículo, Jesús enseña sobre la importancia del perdón repetido y abundante. La referencia a "setenta veces siete" simboliza un perdón ilimitado, destacando la necesidad de perdonar continuamente a los demás como expresión del amor y la gracia de Dios.
Hebreos 6:4-6 (El perdón no es posible por el pecado renovado): Este pasaje habla sobre la gravedad de la apostasía, es decir, el rechazo deliberado y persistente de la fe cristiana después de haberla profesado. Aquellos que caen en la apostasía rechazan la obra redentora de Cristo y se alejan de la posibilidad de arrepentimiento genuino, lo cual dificulta enormemente el perdón y la restauración espiritual.

La aparente contradicción se resuelve al entender que:

Mateo 18:22 se refiere al perdón entre personas y destaca la importancia de un espíritu de perdón abundante y constante.
Hebreos 6:4-6 aborda la situación de aquellos que caen en la apostasía, quienes rechazan la fe y la obra redentora de Cristo, lo que dificulta el perdón y la restauración espiritual debido a la persistencia en el rechazo de la verdad.

En resumen, estos versículos no son contradictorios, sino que abordan diferentes aspectos del perdón: el perdón entre personas (Mateo 18:22) y la gravedad de la apostasía y el rechazo persistente de la fe (Hebreos 6:4-6).

#61 ¿Jesus enseñó a honrar a los Padres, o a estar en contra, o a no llamar a nadie Padre?

-A honrarlos.
-A estar en contra.
-A no llamar a nadie Padre.

- Jesús dijo que honra a vuestro padre y a vuestra madre. Mateo 15:4. Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. (Mateo. 19:19; Marcos 7:10; Marcos 10:19; Lucas.18:20)
- Jesús dijo que vino a poner a la gente en contra de sus padres. Mateo.10:35-37. 35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 36 y los enemigos del hombre serán los de su casa. 37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí (Lucas.12:51-53; Lucas.14:26)
- Jesús dijo que no llamemos padre a nadie. Mateo 23:9.  Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. 

Estas aparentes contradicciones en los dichos de Jesús se pueden aclarar teniendo en cuenta el contexto y los detalles específicos de cada pasaje:

"Jesús dijo que honra a vuestro padre y a vuestra madre" (Mateo 15:4): En este pasaje, Jesús está abordando la importancia del respeto y el honor hacia los padres, enfatizando el mandamiento de honrar a los padres como se establece en la ley.
"Jesús dijo que vino a poner a la gente en contra de sus padres" (Mateo 10:35-37): Aquí, Jesús está hablando sobre las implicaciones de seguirlo y ser discípulo suyo, lo cual puede traer conflictos familiares debido a la lealtad y el compromiso con él que supera incluso los lazos familiares.
"Jesús dijo que no llamemos padre a nadie" (Mateo 23:9): En este pasaje, Jesús está enseñando sobre la actitud y la autoridad espiritual. Él advierte contra la actitud de buscar títulos y honores terrenales, como el título de padre, y enfatiza la autoridad y la paternidad espiritual de Dios.

La aparente contradicción se resuelve al entender que cada dicho de Jesús aborda un aspecto particular de las relaciones familiares, la lealtad espiritual y la autoridad espiritual:

Honrar a los padres es un mandamiento moral y de respeto hacia la familia.

La lealtad a Jesús puede generar conflictos incluso con los seres queridos que no comparten esa misma lealtad. La advertencia sobre los títulos y la autoridad terrenal apunta a la importancia de reconocer la autoridad suprema de Dios. En resumen, estos dichos de Jesús no se contradicen entre sí, sino que ofrecen enseñanzas diversas sobre las relaciones humanas, la lealtad espiritual y la autoridad divina. Cada uno aborda un aspecto específico de la vida cristiana y la relación con Dios y los demás.

#62 Mateo 20:18 al 19 dice: “He aquí subimos a Jerusalén y el hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; y le entregaran a los “GENTILES” para que le escarnezcan y azoten, y crucifiquen.” Marcos 10:33 al 34 dice lo mismo.
Compara esto con Juan 19: 14 al 18 donde dice: “entonces dijo a los judíos: He aquí vuestro rey y fue entregado a los judíos para que fuese crucificado.” Aquí podemos ver que la profecía de que seria entregado a los gentiles no se cumplió ya que según Juan fue a los judíos... ¿Qué crees? ¿Quién dijo la verdad? Si fue Jesús, no dijo la verdad ya que no se cumplió. 

Sea una cosa o la otra, pero la verdad una es. Es erróneo decir que fue entregado a los judíos ya que: ¿todos los judíos lo recibieron como rey? ¡NO! Juan 19:16 Así que entonces lo entregó a ellos para que fuese crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y le llevaron. Los judíos entregaron a Cristo a Poncio Pilato y Herodes, autoridades romanas, esto es gentiles. Lo acusaron y fueron las autoridades romanas (gentiles) quienes aprobaron la pena de muerte y la liberación de Barrabas. Mateo 27:2 “Y le llevaron atado, y le entregaron a Poncio Pilato, el gobernador.” Mateo 27:17 y 26 “Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo?... Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado.” Son los gentiles, el gobernador romano
(Pilato), el que hizo la decisión; los judíos presionaron pero los gentiles dieron la sentencia, la profecía se cumple.

#63 ¿Quien pide un favor a Jesús?

-La madre de Santiago y Juan. Mateo 20:20-21.
-Ellos mismos. Marcos 10:35-37.

- La madre de Santiago y Juan le pide a Jesús que favorezca a sus hijos. Mateo 20:20,21. 20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo. 21 Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.
- Ellos mismos preguntan. Marcos 10:35-37. 35 Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. 36 Él les dijo: ¿Qué queréis que os haga? 37 Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. 

La aparente contradicción entre Mateo 20:20,21 y Marcos 10:35-37 se debe a la forma en que se relata el evento en cada evangelio. Ambos relatos están hablando del mismo incidente, pero enfatizan diferentes aspectos o detalles de la situación.

Mateo 20:20,21 (La madre de Santiago y Juan le pide a Jesús que favorezca a sus hijos): En Mateo, el enfoque está en la madre de Santiago y Juan acercándose a Jesús para pedir un favor especial para sus hijos.
Marcos 10:35-37 (Ellos mismos preguntan): En Marcos, se enfoca en Santiago y Juan mismos haciendo la solicitud directamente a Jesús, sin mencionar inicialmente la intervención de su madre.

Ambos relatos son complementarios y juntos proporcionan una imagen completa de la situación. La madre de Santiago y Juan pudo haber sido la intermediaria inicial en la petición, como se menciona en Mateo, pero los propios hermanos también expresaron directamente su solicitud, como se describe en Marcos. Esto es común en los relatos bíblicos donde diferentes evangelios pueden presentar los mismos eventos desde diferentes perspectivas o con énfasis distintos.


#64 ¿Jesús puede hacer el favor?

-Este favor no es suyo para dar. Mateo 20:23.
-Que toda autoridad le es dada a él. Mateo 28:18.

- Jesús responde que este favor no es suyo para dar. Mateo.20:23. Él les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre. (Marcos 10:40)
- Jesús dijo que toda autoridad le es dada a él. Mateo 28:18. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. (Juan 3:35) 

La aparente contradicción entre Mateo 20:23 y Mateo 28:18 puede entenderse considerando el contexto y la naturaleza de las declaraciones de Jesús.

