Apologetica-Teologia-Ciencias Biblicas

Filipenses 1:27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio,

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miércoles, 10 de diciembre de 2008

Comentarios Bíblicos: Los Salmos

Salmo 29 
Poder y gloria de Jehová
Salmo de David.

Este es un Salmo para las tormentas. Bien, si usted está verdaderamente atemorizado por una tormenta, esta es una razón pragmática para que usted lea este Salmo.
llegamos a un Salmo de la naturaleza.
Este Salmo 29, es un Salmo que describe una tormenta. Aquí uno tiene la oscuridad de la tormenta, el sonido de los truenos, el destello de los rayos, y el temor que este panorama suele inspirar.
Esta es una tormenta similar a aquellas que han causado grandes daños materiales en los pueblos y ciudades. Así que la lectura de este salmo es muy apropiada para el momento de la tempestad.

Este es un Salmo para las tormentas. Bien, si usted está verdaderamente atemorizado por una tormenta, esta es una razón pragmática para que usted lea este Salmo. Muchos de nuestros oyentes se encuentran en zonas donde aún en el día de hoy, están sujetos a tempestades como éstas.

La estructura del Salmo es interesante. Luego hay que considerar el ambiente y por último, el tema de este Salmo. Este Salmo es parte de la poesía hebrea del nivel más alto.

1. Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos, Dad a Jehová la gloria y el poder.
2. Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad.
Observemos que el salmo está dirigido a los hijos de los poderosos. El obispo Horne dijo que el escritor se estaba dirigiendo a los poderosos de la tierra, exhortándoles a dar la gloria a Dios y a someterse al reino del Mesías.

3. Voz de Jehová sobre las aguas; Truena el Dios de gloria, Jehová sobre las muchas aguas.
El que truena es el Dios de la gloria (v. 3); tanto es así que al trueno se le llama aquí «voz de Dios» nada menos que siete veces (vv. 3,4 —dos veces—, 5, 7, 8, 9).

4. Voz de Dios con potencia; Voz de Dios con gloria.
Todo el que oye el trueno debe reconocer que es «la voz de Dios con majestad» (v. 4b. Lit.).
Si su voz es tan terrible, ¿qué será su brazo? 

5. Voz de Dios que quebranta los cedros; Quebrantó Dios los cedros del Líbano.
Esa voz de Dios, que es el trueno, es tan fuerte que quebranta y desgaja los cedros del Líbano (v. 5), los cuales eran ejemplo de derechura, robustez y altura entre todos los cedros del país. 

6. Los hizo saltar como becerros; Al Líbano y al Sirión como hijos de búfalos.
Por supuesto, se ha de entender que, con la voz del trueno, iban los demás elementos de la tempestad: el Rayo, el Huracán y hasta las sacudidas de la tierra que hacían temblar los montes (v. 6)
«Siryón» (y. 6b) es el nombre sidonio del Monte Hermón (Deuteronomio 3:9), en la frontera de Israel.

7 Voz de Jehová que derrama llamas de fuego;
No faltan eruditos que opinan que se ha perdido una primera parte del v. 7, al constar sólo de un estico. «Voz de YHWH que corta (lit.; hebr. jotseb —participio) llamas de fuego» (v. 7), refiriéndose gráficamente al zigzaguear de los relámpagos.

8 Voz de Jehová que hace temblar el desierto; Hace temblar Jehová el desierto de Cades.
 y el desierto (v. 8); fenómenos todos que, a lo largo de la Biblia, expresan simbólicamente una actuación extraordinaria del poder de Dios (esto explica su mención —o de señales análogas— en varios lugares de Apocalipsis y hasta en Hechos 2.20). 

9 Voz de Jehová que desgaja las encinas, Y desnuda los bosques;
El v. 9, resulta algún tanto dudoso en la forma en que nos ha llegado.
El texto actual dice literalmente en su 1." parte: «Voz de Dios que hace parir (acelera el parto) a las ciervas y desnuda los bosques».
El sentido es: La tempestad que Dios envía causa tal terror a los animales del bosque que huyen espantados de allí, dejándolo «desnudo», es decir, sin animales.
En su templo todo proclama su gloria.

10 Jehová preside en el diluvio, Y se sienta Jehová como rey para siempre.
Dios controló a la tormenta todo el tiempo, así como tuvo el diluvio bajo su control.

11 El Señor dará poder a su pueblo; Dios bendecirá a su pueblo con paz.
¡Ah, cuán grande es el poder de Dios en una tormenta! Y ese mismo Dios es el que da fuerza durante una tormenta. Dios puede fortalecer y permitirnos soportar las tormentas de la vida, sabiendo que después vendrá la calma y la paz. La tormenta en toda su furia puede azotar toda la tierra, pero el Señor está aún en el control. En cada tormenta de la vida el mantiene el control y bendecirá a Su pueblo con paz.

Salmo 40:1-17
Alabanza por la Liberación Divina

Salmo de David

Parece ser que David redactó este salmo con ocasión de su liberación, por el poder y la bondad de Dios, de alguna gran aflicción bajo la cual estaba en peligro de quedar aplastado; es probable que se hallase en un estado de turbación mental, acuciado por la conciencia de pecado y del desagrado de Dios contra él a causa de dicho pecado. 

Versículos 1-5
David hace mención del favor que le ha dispensado Dios al librarle de su grave aprieto, y le tributa alabanzas con gratitud (vv. 1-5).

1. Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
Vemos el grave apuro en que se había encontrado el salmista.
Vemos también el refugio que buscó en Dios y su confianza firme en que le había de sacar de aquel aprieto (v. 1): ‘"Pacientemente esperé" (lit. Esperando esperé —hebraísmo de énfasis).
No esperaba alivio de ninguna otra parte sino de Dios; la misma mano que desgarra curará; la misma que hiere vendará (Libro del Profeta Oseas 6:1); de no ser así, no habría remedio. David esperó pacientemente, lo cual insinúa que el alivio no vino pronto; sin embargo, él no dudaba de que había de venir y, por eso, decidió continuar creyendo y esperando, y orando, hasta que llegase.

2. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
Esto podría también aplicarse a Cristo, quien, tanto en Getsemaní como en la cruz, continuó orando en su agonía al que le podía librar de la muerte, fue oído y librado de su temor (Carta a los Hebreos. 5.7), conforme al sentido, ya que no según la letra, del original.

Su consoladora experiencia de la bondad de Dios hacia él en su aflicción, la cual queda aquí mencionada para alabar y honrar a Dios, y para animar y estimular a otros: «Se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.»
Quienes, en su piedad, han sido presa de la melancolía y han hallado alivio a ella por la gracia de Dios, pueden aplicarse a sí mismos estos sentimientos de David, pues han sido extraídos también de un horrible pozo (y. 2).
El favor de Dios es completo cuando los pies quedan firmemente asentados sobre una roca, viéndose alzados con tan estupenda elevación tanto como antes se habían visto hundidos en las voraces fauces de un pozo hondísimo.

3. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová.
«Puso luego en mi boca —prosigue David— un cántico nuevo de alabanza a nuestro Dios» (y. 3. Lit.). Como diciendo: «Me dio nuevos motivos para regocijarme y como un nuevo corazón para expresar mi regocijo con un cántico que fuese como un nuevo himno de alabanza a El.»
La experiencia de David había de animar a muchos a esperar en Dios; a ese fin, dice a continuación:
«Verán esto muchos, y temerán y confiarán en Yahweh o Jehova» (y. 3b). 
Hay un temor santo y reverente de Dios, que no sólo es compatible con la confianza en El, sino que es el sólido fundamento de dicha confianza. No le temerán para huir de El, sino para echarse en sus brazos, cuando se hallen en los más graves aprietos, no dudando de que le encontrarán tan presto a ayudarles a ellos como le encontró David en su terrible aflicción. 

4. Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
El salmista invita a otros a poner en Dios su esperanza como él lo hizo, y declara dichosos a quienes así actúen (v. 4): «Dichoso el varón (lit, guerrero, valienteque puso en Yahweh su confianza y no se volvió a los soberbios» (lit.), es decir (con la mayor probabilidad), no se va con altivos y rebeldes, que se apartan de Dios para ir en pos de la mentira, esto es, de los ídolos.

5. Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; Y tus pensamientos para con nosotros, No es posible contarlos ante ti. Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser  enumerados.
David se siente embargado de emoción y gratitud al recordar las múltiples maravillas que Dios ha obrado a favor de él (v. 5); tantas que —dice— «no es posible enumerártelas» (traducción más probable que la de «No hay nadie comparable a ti»). 

Esas maravillas que Dios hace a nuestro favor son el producto de los benignos designios para con nosotros en la mente de Dios la infinita sabiduría de Dios al servicio de su infinito amor 

Libro del Profeta Jeremias 31:3 Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.

Libro del Profeta Jeremias 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 

1 Carta a Los Corintios 2:7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, 

Cómo se unen los anillos de esa áurea cadena es, por ahora, un gran misterio para nosotros, pero llegará un día feliz en que se rasgue el velo y podamos contemplar la beatífica realidad.
Al presente, hemos de contentarnos con añadir un largo etcétera a la enumeración agradecida de los favores que de Dios hemos recibido y adorar después las cuatro dimensiones de su amor en Cristo (Carta a los Efesios 3.18-19), sin esperanza alguna de hallarles el límite.

Versículos 6-10

De aquí toma ocasión para hablar proféticamente de la obra de la redención por medio de Cristo (vv. 6-10).

Después de extasiarse ante las maravillas que obra Dios a favor de los suyos, es llevado extrañamente a predecir aquella maravilla de maravillas que es la obra de nuestra redención por medio de nuestro Señor Jesucristo. Estos versículos son citados, a tal efecto, en la Carta a los Hebreos 10.5 y ss., como puestos en boca del Salvador.

6. Sacrificio y ofrenda no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado.
Vemos primero la absoluta insuficiencia de los sacrificios legales para hacer expiación por el pecado a fin de obtener nuestra paz con Dios: «Sacrificio y ofrenda no deseaste» (lit.), es decir, no quisiste que el Redentor los ofreciese.

Algo tenía que ofrecer, pero no eso (vease Carta a los Hebreos 8:3). Incluso cuando la ley acerca de los sacrificios estaba en toda su vigencia, puede decirse que Dios no los requería ni los aceptaba por lo que eran en sí mismos, puesto que no tenían fuerza alguna para quitar los pecados (Carta a los Hebreos 10:4) ni, por tanto, para satisfacer a la justicia de Dios. 

La vida de una oveja o de un buey, que tiene mucho menos valor que la vida de un hombre (Evangelio de Mateo 12:12), no podía en modo alguno equivaler al precio requerido para nuestra redención (y. 1 Pedro 1:18-20). Ni podía quitar el miedo al pecado pacificando la conciencia, ni remover el poder del pecado santificando la naturaleza. Todo su valor consistía en su referencia al sacrificio de Jesucristo, del que eran figura y sombra, símbolos en que poner a prueba la fe y la obediencia del pueblo de Dios. Pero había de llegar la sustancia, la realidad, que es Cristo, capaz de dar a Dios la gloria, y a los hombres la gracia, que aquellos sacrificios no podían por sí mismos dar.
La designación del Señor Jesús para la obra y el oficio de Mediador: «Me horadaste los oídos» (lit.), expresión que alude, por una parte, a Exodo 21:6, donde le son horadados los oídos al siervo que se queda libremente con su amo (comparese con Carta a los Filipenses 2:7-8) y, por otra, a (Libro del Profeta Isaias. 50:4-5), donde el oír conecta con el obedecer, teniendo además en cuenta que, en hebreo, se usa el mismo vocablo para ambos verbos. Es bien sabido —nota del traductor— que el autor de Hebreos tomó de los LXX (La Septuaginta) la cita correspondiente, con lo que la Carta a los Hebreos 10:5 dice literalmente: «Mas me preparaste (un) cuerpo. » El sentido no varía, ya que, si el oído es el instrumento para recibir el mandato de Dios, el cuerpo es el medio exterior con que cumplirlo (v. 2 Carta a los Corintios 5:10 «por medio del cuerpo». Lit.). Un rabino converso me hizo notar que el cuerpo del feto tiene la forma de una oreja.

7. Entonces dije: He aquí, vengo; En el rollo del libro está escrito de mí;
Su consentimiento voluntario a la obra que se le encomendó (v 7): «Entonces dije: Yo voy» (lit.). Como diciendo: «Puesto que no deseas sacrificio, ni ofrenda, ni holocausto, ni expiación (v. 6), aquí me tienes a mí, decidido a entrar en liza con los poderes de las tinieblas y mirar por el interés de tu gloria y de tu reino, antes que dejar sin hacer la obra de la redención.

Aquí me tienes dispuesto a ser enviado al mundo cuando se cumpla la plenitud de los tiempos (v. Evangelio de Marcos 1:15). Para todos los santos del A.T. seré «el que viene» (Evangelio de Mateo 11.3Libro de Levitico 7.19-20; Carta a los Hebreos. 10:37. Lit.).»

El motivo por el que vino a dar cumplimiento a esta obra: «En el rollo (aludiendo a la forma en que se escribían los documentos) del libro (es decir, de la Escritura Sagrada) está escrito de mí. » ¿Qué es lo que estaba escrito de él? —nota del traductor— (A) El texto masorético actual hace aquí un corte; por lo que nuestras versiones le hacen seguir, por ello, de punto y coma. Se referiría entonces a lo anterior, con lo que se insinúa más claramente el sentido mesiánico (el cual aparece, ya de manifiesto, en la Carta a los Hebreos 10.5-7). (B) Otras versiones modernas hacen desaparecer dicho corte, y unen la frase con lo que sigue, traduciendo así: «Se me ha prescrito en el rollo del libro hacer tu voluntad» 
(Biblia de Jerusalén. De modo parecido, la versión de Arconada en La Sagrada Escritura de la B.A.C., la Nueva Biblia Española y la de Las Buenas Nuevas). (C) La New international Version propone una tercera lectura, como alternativa a la que aparece en nuestras versiones RV: 
«He venido con el rollo escrito para mí. El hacer tu voluntad, etc.» Si se adopta la 2da lectura, el sentido mesiánico sólo se sabría con el texto de Carta a los Hebreos 10.5-7 a la vista.

8. El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón.
El gozo con que tomó a pechos esta empresa. Habiéndose ofrecido voluntariamente a ella, no le volvió después la espalda, ni se desanimó por lo arduo de la obra, sino que la llevó a cabo gozoso y satisfecho: «El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón.» Esta frase no está citada literalmente en Hebreos. 10.7, pero el gozo con que Cristo cumplió la voluntad del Padre en la obra de la redención queda registrado en el Profeta Isaias 53.11; Hebreos 12.2 «por el gozo puesto delante de El... »

9. He anunciado justicia en grande congregación; He aquí, no refrené mis labios, Jehová, tú lo sabes.
10. No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;  He publicado tu fidelidad y tu salvación; No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea.
La proclamación del Evangelio en medio de todo el pueblo: «... en la gran congregación... a la gran asamblea» (vv. 9, 10). El mismo que, como sacerdote, llevó a cabo por nosotros la obra de la redención, la proclamó, como profeta; primero, por sí mismo; después, por medio de sus apóstoles; ahora, y por los siglos, mediante su palabra y su espíritu (Carta a los Hebreos 2.3-4). 
Lo que proclama es la justicia de Dios (vv. 9, 10), así como su fidelidad y salvación (explanación de justicia), repitiendo de forma inversa, en el estilo siguiente, bajo los sinónimos misericordia y verdad, el tan conocido binomio. Véase cómo repite: «He proclamado..., no refrene mis labios... No encubrí... He publicado... No oculté... » (comparese con Hechos 20.20-21, 27).

Versículos 11-17

Esto le anima a rogar a Dios favor y gracia para sí y para sus amigos (vv. 11-17).
Después de haber meditado sobre la obra de la redención y hablado de ella en la persona del Mesías, el salmista habla ahora en su propio nombre.