Mateo 20:23 (Jesús responde que este favor no es suyo para dar): En este pasaje, Jesús está respondiendo a la solicitud de la madre de Santiago y Juan de que sus hijos se sienten a su lado en su reino. Jesús les dice que conceder esos lugares de honor no está dentro de su autoridad, sino que será determinado por el Padre celestial.
Mateo 28:18 (Jesús dijo que toda autoridad le es dada a él): Aquí, Jesús está hablando después de su resurrección y antes de ascender al cielo. Él está declarando que toda autoridad en el cielo y en la tierra le ha sido dada a él por el Padre, como parte de su exaltación después de completar su misión terrenal.

No hay una contradicción real entre estos pasajes. En Mateo 20:23, Jesús se refiere específicamente a la autoridad para determinar los lugares de honor en su reino celestial, mientras que en Mateo 28:18, está hablando de la autoridad universal que ha recibido sobre todo el universo como resultado de su resurrección y exaltación.

#65 ¿Un Ciego o Dos Ciegos? ¿Cuántos ciegos sanó Jesús al salir de Jericó? ¿Quién dice la verdad? Igual que en caso de los endemoniados, había dos; Marcos y Lucas narran la historia de uno de ellos.

-Dos Ciegos. (Mateo 20:29-34).
-Uno. (Marcos 10:46-52; Lucas 18:35-43).

La ceguera es siempre una enfermedad dura de soportar, pero en tiempos de Jesús lo era aún más que en la actualidad. La mayoría de los ciegos no podían realizar un oficio, y solían vivir mendigando. Eso les ocurría tanto a los ciegos de Jericó como al que pedía limosna en el Templo de Jerusalén. Jesús curó a muchos ciegos. La venida del Mesías es anunciada con frecuencia con ciegos que ven. "En aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán en medio de la oscuridad y de las tinieblas. (Isaias 29.18.) "para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas". (Isaias 42.7.)

Los tres evangelios sinopticos registran el evento con algunos detalles divergentes. Mateo menciona a dos hombres ciegos (Mateo 20:30) y Lucas coloca el incidente cuando Jesus se acercaba a Jericó en vez de cuando salía (Lucas 18:35). Probablemente dos ciegos estaban involucrados en todo eso pero Marcos y Lucas se enfocaron en uno, en el mas vocal de los dos o en el mas conocido. Tambien recordemos que habia dos ciudades de Jerico, la vieja y la nueva, y el milagro ocurrido cuando salian de la una y entraban en la otra (Mateo 20:29) (Marcos 10:46), es decir salian de la vieja Jerico israelita y entraban a la nueva Jerico herodiana. Entre la viaje y la nueva Jerico habia una milla de distancia osea casi dos kilometros. Estaban a 18 millas de Jerusalen, es decir, casi a 30 kilometros. Esta doble mención de los ciegos es típica del paralelismo sinónimo una de las características de la poesía hebrea, que consiste en expresar dos veces la misma idea con palabras distintas, de esta forma crear belleza literaria.

#66 ¿Sobre cuantos animales montó Jesús al entrar en Jerusalén? En Juan 12:14, En la entrada triunfal a Jerusalén, dice que Jesús se sentó en un pollino de asna, lo mismo dice Marcos. ¿Por qué razón en Mateo 21:1 al 7 dice que Él pidió dos animales y se sentó en ellos? Véase el verso 7; esto es una paradoja: ¿Cómo es posible cabalgar dos asnos al mismo tiempo? 

-Dos. Un pollino y un asno (Mateo 21:1-2, 7).
-Uno. Un pollino (Marcos 11:1-2, 7; cf. Lucas 19:35; Juan 12:14-15).

Primero debemos notar que Cristo estaba cumpliendo otra profecía más, escrita en
Zacarías “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.” Zacarías 9:9

Es un milagro el cumplimiento de tantas profecías juntas en una sola persona. Pidió dos animales y se sentó en el pollino cumpliendo la profecía (Mateo 21); los demás evangelios narran estrictamente el cumplimiento de la profecía que era la entrada a Jerusalén sobre un pollino. Mateo en este caso es más específico. Había una interpretación alegórica muy antigua sobre el asno con un pollino: El asno representaba a Israel con pesados ritos y difíciles de llevar ceremonias de la ley y el pollino representaba a los no domados (en estado salvaje) gentiles y la venida del Ungido. El hecho es que la profecía se cumple en Cristo, un milagro. Mateo 21:2 menciona dos animales involucrados en la entrada del Mesias en Jerusalem: la Madre Asna y su pollino. En los relatos paralelos de Marcos 11:2 y Lucas 19:30 se hace solo referencia al Pollino macho; No se dice nada acerca de la madre. Pero esto no concluye una contradicción, porque los tres evangelios concuerdan en que el Mesías monto sobre un pollino (Polos) que nunca había sido montado. Evidentemente Jesús solo podía montar sobre un animal a la vez como lo indican Marcos 11:2 y Lucas 19:30 señalando la predicción de Zacarias 9.9 donde Jesús entraria en Jerusalen sobre un pollino. El detalle ofrecido por Mateo 21:5, 7 de la madre del Pollino (Asna) no es contradictorio. Mateo 21:7 y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y él se sentó encima.

Marcos 11:7, Lucas 19:35 y Juan 12:14, 15 indican que Jesús cabalgó sobre un pollino o un asno joven, pero no dicen que también hubiese un asna. Sin embargo, Mateo 21:7 escribe que los discípulos “trajeron el asna y su pollino, y pusieron sobre estos las prendas de vestir exteriores de ellos, "y él se sentó sobre estas”. Es obvio que Jesús no se sentó sobre los dos animales, sino sobre las prendas de vestir que se habían colocado encima del pollino. Así pues, ya que no cabalgó sobre el asna, sino sobre su pollino, Marcos, Lucas y Juan no hacen ninguna referencia en sus relatos a que también hubiese un asna. Entonces se trata solamente del papel de madre asna. pero en lugar de embellecer la narración, Mateo (también los otros evangelistas) esta señalando que la profecía de Zacaras 9:9, fue cumplida a cabalidad por el Mesías. Otra ves, no hay contradicción real entre los relatos sinopticos sino un detalle adicional por parte de Mateo, quien contemplo el suceso personalmente. Es importante señalar también que esta doble mención del animal es típica del paralelismo sinónimo, una de las características de la poesía hebrea, que consiste en expresar dos veces la misma idea con palabras distintas, de esta forma crear belleza literaria e impacto.

#67 ¿A dónde fue primero Jesus?

-A Betfagé y al Monte de los Olivos, luego se fue a Betania. Mateo 21:1,17.
-A Betfagé y Betania en el Monte de los Olivos. Marcos 11:1.
- Jesús fue a Betania y luego a Jerusalén. Juan 12:1,12.