11. Jehová, no retengas de mí tus misericordias; Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
Esto puede animarnos a suplicar el favor de Dios y a ponernos bajo la protección de su gracia 
(v. 11): « Yahweh, Tú que no escatimaste a tu propio Hijo (Carta a los Romanos 8.32), no retengasno escatimes tu compasión(lit.) hacia mí, porque ¿no nos darás también con El todas las cosas? Tu misericordia y tu verdad me guarden (es decir, me preserven) siempre. »
También nos puede animar, con respecto a nuestros pecados, el que Jesucristo, mediante la obra de la cruz, nos haya descargado de ellos (2 Carta a los Corintios 5.19), cosa que ni sacrificios ni ofrendas podían hacer. 

12. Porque me han rodeado males sin número; Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista. Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla.
El salmista ve en sus pecados males, los peores males, y en mayor número que los cabellos de su cabeza (y. 12). La vista de sus pecados le oprimía de tal forma que le debilitaba los ojos y el corazón: «no puedo levantarla vista... y mi corazón me falla», dice literalmente.

13. Quieras, oh Jehová, librarme; Jehová, apresúrate a socorrerme.
Con qué acentos tan apasionados clama (v. 13): «Dígnate, oh Yahweh, librarme.» En casos de esta naturaleza, cuando se juega el destino de un alma inmortal, toda tardanza es peligrosa; por eso, añade: «Yahweh, apresúrate a socorrerme. »

14. Sean avergonzados y confundidos a una Los que buscan mi vida para destruirla.Vuelvan atrás y avergüéncense Los que mi mal desean;
Con esta fe, podemos orar, como David, con humilde osadía: 
«Sean avergonzados y confundidos a una... Vuelvan las espaldas y avergüéncense... (v. 14).
Asimismo puede animarnos a confiar en la victoria sobre nuestros enemigos espirituales, quienes buscan la destrucción de nuestra alma (v. 14) —aun cuando el salmista se refiere al peligro de su vida—. Si Cristo ha triunfado sobre ellos, seremos por medio de El más que vencedores.

15. Sean asolados en pago de su afrenta Los que me dicen ¡Ea!, ¡ea!
Queden consternados en pago de su afrenta» (v. 15). Cuando un hijo de Dios es llevado hasta el borde mismo del pozo, Satanás grita: ¡Ja, ja!», pensando que ya ha ganado la partida, pero queda consternado cuando ve un tizón arrebatado del incendio (Libro del Profeta Zacarias 3.2).

16. Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan,Y digan siempre los que aman tu salvación: Jehová sea enaltecido.
El salmista anima también a todos los que buscan a Dios a que se unan al gozo del que él disfruta y a las alabanzas que tributa a Yahweh (v. 16).

17. Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes
Finalmente, cuantos se hallan afligidos y necesitados a pesar de ser hijos de Dios, como David, pueden confiar en la ayuda y liberación que Dios presta sin falta a los suyos (v. 17): «Aunque yo estoy afligido y necesitado, Yahweh pensará en mí. » De una Mente Eterna que, por ello, está eternamente pensando en cada uno de nosotros, bien se puede esperar confiadamente la ayuda y la liberación que necesitemos.

Salmo 139
Omnipresencia y Omnisciencia de Dios. 
Al Musico Principal. Salmo de David.

Es un Salmo teológico en el sentido en que revela algo de los atributos de Dios en relación con su creación. Revela Su omnisciencia, o sea, que Dios tiene conocimiento de todo, Su omnipresencia, es decir, que está presente en todas partes, y Su omnipotencia, que quiere decir, que tiene todo el poder. Puede realizar todo aquello que sea el objeto de Su poder, que no tiene límites.

Es un salmo de cuatro estrofas de seis versículos cada una que presentan los atributos de Dios: omnisciencia (vs. 1-6), 
omnipresencia (vs. 7-12), 
omnipotencia (vs. 13-18); y 
su justicia y santidad al final en una manifestación del vivo sentido de la responsabilidad y conciencia del pecado.

Salmo 139.1-24
Omnipresencia y Omnisciencia de Dios
Al Musico Principal. Salmo de David

1. Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
Él es omnipresente, y nada pueden hacer las personas a escondidas de su Creador, quien conoce hasta los actos y pensamientos más secretos.
Proverbios 15:11; Jeremías 12:3.

2. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.
3. Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.
4. Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
5. Detrás y delante me rodeaste,
Y sobre mí pusiste tu mano.

6. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender.
En un bello lenguaje poético, el salmista expresa el asombro que le produce la misteriosa sabiduría de Dios.

7. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
8. Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
9. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar,

10. Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
Me guiará tu mano: hebreo; según versiones antiguas: Me alcanzará.

11. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.

12. Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz. Jeremías 23.23-24; Amos 9.2.

13. Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
Detrás de las causas naturales que intervienen en la procreación, la fe percibe la acción creadora de Dios, fuente de toda vida. Cf. Job 10.8-11; Salmos 119.73.

14. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.

15. No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
El seno materno es misterioso y fecundo como lo más profundo de la tierra.

16. Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
El libro de los Salmos menciona varios libros que están en poder de Dios. Aquí se trata del libro en el que están escritas las acciones futuras de los seres humanos, tal como la sabiduría de Dios las tiene previstas. Véanse Salmos 56.8 nota h; 69.28 n.

17. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!

18. Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.
Despierto: otra posible traducción: Si acaso terminara. 

Salmos 40.5; 92.5.

19. De cierto, oh Dios, harás morir al impío; Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.
20. Porque blasfemias dicen ellos contra ti;Tus enemigos toman en vano tu nombre.
21. ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, Y me enardezco contra tus enemigos?
22. Los aborrezco por completo; Los tengo por enemigos.
23. Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;
Declaración típica de las personas perseguidas y acusadas injustamente (cf.  Salmos 7.3-4; 26.2-5). Confiando en su inocencia, el salmista apela a Dios, Juez supremo e imparcial. Cf. Salmos 50.6.
24. Y ve si hay en mí camino de perversidad,Y guíame en el camino eterno.
El camino eterno: es decir, de la más remota antiguedad. Cf. Jeremías 6:16.

Carta a los Hebreos 4:13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Comentario
Salmo 150
Exhortacion a alabar a Dios
con instrumentos de música
¡Aleluya!

Este salmo es una escuela de oración. Comienza y termina con la palabra "Aleluya".
El verso 1 dice dónde alabar a Dios,
el verso 2 dice por qué,
los versos 3 a 5 nos dicen cómo se alaba, y
el verso 6 nos dice quién alaba.

La oración de alabanza es la más difícil, dado que nuestra inclinación no es alabar sino pedir.
Quien haya participado de la experiencia de los grupos de oración notará que, cuando las personas oran en voz alta, no tardan mucho en comenzar a pedir; curiosamente, sólo con el tiempo un orante aprende a orar con alabanza, y eso que es un deber cristiano, como lo fue en el pueblo de Israel. 
(1 Cronicas 16.36).

1. Alabad a DIOS en su Santuario; alabadlo en la magnificencia de su firmamento.

Otra Traduccion ¡Alaben a Dios en su santuario,

En hebreo, donde aquí se lee Dios, está el término 'el, que aquí quiere significar "El Todopoderoso", no como nombre, sino como referencia.
El término, con la misma connotación y referido al Dios Supremo -el Altísimo, 'el 'elyown-, aparece por primera vez en la Biblia en Genesis 14.18ss, en el marco el primer sacrificio eucarístico.
El santuario de que habla es el templo, el de Jerusalén.

Como se ve, la primera indicación del salmo es que se ora en el sitio por excelencia donde se congrega la comunidad para orar: la iglesia.
Pero, por lo que dice a continuación el salmo 150, es evidente que hay otro sentido más amplio, y es que, en la forma en que se alaba en el santuario, que es el lugar donde se supone que debemos hacer nuestra mejor oración, debe alabarse en todas partes.

Otra Traduccion alábenlo en el firmamento de su poder!

Hay que alabar a Dios en toda su creación.
La palabra para firmamento que hay en el original hebreo también se usa en Genesis 1.6:
Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 

Ocurre que los hebreos se imaginaban el firmamento como una suerte de olla curva puesta al revés, con agujeros por donde entra la luz que son las estrellas. ¿Y qué está debajo del firmamento? Todo. Dice Pablo:
19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 
20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. (Romanos 1.19-20)

2. Alabadlo por sus proezas; alabadlo conforme a la muchedumbre de su grandeza.

Otra Traduccion Alábenlo por sus hechos portentosos,

El Imperativo ALABADLO, repetido diez veces, se dirige no solamente a la comunidad de Dios, congregada en el templo, sino también a los habitantes del cielo y A TODOS LOS SERES VIVIENTES.
Los hechos son las realizaciones de Dios. Para el orante, significa que debe recordar lo que ha hecho Dios en su vida. Para Israel, es el recuerdo de los portentos realizados a su favor (Salmo 106, que contiene la misma expresión en el original hebreo, gbuwrah).
Para el mundo, es la evocación de las maravillas de la naturaleza (Salmo 105, que también usa gbuwrah).

Otra Traduccion alábenlo por toda su grandeza!

El término para "grandeza" en el original hebreo (godel), es el mismo de la oración de intercesión de Moisés pidiendo el perdón de Dios, cuando en Kadesh Barnea el pueblo de Israel quería volver a Egipto, pero allí el término refuerza el aspecto misericordioso de Dios:

"Perdona pues el pecado de este pueblo con esa gran -godel- misericordia y esa paciencia que has tenido para con él, desde su salida de Egipto hasta el día de hoy." (Numeros 14.19)

Dios es poder infinito ejercido con misericordia infinita. Este versículo enseña que no se puede alabar a Dios si no se le busca en toda su dimensión, de poder y de amor. Justamente, Deuteronomio 32.3 puede traducirse "Voy a proclamar el nombre de Yavé: ¡alaben a nuestro Dios!" ("¡reconozcan la grandeza -godel- del Dios nuestro!" en la traducción 'Dios habla hoy').

3. Alabadlo a son de bocina; alabadlo con salterio y arpa.

Bocina= Instrumento compuesto de una pera de goma y una trompeta unidos
Salterio=Instrumento de cuerdas pulsada o a veces percutida que consiste en una caja de resonancia sobre la que se extienden las cuerdas, que son pulsadas por los dedos o percutidas con palos.
Arpa= Instrumento de cuerdas pulsada, compuesto por un marco resonante y una serie variable de cuerdas tensadas entre la sección inferior y la superior, lo que hoy seria la guitarra electrica o acústica.

Otra traduccion ¡Alábenlo con el fragor del cuerno;

Ese cuerno es el shofar, con el cual se anunciaba el inicio de todas las fiestas religiosas.
Es un cuerno de carnero, el animal usado en lugar de Isaac para el sacrificio de Abraham (Genesis 22.13).
Es el mismo instrumento que sonó cuando cayeron las murallas de Jericó (Josué 6, 5), o que suena cuando David consagra a Salomón como rey (1 Reyes 1.41).
Cuando el Arca de la Alianza es llevada a Jerusalén, su avance es precedido por el shofar y el ruido de las trompetas (2 Samuel 6.15).
En el culto del templo, es el que tocaba el sumo sacerdote y representa la voz de Dios, del Dios que viene a nosotros.
En cuanto potente instrumento de viento, comparte el sentido de las trompetas, con las cuales se avisa a Dios que estamos listos para encontrarnos con El (Numeros 10.10).

Este versículo del salmo 150 significa que hay que estar atentos a la voz de Dios, dado que usualmente no le dejamos hablar y tampoco estamos atentos a su presencia en nuestra vida.

alábenlo con arpas y con cítaras,

Los instrumentos que se mencionan a partir de aquí tienen numerosas connotaciones tanto en conjunto como por separado.
Una que no hay que olvidar, es que incluso cuando se alaba a Dios, hay que hacerlo en espíritu y verdad, no perdiendo de vista la grandeza de la Obra Divina, tal como advierte Isaías 5.12:

"Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.(ver también el salmo 15)

Para los fines del entendimiento del salmo 150, debe tenerse presente también que existe un tono cultual en todo el salmo (el cuerno, la danza, los instrumentos musicales, etc.; leer por ejemplo el episodio del traslado del arca de la alianza a Jerusalén en 1 Cronicas 15 y 16).

La palabra para arpa es nebel, que en la vulgata se traduce como salterio ("laudate eum in psalterio et cithara", para esta misma línea).
Este es el motivo por el cual se llaman a los salmos, en realidad himnos para ser cantados en el culto a Dios, "el salterio".
La palabra cítara alude a un instrumento que no podemos saber exactamente cómo era.
Con ese instrumento musical (kinnowr), David cantaba (1 Samuel 16.23).
En este salmo, las arpas y cítaras (arpa y cítara a veces son traducciones de la misma palabra) representan los coros angélicos, llevándonos a tener presente que la verdadera oración se hace con la corte celestial, tal como se sigue de Isaías 6.1-3 (que es la base del canto de la misa católica antes de la consagración), de modo que con una buena oración se estremece el cielo.
En el Apocalipsis 4, todo el cielo proclama a Dios "Santo, Santo, Santo" (tres veces, para indicar la máxima expresión de santidad).

4. Alabadlo con pandero y danza; alabadlo con cuerdas y flautas.

Pandero= Instrumento Menbranofono de percusión perteneciente al  grupo de los tambores de marco, se acciona mediante golpe directo, fricción y sacudimiento.
Danza= Movimiento con gracia y prudencia.
Cuerdas=En estos tiempos los instrumentos como la guitarra el bajo.
Flautas= Instrumento de Viento, consta de un tubo, generalmente de madera o metal (pero también de hueso,marfil,cristal,porcelana,plásticos o resinas,etc.) Lo que hoy es la Trompeta.

Otra Traduccion alábenlo con danzas y tamboriles,

El tamboril es un tambor que parece una pandereta grande, todavía en uso en el oriente medio. Representa la peregrinación, ya que en las peregrinaciones no se utilizaban instrumentos de cuerda. Significa que al alabar a Dios tenemos presente que vamos en peregrinaje al cielo, pues nuestro camino en la tierra es para purificarnos (ese es el significado de la peregrinación por cuarenta años en el desierto del pueblo de Israel en Numeros 14.27-35).
En cuanto a la danza, representa que se alaba con todo el cuerpo (tomado literalmente, explica el movimiento permanente que hacen los judíos actuales frente al muro de las lamentaciones en Israel cuando oran).

Otra Traduccion alábenlo con mandolinas y flautas,

Job dice "Se ha cambiado mi arpa en luto, Y mi flauta en voz de lamentadores."
(Job 30.31, la palabra hebrea es la misma, `uwgab).
En Jeremías se lee: "48:36 Por tanto, mi corazón resonará como flautas por causa de Moab, asimismo resonará mi corazón a modo de flautas por los hombres de Kir-hares; porque perecieron las riquezas que habían hecho."
(Jeremias 48.36; no es exactamente la misma flauta, dado que se usa otra palabra, chaliyl).
La raíz de la palabra hebrea para "flauta" en el salmo 150 es `agab, que alude al suspiro que lanza un enamorado.
Todo esto significa sintonizar nuestro amor de humanos -incluso con sus experiencias tristes- con el amor de Dios, presentándoselo a sus pies.

5. Alabadlo con címbalos resonantes; alabadlo con címbalos de júbilo.

Cimbalos Resonantes= Instrumento de Percusión, consistente en un disco circular cóncavo de metal, Lo que hoy es seria los Platillos de las Baterias en todas sus formas.
Cimbalos De Jubilo= La palabra jubilo en hebreo es teru'ah que significa "grito" "alarma".

Otra Traduccion alábenlo con platillos sonoros, alábenlo con platillos triunfales!

En realidad debería decir "címbalos", unos pequeños platillos con que la comunidad intervenía en la alabanza. Alude también al uso de las palmas en la alabanza comunitaria.
La palabra hebrea (tslatsal) no está en ninguna otra parte de los salmos.
Este versículo representa la oración en comunidad, porque la iglesia debe ser comunidad orante. Como consta en 2 Samuel 6.5, en la cual aparece también tslatsal:

"Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos."