- Jesús fue a Betfagé y al Monte de los Olivos, luego se fue a Betania. Mateo 21:1,17. 1 Cuando se acercaron a Jerusalén, y vinieron a Betfagé, al monte de los Olivos, Jesús envió dos discípulos - 17 Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y posó allí.
- Jesús fue a Betfagé y Betania en el Monte de los Olivos. Marcos 11:1 Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos,  (Lucas.19:29)
- Jesús fue a Betania y luego a Jerusalén. Juan 12:1,12. 1 Seis días antes de la pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos - 12 El siguiente día, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, al oír que Jesús venía a Jerusalén,

Las aparentes contradicciones en cuanto a la secuencia de los eventos relacionados con la entrada de Jesús a Jerusalén y su visita a Betfagé, el Monte de los Olivos, y Betania se pueden entender considerando diferentes perspectivas y enfoques literarios en los evangelios:

Mateo 21:1,17: En Mateo, se menciona que Jesús primero fue a Betfagé y al Monte de los Olivos, y luego se fue a Betania.
Marcos 11:1; Lucas 19:29: En Marcos y Lucas, se menciona que Jesús fue a Betfagé y Betania en el Monte de los Olivos, sin especificar el orden exacto.
Juan 12:1,12: En Juan, se menciona que Jesús primero estuvo en Betania y luego entró a Jerusalén.

Estas aparentes contradicciones pueden resolverse considerando que los evangelios enfocan diferentes aspectos de los eventos y pueden tener propósitos literarios distintos. Es posible que Jesús haya visitado estas áreas varias veces durante su ministerio, y cada evangelista seleccionó y presentó los eventos de acuerdo con su enfoque y propósito al escribir su evangelio. En resumen, las diferencias en la secuencia de los eventos relacionados con Betfagé, el Monte de los Olivos, Betania y Jerusalén pueden entenderse como variaciones en la narrativa que no necesariamente indican una contradicción, sino que muestran diferentes perspectivas y enfoques en la presentación de los eventos en los evangelios.


#68 ¿Cuando ocurrió el incidente en el templo?

-Al final del ministerio de Jesús. Mateo 21:11-12.
-Al comienzo del ministerio de Jesús. Juan 2:11-15.

- El incidente de los cambistas ocurrió al final del ministerio de Jesús. Mateo 21:11,12. 11 Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea. 12 Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas
- El incidente de los cambistas ocurrió al comienzo del ministerio de Jesús. Juan 2:11-15. 11 Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él. 12 Después de esto descendieron a Capernaum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días. 13 Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, 14 y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. 15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; 

Las aparentes contradicciones sobre el momento en que Jesús expulsó a los cambistas del templo pueden explicarse considerando diferentes eventos similares que ocurrieron a lo largo del ministerio de Jesús:

Mateo 21:11,12: Este relato se refiere a un evento cerca del final del ministerio de Jesús, específicamente durante la semana de la Pasión, cuando Jesús entró triunfalmente en Jerusalén y luego purificó el templo al expulsar a los vendedores.
Juan 2:11-15: Aquí se relata un incidente similar al comienzo del ministerio de Jesús, registrado en los primeros capítulos del Evangelio según Juan. En este relato, Jesús también expulsa a los comerciantes del templo, pero esto sucede al inicio de su ministerio público, poco después de su primer milagro en las bodas de Caná.

Estos eventos no son necesariamente contradictorios, sino que representan dos ocasiones separadas en las que Jesús tomó medidas contra la corrupción en el templo. El Evangelio según Juan enfatiza esta acción al comienzo del ministerio de Jesús para resaltar su autoridad y preocupación por la pureza del culto, mientras que Mateo lo presenta como parte de los eventos que condujeron a su crucifixión durante la semana de la Pasión.

#69 Cuando Jesús entro en Jerusalén, ¿purificó el Templo ese mismo día?

-Sí. (Mateo 21:12).
-No. Él entró en el Templo y miró alrededor, pero como era muy tarde no hizo nada. En vez de eso, se fue a Bethania con sus discípulos a pasar la noche, y regresó la mañana siguiente para purificar el Templo (Marcos 11:1-17).

Marcos 11:11 solo nos da un detalle adicional sobre la hora en la que Jesus llega a Jerusalen. Ambos coinciden en que antes de llegar a Jerusalen pasan a Betfagé por el pollino. Mateo 21:12 simplemente omite este detalle. También Lucas 19:42 muestra la lamentación de Jesús cuando llega a Jerusalem y Mateo y Los otros evangelistas omiten también este detalle. esto no constituye una contradicción. La clave para entender se puede encontrar en que Mateo usa una escritura narrativa a diferencia de sus condiscípulos. El a veces organizaba el material por temática en lugar de hacerlo cronológicamente. No hay contradicción sino que como se sabe, Mateo y Lucas no se ligaron en ocasiones a la simple secuencia histórica lineal, en tanto que Marcos y Juan se adhieren mucho a ella en sus escritos. Lo sorprendente es que aunque relatan en diferentes circunstancias, algunos dando más, y otros menos que el resto: el relato más pleno incluye al más resumido, y el más resumido no contradice al más pleno, ni viceversa. Todo lo relatado en los evangelios es verdad, y ninguno contradice o desmiente al otro.

#70 Los evangelios dicen que Jesús maldijo a una higuera. ¿Se secó la misma inmediatamente?Cuando Jesús maldijo a la higuera: ¿se percataron los discípulos en ese momento de que se había secado?

-Sí. (Mateo 21:19).
-No. Se secó por la noche. (Marcos 11:20)hasta el día siguiente.

“Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego (del griego: parajrema = pronto) se secó la higuera. Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida (del griego:
parajrema = prontola higuera?”

Marcos 11:20 NO DICE que la higuera se seco en la noche. Si no que se seco HASTA LAS RAICES o sea completamente. Leamos Marcos 11:20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.

El detalle DESDE LAS RAÍCES muestra que el árbol se seco totalmente, todo el mundo ha observado cuando una planta se seca en sus ramas y cuando se seca desde las raíces. Las diferencias encontradas entre los relatos de Mateo y Marcos, relativos a la higuera tienen mucho que ver con el orden que Mateo y Marcos utilizaron en la organización de su material. Cuando estudiamos la técnica narrativa de Mateo, en general, encontramos que a veces los arreglos de su material se dan en un orden de actualidad y no en el estricto orden cronológico en el que con mayor frecuencia es característico de Marcos y Lucas. Por ejemplo, si nos fijamos en los capítulos 5-7 de Mateo que se refieren al sermón de monte, es muy posible que las porciones del sermón del monte enseñanzas se encuentran a veces en otros lugares, como en el Sermón del monte de Lucas (6.20-49). La tendencia de Mateo fue agrupar su material en los temas de acuerdo a una secuencia lógica no tanto a una secuencia cronológica. Encontramos otro ejemplo de esto expuesto en una serie de parábolas del reino de los cielos que conforman el capítulo 13. Una vez que un tema ha sido abordado, Mateo prefiere llevar el tema hasta su conclusión, como regla general. Cuando lo vemos desde esta perspectiva, es del evangelio de Marcos que esperamos encontrar una secuencia cronológica de los eventos. En el relato de Mateo nos encontramos con que Jesús fue al templo ambos días, el domingo de Ramos y el lunes siguiente. Pero en Marcos 11:11-19
se dice claramente que Jesús no expulsa a los mercaderes del templo hasta el lunes, después de haber maldecido a la higuera estéril (versículos 12 a 14).