Aquí uno debe preguntarse, ¿hago parte de mi iglesia, o solamente soy un bulto que ocupa un asiento en un momento de la semana? ¿oro en unísono con mi comunidad? ¿soy comunidad?
(leer Amós 5.21-24; Mateo 5.23-24; Santiago 1.27).

6. ¡Todo lo que respira alabe a DIOS!
¡Aleluya!

Otra Traduccion ¡Alabe al Señor todo ser que respira!

El término en hebreo para la respiración de que trata este versículo es nshamah, el aliento del ser humano, o sea que todo ser humano debe alabar a Dios, porque ha recibido el aliento divino, como consta en Genesis 2.7, donde se utiliza la misma palabra en el original:

"Entonces Yavé Dios formó al hombre con polvo de la tierra; luego sopló - nshamah- en sus narices un aliento de vida, y existió el hombre con aliento y vida."

Como nshamah también se refiere a todos los seres vivos (Genesis 7.22), entendemos entonces que la vida, toda vida, es una alabanza a Dios.

¡Aleluya!

Con esta palabra se cierra (y abre, ¿recuerdan?) este salmo.
O sea que nuestra existencia debe ser un ciclo de alabanza, en toda su realidad, como el del salmo 150. Amén.
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Evangelio de Mateo 5.1-48

1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. 2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
Una multitud sigue a Jesús por su fama de sanador de enfermedades. Luego, Jesús sube a un monte y comienza a hablar (Versiculos 1-2)
3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 
Bienaventurados los pobres en el espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos. (Versículo 3) Mal traducido en las biblias, porque es en El espíritu. Del griego (to pneumati) (tiene artículo).
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. 
Bienaventurados los mansos: porque ellos poseerán la tierra. (Versículo 4)
5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que lloran: porque Dios los consolará. (Versículo 5)
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados. (Versículo 6)
7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.


Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos obtendrán misericordia. (Versículo 7)
8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los puros de corazón: porque ellos verán a Dios. (Versículo 8)
9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los pacificadores:No pacifistas, porque ellos serán llamados hijos de Dios. (Versículo 9)
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que sufren persecución por [causa de] la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. (Versículo 10)

11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
El Reino no es algo solamente futuro. Hoy, ya vive a través de los que como Jesús Cristo, como los pobres en el Espíritu, buscan la justicia sin miedo de ser perseguidos.
Las metáforas de sal y luz (Versiculos 13-16), que operan como introducción a la siguiente sección.

17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 
18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 
20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. 23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. 25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. 26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 
28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 
29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 
30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. 
32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.
33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos.
34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 
35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 
36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. 
37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;
41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla,vecon él dos.
42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?
47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Un gran discurso conocido como la Antítesis de la Ley, que presenta una antítesis en la cual Jesús expande y adapta la Ley de Moisés (Versiculos 17-48) y contrapone al lema ojo por ojo, diente por diente, el amor a los enemigos...

El Sermón del monte o de la montaña fue, de acuerdo al Evangelio de Mateo, un sermón dado por Jesús de Nazareth a sus discípulos y a una gran multitud.

La tradición dice que la alocución se desarrolló en la ladera de una montaña (de ahí su nombre). Algunos cristianos contemporáneos creen que se trataba de un monte al norte del Mar de Galilea, cerca de Capernaum.
El Sermón del Monte puede ser considerado como similar (pero más sucinto) al Sermón del Llano.
Lucas 6.20-49

Algunos comentaristas creen que puede tratarse de versiones distintas del mismo texto, mientras que otros dicen que Jesús predicaba frecuentemente temas similares en diferentes lugares. En tercer lugar, hay quienes creen que ninguno de los sermones realmente existió, sino que ambos son compilaciones de las primeras enseñanzas de Jesús tal como se muestran en Mateo y Lucas.

Probablemente la porción más conocida son las Bienaventuranzas que se encuentran al inicio.

También contiene el Padrenuestro, así como la versión de Jesús de la Regla de Oro. Otros versículos citan a menudo la referencia de "sal de la tierra", "luz del mundo" y otras. Para muchos, el Sermón del Monte contiene las disciplinas principales del cristianismo y es considerado como tal por muchos pensadores morales y religiosos como Tolstoy  y Gandhi.
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sábado, 6 de diciembre de 2008

Jesucristo 0: a. C. / d. C.

Icono del siglo VI

¿NACIÓ JESÚS “ANTES DE CRISTO”?
Pedro López Martínez

APROXIMACIONES A LA FECHA EXACTA DEL NACIMIENTO DE JESÚS
Aunque históricamente es improbable que Jesús naciera un 25 de diciembre, la fecha exacta del nacimiento del Mesías cristiano sigue siendo una cuestión muy discutida que entraña diferentes interpretaciones, desde los primeros siglos del cristianismo hasta hoy. Aun así, es posible afirmar que, necesariamente, el nacimiento de Jesús tuvo que ocurrir antes del primer año de nuestra Era Cristiana.

Es decir, aunque suene paradójicamente, Jesús habría nacido unos años “antes de Cristo”. Trataré en este artículo de aclarar algunos conceptos para acercarnos a la fecha más exacta posible de la Natividad de Jesús. Necesitaremos aplicar un poco de sentido común en la interpretación de los textos bíblicos en los que desgraciadamente no se mencionan fechas, de ahí la dificultad añadida de nuestro propósito.

Para una mejor comprensión, diremos que nuestro calendario cristiano moderno estableció que Roma se fundó en el 21 de abril del año 753 a.C. Esta fecha exacta fue inventada por el historiador romano Varrón, quien recogió en su relato la mezcla de las leyendas griegas y romanas sobre el origen de la ciudad. Conforme a estas, el griego Eneas habría arribado a la costa de Italia tras la caída de Troya fundando una ciudad, Alba Longa, origen del pueblo romano. El último rey de la misma, Numitor, fue destronado por su hermano Amulio quien además obligó a su sobrina a hacerse vestal (sacerdotisa virgen). Sin embargo, el dios de la guerra, Marte, engendró en ella dos hijos, Rómulo y Remo, a los que Amulio intentó matar. Los gemelos sobrevivieron gracias a una loba que los amamantó, acabando con Amulio y restituyendo a su abuelo en el trono. Tras ello fundaron una nueva ciudad, Roma, en el lugar en que la loba los había amantado, el monte Palatino. Tras una disputa por los muros de la nueva ciudad, Rómulo mató a Remo, dando apenado a la misma el nombre de su hermano muerto. El calendario que marca la nueva Era data de, aproximadamente, un siglo después de la caída del Imperio Romano de Occidente (476 d.C.), y en su confección, está la base de dos errores de cálculo, que han durado hasta nuestros días. 

El hecho de que Jesús naciera “antes de Cristo” es el resultado de dos errores que cometió en el año 533 el monje Dionisio el Exiguo, al hacer el cómputo del año primero de la era cristiana como el año 754 de la fundación de Roma (ab urbe condita), fecha demasiado tardía ya que Herodes murió en el 750 ab urbe condita, es decir en el 4 a.C., y durante su reinado, según Mateo, pudo haber nacido Jesús.

En este artículo encontraremos una fecha más probable para la Natividad, que pudo ocurrir en el otoño del año 6 a.C.

LOS APOLOGETAS COINCIDEN EN EL AÑO 2 a.C.
Ya se ha dicho que en los textos bíblicos no se mencionan las fechas en las que pudo haber nacido Jesús. Sin embargo, hay muchas pistas que han conducido a algunos eruditos a determinar una fecha bastante aproximada de su nacimiento, basándose en las crónicas de algunos de los primeros pensadores cristianos. Estos Padres de la Iglesia también conocidos como apologetas, fue un grupo de personas que destacó, por crear el pensamiento cristiano en oposición a los intelectuales profanos. Pero los Padres de la Iglesia no partían de cero ya que tuvieron delante otras formas culturales como la judía y la literatura greco-romana. Destacamos a tres de ellos que coinciden en señalar el año 2 a.C. como la fecha exacta.