Para concluir entonces, Mateo consideró que convenía a su enfoque temático para incluir la acción ayer por la tarde el domingo por la tarde con la observación inicial, mientras que Marcos prefirió seguir una secuencia cronológica estricta. Estas diferencias no son contradictorias, sino simplemente muestran un estilo diferente de cada escritor. La higuera en el A.T simboliza a Israel (Oseas 9:10; joel 1:7.) Los higos aparecían antes o junto con las hojas verdes. Las hojas sugerían que había fruto en el árbol. Un árbol sin fruto significa ausencia de fe.

Mateo 21:19, 20 “Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces” Marcos 11:20. Marcos no dice que se secó “en ese momento” (en ese día) la higuera sino que se secó de forma rápida, pronto. Esto concuerda con Mateo que aclara que fue al día siguiente.
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- Jesús maldijo a la higuera para que no diera fruto. Mateo 21:19. Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. (Marcos 11:14)
- No era tiempo de que la higuera diera fruto. Marcos 11:13.Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. 

Las aparentes contradicciones en cuanto a la maldición de la higuera por parte de Jesús se pueden aclarar considerando el contexto y los detalles específicos de los pasajes mencionados:

Mateo 21:19: En este pasaje, Mateo relata cómo Jesús maldice a una higuera que no tenía fruto, y esta higuera se marchita inmediatamente después de la maldición.
Marcos 11:13: En este pasaje, Marcos menciona que Jesús vio una higuera a lo lejos, pero cuando se acercó a ella, notó que no era la temporada de higos y que la higuera no tenía fruto, por lo que no la maldijo en ese momento.

La aparente contradicción se resuelve al entender que estos relatos ofrecen diferentes perspectivas del mismo evento:

En Mateo, se enfoca en el acto de maldición y la respuesta inmediata de la higuera al marchitarse después de la maldición de Jesús.
En Marcos, se enfoca en el contexto temporal y en la razón por la cual la higuera no tenía fruto en ese momento específico, lo que llevó a Jesús a notar la falta de fruto pero no a maldecirla en ese momento.

En resumen, no hay una contradicción real entre estos pasajes, sino que ofrecen diferentes detalles y enfoques del mismo evento de la maldición de la higuera por parte de Jesús. Ambos relatos concuerdan en que la higuera no tenía fruto en el momento en que Jesús la vio.

#71 En Mateo 21:19-21 Jesús maldice una higuera hasta matarla. ¿Por qué Jesús va contra la ley que prohíbe que se dañe árboles frutales? (Deuteronomio 20:19 y 20) ¿Por qué la culpo de no tener fruto si estaba fuera de tiempo? ¿Además, no se supone que Él cumplió toda la ley? ¿Cómo usted le pide mangos al árbol si todavía no es su tiempo?, ¿de dónde le dará fruto? 

“19 Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrás comer; y no los talarás, porque el árbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio. 20 Mas el árbol que sepas que no lleva fruto, podrás destruirlo y talarlo, para construir baluarte contra la ciudad que te hace la guerra, hasta sojuzgarla.” Deuteronomio 20:19-20 
“19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. 20 Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera? 21 Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.” Mateo 21:19-21 “Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos.” Marcos 11:13. 

El que diga que Cristo “fue a ver si tal vez hallaba en ella algo…”, refleja que el tiempo para higos estaba muy cerca y se buscaba los frutos tempranos; aparentemente Jesús ya sabía que no iba a tener fruto, ya sabía que ese árbol era estéril por revelación divina. Entonces Cristo la tomó como ejemplo de Israel (la higuera), desechada por un tiempo por no dar fruto. En Oseas se representa justamente a Israel como “FRUTA TEMPRANA DE LA HIGUERA”: “Como uvas en el desierto hallé a Israel; como la fruta temprana de la higuera en su principio vi a vuestros padres.” Oseas 9:10.

Otros interpretan que efectivamente no era tiempo de higos y que Cristo enseñaba una lección de fe. Por eso luego habla sobre el monte, si no dudaren podrían decirle: “Quítate y échate en el mar” y será hecho. Ambas interpretaciones son válidas; Cristo y Dios pueden sacrificar un árbol para dar una lección tan importante.

#72 ¿De quién era hijo Zacarías?

-Era hijo de Berequías. Mateo 23:35. 
-Era hijo de Joiada, el sacerdote. 2 Crónicas 24:20.

- Jesús dijo que Zacarías era hijo de Berequías. Mateo 23:35. para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar. 
- Zacarías era hijo de Joiada, el sacerdote. 2 Crónicas 24:20. Entonces el Espíritu de Dios vino sobre Zacarías hijo del sacerdote Joiada; y puesto en pie, donde estaba más alto que el pueblo, les dijo: Así ha dicho Dios: ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien por ello; porque por haber dejado a Jehová, él también os abandonará.

La aparente contradicción en las genealogías de Zacarías se debe a diferencias en cómo se presentan los datos en los registros históricos y en la narrativa de Jesús en el Nuevo Testamento:

2 Crónicas 24:20: Este pasaje del Antiguo Testamento menciona a Zacarías como hijo de Joiada, el sacerdote. Joiada era un sacerdote prominente en la época del rey Joás.
Mateo 23:35: En este pasaje, Jesús menciona a Zacarías como hijo de Berequías. Es importante tener en cuenta que el contexto de esta declaración es el reproche de Jesús a los líderes religiosos de su época por su actitud hacia los profetas. Jesús está haciendo referencia al Zacarías mencionado en 2 Crónicas 24:20, pero en lugar de mencionar a Joiada como su padre, menciona a Berequías. Algunos estudiosos sugieren que Berequías podría ser el abuelo o el ancestro directo de Zacarías, y Jesús podría estar haciendo referencia a la línea sacerdotal en general, más que a una genealogía específica.

En resumen, la aparente contradicción se puede explicar como una diferencia en la presentación de los antecedentes familiares de Zacarías, ya sea enfocándose en su relación con Joiada como padre en el contexto histórico o resaltando su conexión con la línea sacerdotal a través de Berequías en un contexto de enseñanza más amplio por parte de Jesús.

#73 ¿Como será la venida del reino?

-Estara acompañada de señales y milagros. Mateo 24:29-33. 
-No estará acompañado de señales y milagros. Lucas 17:20-21.

- La venida del reino estará acompañada de señales y milagros. Mateo 24:29-33. 29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. 32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. (Marcos 13:24-29)
- No estará acompañado de señales y milagros ya que ocurre desde adentro. Lucas 17:20,21. 20 Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, 21 ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros. 

Las aparentes contradicciones en las descripciones sobre la venida del reino de Dios se deben a las diferentes perspectivas y énfasis que los evangelios presentan en relación con este tema:

Mateo 24:29-33: En este pasaje, Jesús habla sobre señales y eventos que acompañarán la venida del reino. Estos eventos incluyen la oscuridad del sol y la luna, las estrellas cayendo del cielo y la señal del Hijo del Hombre apareciendo en el cielo. Estas imágenes son simbólicas y se interpretan como señales cósmicas que anuncian la llegada del reino de Dios de una manera dramática y visible.
Lucas 17:20-21: En contraste, en este pasaje Jesús enfatiza que el reino de Dios no llega con observación externa, es decir, no viene de manera visible o espectacular como un evento público que todos puedan ver. Más bien, Jesús enseña que el reino de Dios está presente en medio de las personas, dentro de sus corazones y en la esfera espiritual. Es un reino que se manifiesta a través de la transformación interior y la fe en Dios.

La aparente contradicción se resuelve al comprender que en Mateo se hace hincapié en las señales visibles que acompañan el establecimiento del reino en un sentido escatológico, mientras que en Lucas se resalta la naturaleza interna y espiritual del reino que ya está presente en la enseñanza y la obra de Jesús. Ambos aspectos pueden ser ciertos en diferentes dimensiones de la venida del reino de Dios.

#74 ¿Desde cuándo está el reino?

-Desde el principio. Mateo 25:34. 
-Jesús dijo que iba a ir a preparar el reino. Juan 14:2-3. 

- El reino fue preparado desde el principio. Mateo. 25:34. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
- Jesús dijo que iba a ir a preparar el reino. Juan 14:2,3. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

Las aparentes contradicciones en estos versículos se deben a las diferentes perspectivas sobre la preparación del reino de Dios en los evangelios:

Mateo 25:34: Aquí, Jesús habla sobre cómo el reino de Dios estaba preparado desde el principio de la creación. Esta perspectiva enfatiza la soberanía de Dios y su plan eterno para establecer su reino, que ha estado en proceso desde los tiempos antiguos.
Juan 14:2-3: En estos versículos, Jesús habla sobre ir a preparar un lugar en la casa de su Padre. Esta preparación se refiere a la obra redentora de Jesús, su muerte y resurrección, que abren el camino para que los creyentes puedan ser parte del reino de Dios y tener comunión con Dios en su presencia celestial.

La aparente contradicción se resuelve al comprender que la preparación del reino de Dios tiene múltiples dimensiones y etapas. Desde la perspectiva de Mateo, se destaca la continuidad y planificación divina desde tiempos antiguos, mientras que desde la perspectiva de Juan, se enfatiza la obra específica de Jesús para asegurar la entrada de los creyentes en el reino a través de su sacrificio y mediación. Ambas perspectivas contribuyen a una comprensión más completa de la preparación y el establecimiento del reino de Dios.

#75 ¿Los justos tienen vida eterna?

-Si. Mateo 25:46.
-Apenas se salvan. 1 Pedro 4:18. 
-No hay justos. Romanos 3:10.

- Los justos tienen vida eterna. Mateo. 25:46. E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
- Los justos apenas se salvan. 1 Pedro 4:18Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?
- No hay justos. Romanos 3:10. Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;

Estos versículos pueden parecer contradictorios a primera vista, pero al considerar el contexto y la enseñanza general de la Biblia sobre la justicia y la salvación, se puede resolver la aparente contradicción de la siguiente manera:

Mateo 25:46 (Los justos tienen vida eterna): Este versículo señala que aquellos que son considerados justos por Dios recibirán la vida eterna. La justicia aquí se refiere a aquellos que han sido redimidos por la fe en Jesucristo y viven de acuerdo con los principios del reino de Dios.
1 Pedro 4:18 (Los justos apenas se salvan): En este versículo, Pedro está hablando sobre las dificultades y los desafíos que enfrentan incluso aquellos que son justos delante de Dios. La idea de "apenas se salvan" puede interpretarse como el proceso de ser salvados a través de pruebas y tribulaciones, pero con la certeza de la salvación final en Cristo.
Romanos 3:10 (No hay justos): Este versículo destaca la realidad de que nadie es justo por sí mismo delante de Dios debido al pecado. Sin embargo, a través de la fe en Jesucristo, las personas pueden ser declaradas justas ante Dios y recibir la salvación.

La aparente contradicción se resuelve al entender que:

La justicia que lleva a la vida eterna es una justicia otorgada por Dios a través de la fe en Jesucristo. La salvación y la justicia de los creyentes no eliminan las dificultades y desafíos de la vida cristiana, pero tienen la seguridad de la salvación eterna en Cristo. La falta de justicia por nuestros propios méritos se compensa por la justicia que viene de Dios a través de Jesucristo.

En resumen, estos versículos no son contradictorios, sino que ofrecen una comprensión completa de la justicia, la salvación y las realidades de la vida cristiana bajo la gracia de Dios.

#76 ¿Metió Judas las manos con Jesús y mojó el pan?

-Si. Mateo y Marcos dicen que sí, metió las manos (Mateo 26:23; Marcos 14:20).
-No. Juan dice que No. Jesús le dio el pan mojado (Juan 13:26). 

“Respondió Jesús: A quien Yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón.” Juan 13:26

Nuevamente no se contradicen: Lo que dice en Mateo Marcos es que el que le iba a entregar era uno de los 12, no alguien de afuera como un fariseo, escriba o un opositor. Los 12 mojaban el pan en el plato esa era la costumbre.

“Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar." Mateo 26:23 “Él, respondiendo, les dijo: Es uno de los doce, el que moja conmigo en el plato.” Marcos 14:20. Estaba diciendo que estaba entre los 12 el que lo iba a entregar. Juan especifica como fue el hecho y que Jesús mojó el pan y lo dio a Judas. No se contradicen se complementan.

#77 ¿Qué es lo que Jesús dijo acerca de la negación de Pedro?

-Según Mateo 26:34. Lucas 22:34, Juan 13:38, JESÚS LE DIJO: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.
-Según Marcos 14:30 Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.
-Segun Juan 13:38 Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces. 
-Cuando el gallo cantó una vez, las 3 negaciones aun no habían sido completadas (ver Marcos 14:72). Por lo tanto la predicción (a) falló.

Marcos 14:40 Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.

Efectivamente PEDRO LE NEGÓ 3 VECES Lea: Marcos 14:68, 70-71Mateo 26:70, 72, 74, Lucas 22:57-58, 60, Juan 18:17, 25, 27. Y efectivamente EL Gallo CANTO Lea: Mateo 26:74, Lucas 22:60,  Marcos 14:68,  Juan 18:27

En Conclusión la profecía SE CUMPLIÓ dado que:
1) PEDRO LE NEGÓ 3 VECES en los 4 evangelios (según: Mateo, Lucas, Juan, Marcos.)
2) EL GALLO CANTO en los 4 evangelios (según: Mateo, Lucas, Juan, Marcos.)

Ha habido diversas opiniones sobre el significado del canto del gallo (gr. a·le·kto·ro·fō·ní·a) debido a que Jesús lo mencionó cuando predijo que Pedro lo negaría 3 veces. (Mateo 26:34, 74-75; Marcos 14:30, 72; Lucas 22:34; Juan 13:38.) Ciertas declaraciones de la Misná judía (Baba qamma 7:7) han llevado a algunos a pensar que no se criaban gallos en Jerusalén, ya que su costumbre de escarbar la tierra ocasionaba inmundicia ceremonial.