Eusebio de Cesarea, obispo de Cesarea, conocido como El Padre de la Historia de la Iglesia, elaboró aquellos materiales de la cronología universal hasta sus días. Murió en el 339 de nuestra Era. Respecto al nacimiento de Jesús, lo sitúa en el año 24 del reinado de Augusto y en el 28 a partir del sometimiento de Egipto, a la muerte de Marco Antonio y Cleopatra.

Para comprender esto, debemos tener presente que el año 24 del reinado de Augusto comienza a correr desde el otoño del año 2 a.C. hasta el otoño del año 1 a.C.

Tertuliano, fue uno de esos pensadores, además de prolífico escritor durante la segunda parte del siglo segundo, que nació, vivió y murió en Cartago, en la actual Túnez. Tertuliano declara que Augusto comenzó a gobernar 41 años antes del nacimiento de Jesús y que murió 15 años después de ese evento. Augusto murió el 19 de agosto del año 14 d.C., situándose entonces el nacimiento de Jesús en el año 2 a.C. Tertuliano hace notar, asimismo, que Jesús nació 28 años después de la muerte de Cleopatra, en el año 30 a.C., lo que es coincidente con la fecha del año 2 a.C. Ireneo de Lyon, obispo de esta ciudad e importante opositor del pensamiento gnosticismo cristiano, nació aproximadamente un siglo después de Jesús, y de él nos interesa su interpretación histórica de que el mesías cristiano nació en el año 41 del reinado de Augusto. Como Augusto inició su reinado en el otoño del año 43 a.C., esto también apoya al año 2 a.C. como la fecha del nacimiento de Jesús.

¿CUÁNDO EMPEZÓ A CELEBRARSE LA NAVIDAD?
De los evangelios también se desprende que el propio Jesús nunca autorizó a sus discípulos la celebración de la Navidad. Así que, durante los primeros tiempos del cristianismo, siguiendo el ejemplo de los apóstoles, ni la Iglesia, ni los primeros cristianos celebraron el nacimiento de Jesús como tal, ya que en la Iglesia primitiva sólo se celebraba la fiesta de Pascua. Hasta el siglo IV no se introdujo oficialmente la fiesta del Nacimiento del Mesías cristiano.

La fecha mas probable del nacimiento de Jesus
Para tratar de acercarnos a la que pudo ser la fecha exacta del nacimiento de Cristo y de entender mejor esta curiosa cronología; recordemos que en tiempos de Jesús, el calendario más común era el romano que contaba los años desde la fundación de Roma–“Ad urbe condita“-. Nuestro calendario cristiano moderno estableció que Roma se fundó en el año 753 a.d.C. Este calendario que marca la nueva Era Cristiana data de aproximadamente un siglo después de la caída del Imperio Romano de Occidente (476 d.C.) y en su confección está la base de un error de cálculo que ha durado hasta nuestros días.

Los errores de cálculo de Dionisio “Exiguo”
Fue Dionisio Exiguus, (460/465-525/550) un Monje Erudito y Matemático, creador del cálculo de la era cristiana o Anno Domini (‘año del Señor’) para calcular la fecha de la Pascua, en sustitución de la anterior era dioclecianaquien decidió basar este nuevo calendario en la fecha de la Natividad del Mesías Cristiano, pero se encontró con el problema de que él tampoco sabía a ciencia cierta cuando había nacido Jesús y, por tanto, se vio en la tesitura de tener que escoger una fecha mediante un proceso de cálculo y adivinanza.

El Exiguo fijó la fecha del nacimiento de Jesús en los últimos días del año 753 de la fundación de Roma (el 1 de Enero del año 754 sería el primero de la era cristiana cuando Jesús tendría en ese momento ocho días). Éste fue uno de sus serios “errores”. Dionisio se había basado en la historia romana para calcular el año. Lo que hizo fue sumar los reinados de los emperadores de Roma hacia atrás en el tiempo. Este método de calcular fechas ya se había aplicado siglos antes para calcular fechas históricas egipcias a través de las duraciones de reinado de los faraones. Pero esta vez salió mal. 

Los errores
-En primer lugar, olvidó totalmente el año 0: Dionisio puso un calendario que saltaba directamente desde un año antes de Cristo a un año después de Cristo, sin nada en medio. A pesar de eso, este fue solo el menor de los dos errores, Dionisio tuvo dos errores importantes en el cómputo de años.
-el segundo fue mucho más importante. Cesar Augusto, emperador durante la Natividad, recibió el título de Augusto (27 a.C.) pero también había gobernado 4 años bajo su nombre propio de “Octavio”. Fue un dato crucial que Dionisio no tuvo en cuenta. Así que La fecha y el año de la Navidad puestos por Dionisio el Exiguo en el año 525 d.C.
estaba llena de errores.

LAS ACLARACIONES DEL PROFESOR ANTONIO PIÑERO
Antonio Piñero, catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid, especializado en Lengua y Literatura del Cristianismo Primitivo, dejaba su opinión al respecto (fuente: Cristianismo e Historia. Disponible en: https://www.tendencias21.es/crist/Dionisio-el-exiguo-el-calendario-actual-y-otras-observaciones-4-03_a365.html): «Cierto día, Dionisio el Exiguo, mientras daba vueltas a sus cuestiones de cronología (había escrito ya varios libros de cronología de la Iglesia), tuvo una ocurrencia que le pareció absolutamente feliz: ¿Por qué los cristianos tenían que contar sus años según el reinado de un emperador pagano, y encima un cruel asesino de los creyentes? ¿Por qué no numerar los años comenzando desde el momento en el que Jesús, el Salvador, había iniciado su vida terrena?

»La idea le pareció acertadísima. Dionisio tomó como fecha de nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, fiándose de una tradición ya inveterada en su época. Por medio de estudios comparativos (el procedimiento usual) y retrocediendo en el tiempo, el Exiguo fijó la fecha del nacimiento de Jesús en los últimos días del año 753 de la fundación de Roma (el 1 de enero del año 754 sería el primero de la era cristiana: Jesús tendría en ese momento ocho días). Éste fue su “error”. De acuerdo con la cronología de Herodes el Grande que hemos mencionado, este rey murió en el 750 ab urbe condita. Por tanto, Jesús debió nacer en el 748 o 749, uno o dos años antes de la muerte del rey. De aquí –como dijimos- los cinco o seis años de diferencia… ¡que duran hasta hoy!

»Aparentemente, el monje Dionisio no se percató de su equivocación y entregó sus resultados al papa Julio I. La difusión de su obra Sobre la Pascua, comenzó a extender entre las gentes la nueva manera de computar el tiempo de acuerdo con la fecha del nacimiento de Jesús». 

LAS PISTAS DE LOS EVANGELIOS
EVANGELIO DE LUCAS
Otro interesante enfoque del asunto, es el evangelio de Lucas, que relaciona el nacimiento de Jesús con el de Juan el Bautista y nos lleva a concluir que sobre el otoño del año 2 a.C. fue la fecha exacta del nacimiento de Jesús. Dice así este evangelista: «Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer, descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel […] Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el grupo de su turno […] Se le apareció el ángel del Señor […] El ángel le dijo […] Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien pondrás por nombre Juan […] Una vez cumplidos los días de su servicio se fue a casa. Días después, concibió su mujer Isabel…» (Lc 1 5-25).

Comoquiera que los sacerdotes estaban divididos en 24 grupos y cada grupo, oficiaba en el Templo durante una semana, de Sabbat —el sábado judío— a Sabbat, y que el Templo fue destruido por Tito el 5 de agosto del año 70 d.C., cuando la primera clase de sacerdotes acababa de comenzar su servicio, y teniendo en cuenta que el grupo de Abías era el octavo, podemos contar hacia atrás y concluiremos que Zacarías terminó su servicio el 13 de julio del año 3 a.C. Si el nacimiento de Juan se efectuó 280 días después, debió haber sucedido entre el 19 y el 20 de abril del año 2 a.C., precisamente para la Pascua de ese año.  Si los nacimientos de Juan y Jesús estuvieron separados por 6 meses (Lc 1,26 y 1,36), de nuevo tenemos como resultado el otoño del año 2 a.C. que sería en realidad el año cero, como fecha probable del nacimiento de Jesús.