Dicen que el canto del gallo al que se refirió Jesús era en realidad el gallicinium romano, una señal horaria que emitían con una especie de clarines al final de la tercera vigilia de la noche los guardas romanos estacionados en las escalinatas de la Fortaleza Antonia de Jerusalén. Sin embargo, las referencias del Talmud judío indican que sí se criaban gallos en Jerusalén en aquellos tiempos. (Como ejemplo, véase la Misná, Eduyot 6:1.) Otra prueba es que Jesús escogió el símil de una ‘gallina que reúne a sus pollitos debajo de sus alas’ cuando se lamentó por la ciudad de Jerusalén (Mateo 23:37), y sabido es que el Gran Maestro escogía las ilustraciones que sus oyentes podían entender con facilidad. Por lo tanto, parece ser que no hay buena razón para creer que las palabras que Jesús dirigió a Pedro se referían a algo distinto del canto del gallo literal. Otros señalan una aparente contradicción en los cuatro relatos, pues Mateo, Lucas y Juan solo mencionan un canto del gallo, mientras que Marcos pone en boca de Jesús las palabras: “Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. ”, y luego las repite al relatar lo que sucedió. (Marcos 14:30, 72.) Es obvio que más bien que una contradicción, se trata de un caso en el que un escritor ofrece un relato más detallado que los demás. El incidente tiene que ver con Pedro, y como Marcos pasó mucho tiempo con él y también escribió su evangelio con su ayuda o basándose en su testimonio, es razonable que su relato sea el más detallado. En otras ocasiones Mateo ofrece más detalles, como se puede ver cuando se compara Mateo 8:28 con Marcos 5:2 y Lucas 8:27, y Mateo 20:30 con Marcos 10:46 y Lucas 18:35. De modo que Marcos especifica que Jesús habló de 2 cantos del gallo, mientras que los otros 3 escritores solo mencionan el segundo y último, el que hizo que Pedro cediera a las lágrimas, lo que no significa que no hubiera habido otro antes. En los países del Mediterráneo oriental el canto del gallo ha sido durante mucho tiempo, y todavía lo sigue siendo, una señal horaria: hay un primer canto del gallo alrededor de medianoche y uno después, hacia el amanecer; también se habla de otro entre estos dos. Respecto a Juan 13:38, la obra Commentary on the Bible, de A. Clarke, dice: “Los judíos, y algunas otras naciones, dividían el canto del gallo en primera, segunda y tercera vez”. Aunque en la actualidad no es posible asignar horas específicas a estos cantos periódicos del gallo, es suficiente con saber que existían y que las 3 negaciones de Pedro tuvieron lugar antes de 2 de esos cantos. Cuando se lee el griego, se ve que gramaticalmente el número de negaciones no era importante, sino que lo importante era que Kefa (Pedro) le negaría varias veces antes que terminara de cantara el gallo. La profecía se cumplió y ningún evangelio niega este hecho.

#78 Según los evangelios que dicen que Jesús oró para evitar la cruz, ¿Cuántas veces se apartó él de sus discípulos para orar?

-Tres. (Mateo 26:36-46 y Marcos 14:32-42).
-Una. Jesús se retiró a orar una sola vez y cuando volvió encontró a sus discípulos dormidos, y mientras les recriminaba esto, llegaron sus captores (Lucas 22:39-46).

Tanto en Mateo 26:39, 42 como en Marcos 14:39 se dice: "Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras". Así que Lucas 22:39-46 ha preferido omitir este detalle repetitivo.

#79 ¿Oró Jesús al Padre para prevenir la crucifixión?

-Si. (Mateo 26:39, Marcos 14:36 y Lucas 22:42).
-No. (Juan 12:27).

Mateo 26:39, Marcos 14:36 y Lucas 22:42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Juan 12:27 Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. 
Juan 12:27 Narra una parte de la oración y en el 28 el Padre le responde y dice: Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.                                                                 
No se ve tal contradicción. el Mesías oró para que "si fuera posible" no le tocara gustar del cáliz del sufrimiento, pero siempre decía también "no se haga mi voluntad, sino la tuya" o como Juan lo dice: "mas para esto he llegado a esta hora".

#80 ¿Que se debe hacer ante la tentación?

-Orar. Mateo 26:41.
-Alegrarse. Santiago 1:2.

- Ore para que no entre en tentación. Mateo 26:41. Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
- La tentación es una alegría. Santiago 1:2. Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas

Estos versículos pueden parecer contradictorios a primera vista, pero al considerar el contexto y la enseñanza general de la Biblia sobre la tentación y la alegría en medio de las pruebas, se puede entender mejor la aparente contradicción:

Mateo 26:41 (Ore para que no entre en tentación): En este versículo, Jesús instruye a sus discípulos a orar para no caer en la tentación. Aquí, la tentación se refiere a ser probado o enfrentar desafíos espirituales que podrían llevar a pecar.
Santiago 1:2 (La tentación es una alegría): En este versículo, Santiago habla sobre la actitud que los creyentes deben tener ante las pruebas y dificultades de la vida. No se refiere específicamente a la tentación de pecar, sino a las diversas pruebas que pueden fortalecer la fe y producir paciencia y madurez espiritual en los creyentes.

La aparente contradicción se resuelve al entender que:

En Mateo 26:41, se hace referencia a la tentación como una situación que puede llevar al pecado, por lo tanto, es apropiado orar para evitar caer en ella.
En Santiago 1:2, se habla sobre la alegría que puede surgir de la superación de pruebas y dificultades, que pueden fortalecer la fe y el carácter del creyente.

En resumen, estos versículos no son contradictorios, sino que abordan diferentes aspectos de la vida cristiana: la importancia de evitar la tentación para no caer en el pecado (Mateo 26:41) y la actitud de gozo y perseverancia ante las pruebas que pueden fortalecer la fe (Santiago 1:2).

#81 ¿Cuando Pedro debía negar a Jesus?

-Antes de que cantara el gallo. Mateo 26:34. 
-Antes de que el gallo cantara dos veces. Marcos 14:30.

- Pedro debía negar a Jesús antes de que cantara el gallo. Mateo 26:34. Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. (Lucas 22:34; Juan 13:38)
- Pedro debía negar a Jesús antes de que el gallo cantara dos veces. Marcos 14:30. Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.

Estas aparentes contradicciones entre Mateo 26:34 y Marcos 14:30 pueden resolverse considerando que el canto del gallo puede referirse a diferentes momentos dentro de la misma noche.

Mateo 26:34 (Pedro debe negar a Jesús antes de que cante el gallo): En este versículo, Jesús predice que Pedro lo negará antes de que el gallo cante. Este es un evento específico que sucede durante la noche en la que Jesús es arrestado.
Marcos 14:30 (Pedro debe negar a Jesús antes de que el gallo cante dos veces): Marcos también registra la predicción de Jesús sobre la negación de Pedro, pero agrega el detalle de que el gallo cantará dos veces antes de que esto ocurra. Este es otro aspecto del mismo evento, proporcionando un detalle adicional sobre el momento en que sucederá la negación de Pedro.

En resumen, ambos evangelios están describiendo el mismo evento: la predicción de Jesús sobre la negación de Pedro antes de que el gallo cante. La diferencia en la cantidad de veces que el gallo cantará puede deberse a la precisión narrativa de Marcos para dar más detalles sobre el momento exacto de la negación de Pedro.

#82 Mateo y Marcos coinciden en que Jesús se apartó y oró tres veces ¿Cuáles fueron las palabras de su segunda oración?

-Mateo las menciona, y podemos ver que no son las mismas de la primera oración (Mateo 26:42).
-Marcos no menciona cuales fueron las palabras, pero dice que eran las mismas de la primera oración (Marcos 14:39).

Marcos 14:39 dice que dijo lo mismo. Mateo 26:39 dice: Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. Mateo 26:42 dice: Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. No existe contradicción en esto porque como dice Marcos 14:39 dijo lo mismo.

 #83 ¿Besó Judas a Jesús?

-Sí. (Mateo 26:48-50).
-No. Judas no pudo acercarse lo suficiente a Jesús para besarlo (Juan 18:3-12).

El evangelio de Juan NO MENCIONA POR NINGUNA PARTE que Judas no pudo acercarse lo suficiente. Juan no dice que Judas Iscariote estaba lejos, porque el mesías se les acercó (verso 3 al 5) y Judas estaba muy cerca del Mesías.  El hecho de que Juan no registre el hecho del beso no contradice que esto haya ocurrido. Simplemente para Juan el detalle del beso no fue importante, pero para Mateo sí. El beso de Judas aparecer en los demás libros de Mateo 26:49 Lucas 22:47 y Marcos 14:45 por lo que es un hecho. Esto es más bien de una aparente discrepancia, porque en ninguna parte en el relato de Juan se dice que Judas no pudo acercarse lo suficiente a Jesús para besarlo. El hecho de que Juan no menciona un beso no significa que Judas no hizo uso de un beso. Muchas veces hemos visto que uno de los escritores del evangelio incluye una pieza de información que otro escritor omite. Eso no implica que uno está mal, sólo que, como testigos, consideran que un evento por diferentes medios, por lo que incluyen en su testimonio sólo lo que ellos consideran importante. En cambio ofrece un lado sobre el poder de Jesús cuando dice YO SOY Juan 18:6 y los soldados caen al suelo. Juan logro registrar este detalle YO SOY dada su relación con: Exodo 3:14, Deuteronomio 5:6, Isaias 48:12.

#84 ¿Cuando Jesus es interrogado como responde?

-Tú lo dijiste, no yo”. Mateo 26:64.
-Yo soy. Marcos 14:62. 

- Jesús responde en el sentido de “Tú lo dijiste, no yo”. Mateo 26:64 Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. (Lucas.22:70)
- Jesús responde definitivamente, “Yo soy”. Marcos 14:62. Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

Las aparentes contradicciones entre Mateo 26:64 y Marcos 14:62 pueden entenderse considerando el contexto y el enfoque de cada evangelio en el relato de la crucifixión y el interrogatorio de Jesús por parte de las autoridades religiosas.

Mateo 26:64 (Jesús responde en el sentido de "Tú lo dijiste, no yo"): En este pasaje, Jesús responde al sumo sacerdote Caifás de una manera que sugiere que Caifás mismo ha declarado la verdad al preguntar si Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús no niega ni confirma directamente, sino que deja que la declaración de Caifás hable por sí misma.
Marcos 14:62 (Jesús responde definitivamente, "Yo soy"): En este relato, Jesús responde afirmativamente a la pregunta directa de si él es el Cristo, el Hijo de Dios. Aquí, Jesús hace una declaración clara de su identidad divina.

Estas diferencias en el tono de la respuesta de Jesús pueden atribuirse a las variaciones en cómo los evangelistas eligieron presentar el mismo evento. Mateo podría estar enfatizando la ironía de la situación, mientras que Marcos destaca la declaración firme y directa de Jesús sobre su identidad. En ambos casos, el mensaje central es que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios.

#85 ¿Ante quien Pedro hace su primera negación?

-Ante una criada y algunos otros. Mateo 26:69-70.
-Sólo para la criada. Marcos 14:66-68.

- Pedro hace su primera negación a una criada y algunos otros. Mateo 26:69,70. 69 Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo. 70 Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.
- Era sólo para la criada. Marcos 14:66-68 66 Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote; 67 y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno. 68 Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. (Lucas 22:56,57; Juan 18:17) 

Las aparentes contradicciones en estos pasajes pueden entenderse considerando que cada evangelio ofrece un enfoque ligeramente diferente de los eventos.

En Mateo 26:69-70, se menciona que Pedro hizo su primera negación a una criada y a algunos otros. Esto indica que más de una persona fue testigo de la negación de Pedro.
En Marcos 14:66-68, se centra en la interacción específica de Pedro con la criada. Esto no excluye la posibilidad de que otros también estuvieran presentes, pero el relato se enfoca en la conversación con la criada como un ejemplo de la negación de Pedro.

Ambos relatos no son contradictorios, sino que ofrecen diferentes perspectivas o detalles sobre el mismo evento: la negación de Pedro durante el arresto de Jesús.

#86 ¿A cuantos discípulos se les apareció Jesús después de su resurrección?

-Once. (Mateo 27:3-5 y Hechos 1:9-26, ver también Mateo 28:16, Marcos 16:14, Lucas 24:9 y 24:33).
-Doce. (1 Corintios 15:5).

En los evangelios se aparece a 11 porque Judas se había suicidado antes de que Jesús resucitara. Después de esto, Matias; y fue contado con los once apóstoles Hechos 1:26. En Corintios se cita la aparición del Mesías a los 11+1 (Juan 20:24-28), y este uno es Tomás. mientras que los otros versos hacen sólo referencia a la aparición en la que Tomás no estuvo.
 
#87 ¿Qué hizo Judas con las piezas de plata que recibió por traicionar a Jesús? 

-Tiró el dinero y se fue. Mateo 27:5.
-Usó las monedas para comprar el campo. Hechos 1:18.

- Judas tiró el dinero y se fue. Mateo 27:5. Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.
- Judas usó las monedas para comprar el campo. Hechos 1:18. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron.

La aparente contradicción entre Mateo 27:5 y Hechos 1:18 puede resolverse al considerar que estos versículos describen diferentes momentos en la vida de Judas y cómo se relacionan con el dinero obtenido por traicionar a Jesús.

En Mateo 27:5, se menciona que Judas arrojó las treinta piezas de plata en el templo y luego se fue ahorcado. Este relato se centra en el arrepentimiento de Judas después de haber traicionado a Jesús y su final trágico.
En Hechos 1:18, se describe cómo Judas usó las mismas treinta piezas de plata para comprar el campo del alfarero. Este relato amplía la historia al explicar cómo se utilizó el dinero de Judas después de su muerte.

Por lo tanto, no hay una contradicción real entre estos versículos. Simplemente ofrecen diferentes aspectos de la historia de Judas y cómo se usó el dinero que obtuvo por traicionar a Jesús.

#88 ¿Cómo Murió Judas?

-Se ahorcó. (Mateo 27:5).
-Cayo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. (Hechos 1:18).

La Reina Valera (RV1909) no hace mención de la caída de Judas, y más bien aumenta la frase “…y colgándose, reventó por medio…”. Según Mateo 27:5, Judas se ahorcó. Sin embargo, Hechos 1:18 dice: “Cayendo de cabeza, reventó ruidosamente por en medio, y todos sus intestinos quedaron derramados”.