EL EVANGELIO DE MATEO Y LA MUERTE DE HERODES
En el evangelio de Mateo existe un dato revelador sobre el nacimiento de Jesús, que lo ubica en época del rey Herodes (Mt 2.1). Por otro lado, el historiador Josefo dice que Herodes el Grande, rey de Judea murió poco después de un eclipse en la noche del 12 al 13 de marzo, un mes antes de la Pascua. Si buscamos referencias próximas tenemos que en el 750 ab urbe condita (4 a.C.) hubo un eclipse en la noche del 12 al 13 de marzo, un mes antes de la Pascua. Como Herodes mandó a matar a los niños menores de dos años (Mt 2,16), es posible datar el nacimiento de Jesús dos años antes de la muerte de Herodes (6 a.C.).

CONCLUSIONES
En el 2004 se publicaron unas declaraciones significativas al respecto en el periódico del Vaticano, “L’Osservatore Romano”:
“Históricamente, la verdadera fecha del nacimiento de Jesús permanece bajo un velo de incertidumbre que no han podido levantar ni la historia romana, ni el censo imperial de aquella época, ni la investigación de siglos posteriores…”

Fue el reconocimiento público de la Iglesia sobre la falta de rigor histórico del momento de la venida al mundo del Mesías cristiano. 

¿Jesús nació 3.000 años antes de Cristo? Otros eruditos escritores van todavía más lejos, como Llogari Pujol, teólogo y exsacerdote, autor del libro “Jesús 3.000 años antes de Cristo. Un faraón llamado Jesús”, afirma que la idea del niño dios nació 3.000 años antes de Cristo. En la web http://palaurobert.gencat.cat/web/.content/00_EXPOSICIONS/Exposicions/sala4/2007_s4/10_anys_fent_la_contra/amela/cx14_29llogaripujol.pdf, encontramos información suficiente sobre sus extravagantes teorías.

Después de lo expuesto en este artículo podemos concluir diciendo que:

a) El hecho de que Jesús naciera “antes de Cristo” es el resultado de dos errores que cometió en el año 533 el monje Dionisio el Exiguo, al hacer el cómputo del año primero de la era cristiana como el año 754 de la fundación de Roma (ab urbe condita), fecha demasiado tardía ya que Herodes murió en el 750 (4 a.C.).
b) Entre Mateo y Flavio Josefo, encontramos una fecha más probable para la Natividad de Jesús que pudo producirse en el otoño del año 6 a.C. Ldo. Pedro López Martínez

La estrella de Belén: ¿Realidad o ficción?
Según cuenta la tradición, pasados doce días del nacimiento de Jesús de Nazaret, llegaron a adorarlo tres reyes magos provenientes de Oriente. Guiados por la estrella de Belén, los tres magos, de nombre Melchor, Gaspar y Baltasar, arribaron montados en un caballo, un camello y un elefante hasta donde se encontraba la sagrada familia y ofrecieron al neonato tres obsequios: oro (representando las riquezas terrenales), incienso (como símbolo de lo divino) y mirra (en anticipación a los sufrimientos a los que se enfrentaría el redentor en su vida adulta).

La gran mayoría de los detalles de la historia son adornos narrativos que se han ido añadiendo a través de los siglos en diferentes culturas cristianas. La narración original en el evangelio de Mateo habla solamente de unos magos de Oriente, sin especificar su número, sus nombres o su medio de transporte, que efectivamente siguieron una estrella que “vino a pararse encima del lugar donde estaba el niño.”

La naturaleza de la estrella de Belén ha sido desde siempre un misterio. Cabe recordar que el nacimiento de Jesucristo no pudo haber sucedido después 4 a. C., año en que murió Herodes, el gobernante de las provincias romanas de Judea, Galilea y Samaria en tiempos del nacimiento de Jesús, según relatan los evangelios.  Curiosamente, la muerte de Herodes puede localizarse en la línea del tiempo histórica gracias a que coincidió con el eclipse lunar del 13 de marzo del año 4 a. C. Se ha especulado que el misterioso astro podría haber sido una supernova, un cometa, un asteroide o simplemente el resultado de la conjunción de dos planetas.  En el otoño de 1604, el astrónomo Johannes Kepler observó una supernova que apareció poco después de la conjunción de dos planetas. Desconociendo la naturaleza de las supernovas, Kepler dedujo que tal fenómeno podría haber sido provocado por la conjunción. Años después, Kepler calculó que en el año 7 a. C. había ocurrido una conjunción repetida de Júpiter y Saturno y supuso (incorrectamente) que el fenómeno podría haber generado una stella nova (supernova) como la que él había observado.  Esa nova podría haber sido la estrella de Belén, concluyó Kepler.

Otro posible candidato es el cometa Halley, que se acercó a la Tierra en el año 12 a. C. Otros autores han señalado que existen registros chinos de la aparición de un astro (tal vez un cometa o una nova) hacia el año 5 a. C. También se ha especulado que la estrella de Belén podría tener un significado más astrológico que astronómico y que podría referirse a algún fenómeno inusual, como los dos ocultamientos de Júpiter tras la Luna que sucedieron en el año 6 a. C., de acuerdo con el astrónomo Michael Molnar. Por supuesto, es también posible que la estrella de Belén no haya existido. Aun suponiendo que la visita de los magos de Oriente sea verídica, es posible que la historia de la estrella haya sido añadida por el autor del evangelio tradicionalmente atribuido a San Mateo. Se sabe que este evangelio fue escrito después del año 70 d. C., posteriormente a la destrucción del templo de Jerusalén. La aparición en el año 66 de nuestra era del cometa Halley pudo haber inspirado al autor del evangelio para incluir la historia de la estrella de Belén, según especula R. M. Jenkins.

Es probable que nunca conozcamos con certeza la naturaleza de la estrella de Belén, o simplemente si realmente existió o no.  Ahora bien, hay misterios aún más difíciles de explicar, como la aparición del camello, del caballo y del elefante en las historias tradicionales sobre los reyes magos. Nos ocuparemos de esos misterios en futuras entregas de este blog.

¿Existió realmente la estrella de Belén?
¿Existió realmente la estrella de Belén?
¿Qué fue exactamente lo que vieron Melchor, Gaspar y Baltasar? ¿Fue realmente una estrella? ¿O quizá un cometa, una supernova, un meteorito o, incluso, una simple conjunción de planetas?

Se trata de una de las imágenes más íntimamente unidas a la Navidad. La estrella que guió a los Reyes Magos de Oriente hasta el mismísimo portal de Belén , donde el niño Jesús acababa de nacer. Ahora bien, ¿Qué fue exactamente lo que vieron Melchor, Gaspar y Baltasar ? ¿Fue realmente una estrella? ¿O quizá un cometa, una supernova, un meteorito o, incluso, una simple conjunción de planetas? La Ciencia ha intentado dar explicación al fenómeno y comprobar, dentro de lo posible, su veracidad. Estos son los resultados .

Para averiguar cuál fue el tipo de fenómeno astronómico observado por los Reyes Magos, el primer paso es establecer las fechas con la máxima precisión posible. Y en este punto la Biblia no ayuda mucho, ya que no dice nada sobre el día exacto del nacimiento de Jesús, aunque sí que relaciona el hecho con acontecimientos y personajes históricos, como por ejemplo el reinado de Herodes .

Los historiadores coinciden en que el Rey de Judea debió de morir en algún momento entre los años 4 y 1 antes de Cristo. Y los Reyes Magos le visitaron poco antes de su muerte, por lo que su viaje (y la aparición de la estrella que los guió), tuvo por fuerza que producirse antes de esas fechas.

Por otra parte, existen serias dudas de que el nacimiento de Jesús se produjera un 25 de diciembre. En la Biblia, San Lucas habla de la actividad de los pastores de la zona en los días del nacimiento, cuidando a sus rebaños y a los corderos recién nacidos durante la noche, algo que sucede en primavera, y no en pleno invierno. Además, el 25 de diciembre es precisamente la fecha en que los romanos, que dominaban la región en aquél tiempo, celebraban sus Saturnales, una de sus festividades más importantes y para la que se adornaban calles y casas y se intercambiaban regalos. No es casualidad que, para evitar ser perseguidos, los primeros cristianos eligieran precisamente esa fecha para celebrar el nacimiento de Jesucristo. Más tarde, en el siglo IV, cuando el Emperador Constantino adoptó oficialmente el Cristianismo, el 25 de diciembre se conservó como el día de la Navidad.

Pero volvamos a la cuestión del año. Hoy en día los historiadores están de acuerdo en que el nacimiento de Jesús no se produjo hace 2020 años. Y es que la cronología que utilizamos, que divide los años en AC (Antes de Cristo) y DC (Después de Cristo), y que fue concebida por el monje romano Dionisio el Exiguo en el 523 DC contiene, por lo menos, dos errores significativos. El primero es colocar el año 1 DC inmediatamente después del año 1 AC, sin pasar por el cero, un número esencial en las matemáticas actuales y que, de hecho, resta un año a cualquier fecha que queramos considerar. Y el segundo es que Dionisio dio por buena la declaración de Clemente de Alejandría de que Jesús nació en el año 28 del reinado del emperador Cesar Augusto, sin tener en cuenta que durante los primeros años de su mandato se le conoció por su nombre original, Octaviano , hasta que el Senado le proclamó como «Augusto» cuatro años después. Para cuando se decubrió el error, la cronología que aún hoy utilizamos estaba demasiado implantada como para cambiarla y corregir los cuatro años de desfase.

En resumen, que teniendo en cuenta estos errores, el nacimiento de Jesús debió de producirse en primavera, y entre los años 7 y 2 AC. Por lo que ese es el marco temporal que los astrónomos deben investigar para comprobar si se produjo en el cielo algún acontecimiento capaz de llamar tan poderosamente la atención de los Reyes Magos de Oriente.

Cuatro posibilidades
Desde un punto de vista puramente astronómico, existen cuatro posibilidades para explicar la estrella de Belén.

La primera es que se tratara de un meteorito, pero es muy poco probable debido al hecho de que los meteoritos, que se convierten en una bola de fuego al entrar en la atmósfera, apenas si duran unos segundos antes de desaparecer, y la estrella de Belén brilló durante semanas enteras.

La segunda posibilidad es que fuera un cometa, objetos que, esta vez sí, pueden brillar en el cielo incluso durante meses. Sin embargo, el más espectacular de todos los cometas conocidos, el Halley , cuya órbita le trae cerca de la Tierra cada 76 años y que fue visto por última vez en 1986, fue visible en Judea durante los meses de agosto y septiembre del año 11 DC, lo que no coincide con las fechas del nacimiento de Jesús. Por supuesto, pudo tratarse de otro cometa, uno que pasó entonces y que por el momento no ha regresado, pero eso es algo de lo que nunca podremos estar seguros. Además, en la antiguedad los cometas eran vistos como señales que anunciaban muerte y destrucción, y no como heraldos del nacimiento de un rey o de un dios. Los romanos, por ejemplo, marcaron la muerte del general Agrippa usando la aparición del Halley en el 11 DC.

Otra posible explicación, la tercera, es que lo que vieron los Magos fue la muerte violenta de una estrella. Y eso nos lleva a dos posibilidades diferentes: una nova o una supernova. En el primer caso, es la forma (una explosión termonuclear) en que una estrella se libera, de golpe, de una excesiva acumulación de hidrógeno en su superficie. Es muy espectacular, si la estrella está lo suficientemente cerca, y su aparición tiene lugar de forma impredecible y en cualquier momento. Las más brillantes aparecen de repente, sin previo aviso, como una nueva y espectacular luz en el cielo. Su brillo, tras algunos días, o incluso semanas, se va atenuando hasta desaparecer por completo. Como media, se produce una nova visible desde nuestro planeta una vez cada veinte años (la última fue en el año 1975), por lo que nada impide que fuera éste, y no otro, el fenómeno visto en Judea or los tres Magos de Oriente.

Mucho más espectacular, aunque menos frecuente de ver, es una supernova, la explosión catastrófica de toda una estrella que llega a su final y cuyo brillo eclipsa incluso al de toda la galaxia que la contiene. En el momento de la explosion, una supernova puede ser vista incluso a plena luz del día, y su brillo más intenso puede durar meses antes de empezar a decrecer. Durante los últimos mil años, la Humanidad ha sido testigo de cuatro supernovas, en los años 1006, 1054, 1572 y 1604. En todos los casos, los cronistas de cada época se refirieron profusamente al fenómeno. Los chinos, por ejemplo, refieren que la supernova del año 1054 fue visible durante dos meses incluso a plena luz del día. La pega es que no existe en la época del nacimiento de Jesús ninguna referencia definitiva sobre la súbita aparición de una luz especialmente intensa en el cielo. Si sucedió, nadie, en ninguna cultura, documentó el hecho, lo cual parece indicar que debemos buscar la solución en alguna otra parte. Algunos textos chinos hablan de una posible nova en la primavera del año 5 DC, pero se refieren a ella como a un fenómeno de poca importancia y de escasa, o ninguna, espectacularidad.

La última (y quizá la más probable) explicación es la posibilidad de que los tres Magos fueran testigos de una conjunción planetaria especialmente brillante, tanto como para hacerles creer que se trataba de una nueva estrella. Pero ¿Hubo alguna conjunción planetaria de este tipo entre los años 7 y 2 AC? La respuesta es que sí. Los astrónomos han determinado que, en ese intervalo temporal, se produjeron varios fenómenos planetarios que podrían haber sido interpretados como la estrella de Belén. El primero de ellos fue en el año 6 AC, se produjo entre los planetas Marte, Júpiter y Saturno y sucedió en la constelación de Piscis. Los tres mundos formaron una brillante figura geométrica en el cielo que debió de ser de gran belleza y capaz de llamar la atención de cualquiera. Otra posibilidad es la "triple conjunción" de Júpiter y Saturno entre los meses de mayo y diciembre del año 7 AC. Los "pasos" de Júpiter sobre Saturno se produjeron el 29 de mayo, el 30 de septiembre y el 5 de diciembre de ese año.

No cabe duda de que todos estos eventos fueron perfectamente visibles, ya que sucedieron en la cara nocturna de la Tierra. Los dos planetas, además, brillaron el uno muy cerca del otro durante ocho largos meses, el tiempo que se estima necesario para que los Reyes Magos cubrieran los cerca de mil km. de distancia entre Babilonia y Judea. Sin embargo, la que seguramente fue la más brillante de las conjunciones planetarias de esa época fue la que se produjo entre Venus y Júpiter en la constelación de Leo el 12 de agosto del año 3 AC. Los dos planetas brillaron ese día extraordinariamente cerca el uno del otro. Y cuando Venus se retiró, Júpiter permaneció junto a Leo por lo menos durante diez meses más, sumando su brillo al de la estrella. Si el encuentro de los tres Reyes Magos con Herodes se produjo durante la primavera del 2 AC, las fechas encajarían a la perfección. De hecho, tras su primer encuentro y después de que Júpiter y Leo siguieran brillando juntos en el cielo, Venus regresó a la zona y se alineó con Júpiter en junio del 2 AC. El día 17 de ese mes los brillos de los dos planetas fueron tan intensos que llegaron a confundirse.

Venus y Júpiter bajaron juntos y lentamente hacia el horizonte a medida que sus brillos se iban haciendo uno. Hacia las ocho y media de la tarde, hora local de Jerusalén, prácticamente se habían fundido en un único y luminoso astro. En un tiempo en el que no había instrumentos de observación, ni gafas de sol, es muy probable que los observadores no fueran capaces de distinguir los dos objetos individuales y que solo percibieran un único y brillante destello sobre los cielos de Judea.

¿Fue esto lo que vieron los Reyes Magos? Para la Ciencia es difícil asegurarlo. Lo único cierto es que esas alineaciones se produjeron, y que fueron claramente visibles en una época que coincide con la del relato bíblico. Más allá de eso, no existen certezas absolutas. Cada uno es libre, pues, de sacar sus propias conclusiones.

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