Ninguna de ambas explicaciones excluye la otra. Mateo no niega que Judas, después de colgarse, cayera y reventara; Pedro no afirma que Judas no se colgara antes de caer. Es mas, estudios basados en ciencia forense señalan que así sucedió: Judas se colgó y murió, luego de una horas el cadáver se hincha por los fluidos y gases de la descomposición, debilitando los tejidos y haciendo al cadáver muy frágil, de tal forma que cuando la soga no resistió mas y se partió, el cuerpo cayo al valle de Hinom y el golpe hizo que reventara. Nótese que en otras revisiones bíblicas, la palabra no dice explícitamente que Judas se ahorco, sino que “fue y se ahorco" o sea "fue a ahorcarse”, es de ahí que posiblemente después cae de cabeza, tampoco la palabra dice de donde cae de cabeza y se partió por la mitad. Mateo dice cómo intentó suicidarse, mientras que en Hechos se registra el resultado. Combinando ambos relatos, parece que Judas intentó ahorcarse sobre algún peñasco, pero la cuerda o la rama se rompió, de modo que cayó y se reventó en las rocas que había debajo. La topografía de los alrededores de Jerusalén permite esta explicación.

Horatio B. Hackett: en "Illustrations Of Scripture" comenta sobre el "campo de Judas" "campo de sangre" en el cual crecen los arboles AL BORDE del despeñadero que se encuentra sobre el Valle de Hinom. "Es posible que Judas se halla intentando ahorcar y partiéndose la rama callo desde los mas de 13 metros de altura sobre las piedras rocosas del valle de Hinom." (L. Gaussen en Theopneusty pag. 117.)

#89 ¿Por qué se llama a ese campo “Campo de Sangre”?¿De dónde se sacó el nombre del campo de sangre? De Mateo 27:6 al 8, o de Hechos 1:18 al 19? 

-Porque los sacerdotes lo compraron con precio (dinero) de sangre (Mateo 27:8).
-Debido a la sangrienta muerte de Judas acaecida allí (Hechos 1:19).

Mateo 27:8 es precio de sangre.
Hechos 1:19 Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, CAMPO
DE SANGRE. NO HAY CONTRADICCIÓN AQUÍ.

Hechos 1:18 y 19 “Éste (ya hemos visto arriba que se refiere a que los sacerdotes compran la propiedad EN EL NOMBRE DE JUDAS), pues, con el salario de su iniquidad adquirió (griego también: PROVEYÓ, POSEYÓ) un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre.”

Fue llamado “campo de sangre” por ambas razones. Los sacerdotes compran la propiedad a nombre de Judas y le fue comunicado a él. Judas va al campo que le pertenece y al ahorcarse cae al suelo y se revienta. La tradición dice que la cuerda atada al árbol se rompió y cayó pesadamente sobre las rocas más abajo y un carruaje no pudo parar y lo atropelló y destripó.

AKÉLDAMA Nombre que los judíos le dieron al campo comprado con el “salario de su iniquidad” pagado a Judas Iscariote por traicionar a Jesucristo. (Hechos 1:18-19.) Se ha relacionado este campo con Haqq ed-Dumm (que significa: “Precio de Sangre”), un terreno llano situado en la parte meridional del valle de Hinóm, sobre la “Colina del Mal Consejo”, y que se encuentra a poca distancia del punto de ascenso a la pendiente. En este lugar se hallan los restos de un osario. Ligeramente al Sur Este. se encuentra el Minzar Haqal Dema’ (Monasterio de Akeldama), construido sobre restos de tumbas cavadas en la ladera. El comentario registrado en Hechos 1:18 respecto a que Judas “compró un campo” indica que o bien aportó los medios para su compra en ese momento, o bien fue entonces cuando se materializó la compra. El relato de Mateo 27:3-10 muestra que los sacerdotes emplearon las 30 piezas de plata (en siclos, 66 dólares [E.U.A.]) que Judas arrojó en el templo para efectuar la compra, y que este “Campo de Sangre” antes había sido un campo que los sacerdotes habían obtenido de un alfarero para “sepultar a los extraños”. La zona referida en el primer párrafo como probable ubicación de dicho campo se ha usado desde los primeros siglos como lugar de entierro. Unos lo reconocerían por la muerte de Judas y otros por la solución legal de los kohanim (sacerdotes), de tal manera que no hay contradicción porque es el mismo terreno, con el mismo nombre, para el mismo uso, existente aún hoy en día en Jerusalen.
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- Los principales sacerdotes compraron el campo. Mateo 27:6,7. 6 Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre. 7 Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros.
- Judas compró el campo. Hechos 1:16-19. 16 Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, 17 y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. 18 Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. 19 Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre.

La aparente contradicción entre Mateo 27:6-7 y Hechos 1:16-19 se puede aclarar al considerar que ambos pasajes describen el mismo evento desde perspectivas diferentes y complementarias:

En Mateo 27:6-7, se menciona que los principales sacerdotes usaron el dinero de Judas para comprar el campo del alfarero como un lugar para enterrar a los extranjeros. Esto enfatiza la conexión entre el dinero de Judas y la compra del campo, pero no excluye la participación directa de Judas en la compra.
En Hechos 1:16-19, se relata más detalladamente cómo Judas adquirió el campo con el dinero que recibió por traicionar a Jesús. Este relato amplía la información al proporcionar detalles específicos sobre cómo se usó el dinero de Judas para la compra del campo.

En resumen, ambos pasajes están en armonía al describir la misma transacción, donde el dinero de Judas se utilizó para comprar el campo del alfarero, aunque uno enfatiza la participación directa de los principales sacerdotes en la compra, mientras que el otro se enfoca en la acción de Judas al adquirir el campo con el dinero de la traición.

#90 ¿En qué parte del libro de Jeremías dice sobre las treinta piezas de plata?

Mateo 27:9-109 Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: ‘Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según el precio fijado por los hijos de Israel; 10 y las dieron para el campo del Alfarero, como me ordenó el Señor.

En qué parte del libro de Jeremías dice esto?. En Mateo 27:9-10 Las Escrituras se guardaban en rollos, y es en el rollo titulado “Jeremías” en el que se incluía a los profetas Ezequiel, Oseas, Daniel, Zacarías, Miqueas. Al parecer esta referencia a las profecías, es un arreglo de los textos de Zacarías 11:12-13; Jeremías 32:6-9. Jeremías 18:2-3. La profecía se encuentra en el A.T. y se cumple en el Mesías Jesús. Otros afirman debió decir “Así se cumplió lo dicho por el profeta, cuando dijo:…”; error introducido porque: Mateo 27:9 la palabra Ιερεμιου (Jeremías) se omite en el codex Berantinus Φ o 043 (siglo VI); el minúsculo 33 (siglo IX); it a el antiguo Codex latino Vercellensis (siglo IV); itb el antiguo Codex latino Veronensis (siglo IV-V); siriaco sinaítico syr s (778 E.C.); siriaco vulgata (Peshitta) syrp (siglo V E.C.) y en copto bohaírico copbo (889 E.C.). En 22 syrhmg, la revisión siríaca de Thomas of Harkel (617 E.C.), hace referencia a Ζαχαρίου (Zacarías) como autor de la profecía. Pero lo esencial es que se cumple que el Mesías fue vendido por exactamente 30 monedas de plata tal como dice en el Tanaj.

Continua en La Biblia no se Contradice VI
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